miércoles, 12 de marzo de 2014

La hija del dibujante - Katherine Govier



Título: La hija del dibujante
Autora: Katherine Govier
Publicación: Algaida, marzo de 2014
Páginas: 627

Ei, la tercera hija del famoso pintor Hokusai, vive en el Japón del siglo XIX durante el último shogunato del clan Tokugawa: un país aislado de toda influencia extranjera y donde rige la moral tradicional y una férrea censura, que mantiene al pueblo ignorante y supersticioso. Ei acompañará a su padre desde pequeña y crecerá rodeada de artistas, prostitutas, mercaderes, adivinos, cuentacuentos y artesanos que pululan por Yoshiwara, el distrito del placer de Edo —la actual Tokio—, en una época difícil para quienes tratan de burlar una justicia que los castiga por inmoralidad de forma arbitraria. Con esta obra, Katherine Govier saca a la luz un personaje injustamente olvidado por la Historia: una novela exótica y emocionante, pero también un relato de amor, admiración y competitividad entre un padre y una hija.

Mi experiencia con la novela

La hija del dibujante, de la escritora canadiense Katherine Govier, es una de las apuestas por la que ha optado la editorial Algaida para este trimestre. El principal motivo por el que me llamó la atención de forma irremediable es por su ambientación en Japón en el siglo XIX, un contexto que me parece muy interesante, además de presentar una muy sugerente sinopsis.

Tras su lectura creo que no es una novela para todo el mundo y en la que no se puede buscar un simple entretenimiento ya que si esperamos ir pasando alegremente sus páginas probablemente nos decepcionaremos. Su autora nos impone un ritmo muy medido en el que cuesta encontrar el gancho que te invita a continuar su lectura pero con un poco de paciencia pueden encontrarse en ella elementos muy interesantes si estás dispuesto a dejarte llevar.  En mi opinión, lo mejor de la La hija del dibujante no radica simplemente en su argumento sino en toda la gama de matices y detalles que paralelamente pueden observarse en la historia y que pertenecen tanto a la naturaleza humana como a la sociedad en la que se mueve.

La novela nos narra la vida de una joven llamada Oei, la tercera hija del famoso pintor japonés llamado Hokusai, desde que es una niña hasta convertirse en una mujer adulta. Junto a su padre vive en Edo (actualmente Tokio) a principios del siglo XIX. Mientras el país es regentado por el shogun de Tokugawa con mano de hierro y otorgando máxima prioridad a la tradición, la censura y el aislamiento cultural, Oei vive rodeada artistas, cortesanas, poetas, mercaderes o tatuadores absorbiendo su forma de vida y rechazando el papel tradicional de la mujer japonesa. A la vez ayuda a su padre con sus dibujos y grabados de forma que se convierte en alguien imprescindible para él y para su trabajo.

Padre e hija representan dos personajes atípicos que mantienen una relación muy particular entre ellos. A lo largo de la novela seremos participes de su especial concepción de la vida así como la elección de sus prioridades. En el eje central de la novela se encuentra Katsushika Oei, una mujer creativa, inteligente y con talento pero consciente de su escasa belleza y su prominente mentón que rechaza el papel tradicional de la mujer en la sociedad. La relación con su padre, para quien ella es la preferida, está llena de complejidad y matices y es la única en la vida de Oei que se rige por cierta normalidad. Desde la más pura necesidad hasta la indiferencia en ocasiones pasando por cierta rivalidad en la pintura, padre e hija se han elegido mutuamente como compañeros en la vida. Después de perder al amor de su vida, Oei se casa por amistad con un hombre al que no ama y con el que a menudo se muestra cruel. Pero sin duda el momento crucial para el personaje llega con la muerte de su padre, un punto de inflexión en su vida y donde por primera vez deberá encontrar su identidad individual como persona.

De niña era un duende, un espectro. Todo a causa de las compañías que frecuentaba. Pero no era oscura, ni siniestra; en todo caso, sentía una febril fascinación hacia los fantasmas. Allá donde posaba los ojos, veía individuos que flirteaban con la muerte. Vivía en un estado de excitación permanente. Nadie podía domesticarme; mi optimismo no conocía obstáculos” (Página 126)

Dibujo de Hokusai
Si Oei es un personaje muy complejo y algo extravagante, Hokusai tampoco  carece de estas características. Fue un artista bohemio que creó durante su vida un número considerable de obras pero sus dibujos y grabados no fueron reconocidos por su valor hasta la apertura de Japón al resto del mundo en 1860, momento en que sus pinturas fueron requeridas desde todas partes del planeta. A pesar de la fama que alcanzó con posterioridad a su muerte la familia de Hokusai vivió con menos de lo justo, con un padre que viajaba frecuentemente buscando la inspiración y una madre y segunda esposa que despreciaba el arte ya que eran más importantes la comida y el calor que ese trabajo no les podía proporcionar. Pero fue su hija un elemento primordial en la obra de Hokusai y de la que no se sabe mucho en la actualidad. Incluso se sospecha que muchas de las obras firmadas por el padre podrían atribuirse a ella misma.

Un aspecto resaltable en la novela es la excelente ambientación que la autora ha dibujado así como la recreación del contexto en el que transcurre la acción.  La vida en Japón a principios del XIX aparece retratada de forma tan minuciosa que el lector puede construir escenas muy exactas. Las descripciones de la ciudad y sus gentes me han parecido muy vivaces y sugerentes por lo que cabe destacar el esfuerzo no sólo de documentación de la autora sino la capacidad para crear una fascinante ambientación en la que aspectos históricos, culturales, sociales y políticos se entremezclan de forma muy sutil.

En aquel momento se desarrollaba el tercer y último shogunato del clan Tokugawa que regía el país con una dictadura que controlaba a sus habitantes impidiéndoles el pensamiento libre y la adquisición de cultura mediante la prohibición de cualquier medio de expresión como la literatura o la pintura. Paradójicamente entre todas las limitaciones y prohibiciones que sus habitantes vivían existía un barrio llamado Yoshikawa y dedicado al placer donde existían otro tipo de valores y otra forma de vida.

Especialmente restrictivo fue ese momento si evaluamos el papel esencial que desarrollaba la mujer, totalmente exento de valor y a disposición del marido que no sólo podía abandonarla si era estéril sino que con frecuencia eran vendidas por los mismos como cortesanas si simplemente consideraban que habían irrespetuosas con ellos. En aquella época las mujeres tampoco tenían acceso a ciertas cosas e incluso tenían prohibido abandonar la cuidad de Edo.

Dibujo de Hokusai
Algo que me ha llamado mucho la atención es como los personajes principales de La hija del dibujante, haciendo gala de un pensamiento mucho más evolucionado y abierto intentan vivir ajenos a las normas que les rodean e incluso intentan burlar ciertas obligaciones que vuelcan en diferentes aspectos de su vida. Hokusai lo único sabe hacer es pintar y frente a las distintas prohibiciones siempre encontrará la manera de expresarse y transmitir información mediante sus dibujos.

A pesar de estos aspectos, que me han interesado mucho en la novela, he de reconocer que su lectura requiere cierto esfuerzo. A lo largo de la misma me ha dado la sensación de que no existía una clara línea argumental que lleve a sus personajes hacía algún lado concreto sino que prácticamente la novela se desarrolla a través de situaciones o escenas muy concretas que vive su protagonista y a que a menudo no están relacionadas unas con otras aunque si tienen su razón de ser en la conformación del personaje central. Pero estas mismas están tan cargadas de significado que no necesitan demasiadas explicaciones.

Otro aspecto por el que la  novela requiere una atención es extra y que se encuentra relacionado con el anterior es un ritmo ostensiblemente lento en el que no existe demasiada acción. La novela se encuentra estructurada en seis partes que a su vez se dividen en distintos capítulos y narrada en primera persona por su protagonista. Su prosa aun sin ser dificultosa no llega en ningún momento a caracterizarse por la vulgaridad sino más bien por su exotismo. Entre los muchos temas que se tocan en la novela se encuentra la moralidad, la libertad, la lucha por los ideales y las creencias propias.

Conclusión

A pesar de que La hija del dibujante no es una novela de fácil lectura presenta algunos atributos muy interesantes que compensan su ritmo lento. En ella se nos enseña la relación padre e hija que existe entre dos artistas, extravagantes y caprichosos, que realizan su propia lucha contra las imposiciones de la sociedad pero  tocando también temas tan universales como la libertad, la soledad o la esperanza. Y por supuesto, con un fresco histórico excepcionalmente conseguido.


Calificación:

44 comentarios:

  1. Paso rápido por la reseña que es mi próxima lectura y no quiero influencias. A ver si me gusta.
    Un beso.

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  2. La tengo apuntada desde que la vi pero por lo que cuentas creo que no es mi momento para leerla si como dices necesita algún esfuerzo adicional y es de ritmo lento. No obstante, sé que la leeré porque lo que cuentas me gusta un montón. Es cuestión de tiempo y de estado mental :)

    Bs.

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  3. Me llamó la atención pero tuve dudas y ahora veo que eran fundadas.creo que la dejaré pasar
    Besos

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  4. Pues creo por lo que dices que no la leeré, me la imaginaba de otra forma.Saludos

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  5. Esta novela la tengo pendiente. Lo que dices en cuanto al ritmo lento no me asusta y tu conclusión me anima a leerla.

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  6. No termina de llamarme este libro..

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  7. La tengo pendiente en la estantería y será de mis próximas lecturas, aunque reconozco que esperaba otra cosa
    Besos

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  8. He leído muy buenas opiniones de esta novela, pero no se porqué no me acaba de convencer.
    Besos!

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  9. Yo la leí hace poco también, y coincido contigo en que no es una novela que recomendaría a todo el mundo. De todas formas, me gustó, sobre todo por la opción de saber un poco más de un personaje que ha pasado desapercibido en la historia.
    Besos:)

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  10. La acabe el lunes, y coincido en mucho de lo que dices, a mi me costo un poco engancharme, aunque luego la verdad que me gusto mucho, besotes

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  11. Aunque me gustan estas historias en que se muestran las difíciles situaciones de las mujeres en distintas épocas, países o momentos este libro tiene muchos componentes que se repiten con demasiado frecuencia en otros libros ya leídos así que lo dejaré pasar.
    Un saludo.

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  12. No me llama mucho, al menos de momento y con la cantidad de libros que tengo por leer ¡Feliz miércoles!

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  13. Me gusta la tematica de la novela pero creo que ahora mismo no es el momento adecuado para leerla.
    Un beso :)

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  14. Eso del ritmo lento me echa para atrás, la verdad.

    Un besito.

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  15. Tomo nota de que es una lectura que requiere un poco de esfuerzo, no sea que me pille a contrapié y se me haga cuesta arriba. Avisada quedo.

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  16. Por un lado me apetece por la época y el país y por otro no acabo de tener claro si llegaré a conectar con la historia. Creo que de momento la dejo en la reserva.

    Besos

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  17. Qué buena pinta que tiene esta novela. He leído algunas reseñas además de la tuya y todas me habéis puesto los dientes largos. A ver cuándo puedo leerla. Bss

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  18. Por lo que cuentas además de por la temática y la ambientación, no me importaría leerlo, un beso

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  19. Me llama, aunque no estoy cien por ciento segura de si ir por ella o no; quizá si tengo suerte y la encuentro en mi camino, me anime. Muchas gracias por la reseña.

    Besos.

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  20. Cuando leí la sinopsis me atrajo por estar ambientada en Japón y porque es diferente a lo que suelo leer, pero al leer la reseña he visto detalles del libro que no me atraen y sé que terminaría abandonándolo, así que lo dejo pasar.
    Besos!

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  21. Esas historias que parece que no fluyen no me gustan mucho, la idea era buena pero me parece que la dejo pasar.

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  22. Pues me sabe mal que no se un libro de lectura fácil porque esto me hecha para atrás, así que no creo que lea el libro. Lo que es una pena porque me llamaba mucho porque me gusta mucho Japón y su cultura.
    Un beso

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  23. Me llama la atención la ambientación y todo eso, pero no me hacía mucha gracia a simple vista, y si encima dices que es un poco lenta... la dejo pasar. Besos.

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  24. Lo del ritmo lento no me atrae, pero la ambientación y el argumento sí me convencen. Seguramente me decida con ella.
    Besos.

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  25. Muy interesante la ambientación, me gusta :) Besos.

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  26. Parece que no te convenció, yo la quería leer, veremos a ver.

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  27. Llevo tiempo diciendo que no me atrae la literatura ubicada en Asia pero he cambiado recientemente de opinión a raiz de aficionarme hace poco a las series asiaticas. Ahora tengo curiosidad y he decidido dar una oportunidad a este tipo de libro aunque jo empezaré por éste en concreto por lonque comentas de que es lento y de lectura difícil.
    besos!

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  28. A mí las novelas que tienen un ritmo lento no me gustan mucho, y me temo que "La hija del dibujante" sea una de ellas.
    Un saludo.

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  29. El tema me interesa pero el ritmo lento me echa para atrás.

    Besos

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  30. Es la segunda opinión que veo de este libro que, tengo que reconocer, me llamaba la atención y mucho.
    Lo leeré, no me cabe la menor duda
    Besos

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  31. En general, me interesa mucho la temática y ambientación del libro, pero quizás que sea una lectura que requiera cierta atención extra no me viene bien en este momento. 1beso!

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  32. Lo tengo en la estantería esperando y tu reseña me sirve para bajarle expectativas e ir preparada para su lectura.
    Besotes!!!

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  33. No me llamaba demasiado, tenía mis dudas y creo que de momento lo dejo :-)

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  34. Estoy bastante de acuerdo contigo: el ritmo es lento, pero esto lo compensa la belleza de la narración, muy cuidada.

    Besos.

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  35. La tengo esperando turno y cada vez tengo más claro de que tendré que hacerlo con mucha tranquilidad, puede ser una buena opción muy relajante para leer después de un thriller,
    besucus

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  36. Me llama la atención, pero si tiene un ritmo lento, tendré que buscar el momento adecuado para su lectura.
    ¡Un beso!

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  37. Pues aún siendo un tanto lenta, no me importaría leerla =)

    Besotes

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  38. La tengo en casa esperando. Al principio no me atraía mucho pero ya sabes que hay libros que luego encierran una historia apasionante aunque la primera impresión no sea muy allá. Pero ahora al leerte, que lo he hecho en diagonal, me quedo más fría. No sé qué haré. De momento creo que no le daré prioridad. Besos

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  39. Pues me interesa mucho todo lo que comentas. El que la ambientación sea uno de los puntos fuertes es lo que más me anima a leerlo, a pesar de ese ritmo algo lento que señalas.
    Gracias por la reseña:)
    1beso!

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  40. Me llma lo mismo queme tira atras...hoy recibí un ejemplar que me tocó en un sorteo,lo leeré pero no le doy preferencia

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  41. Algo tiene la novela que en su momento no me llamó, parece que no es una lectura para cualquier momento, hay que saber escoger el adecuado.

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  42. Que espera la gente. Hay que saber leer. No hay que leer por leer. Si son de las personas que leen en cualquier sitio, entonces mejor compren Selecciones. Este libro requiere su espacio y su tiempo. Saludos.

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