lunes, 22 de febrero de 2021

Los detectives de la línea morada - Deepa Anappara


 Los detectives de la línea morada es la opera prima de la periodista hindú Deepa Anappara. Una obra que ha escrito basándose en lo que vivió durante los años que trabajó en la India. Hacía mucho tiempo que no leía nada que se desarrollase en este país y como os he dicho muchas veces, es una de mis localizaciones favoritas. Me parece un lugar tremendamente exótico y muy atractivo pero también un lugar que tiene una parte de la sociedad vive en condiciones muy complicadas. Y esto es justamente lo que nos vamos a encontrar en este libro. Esa parte mas cruel y dura de la realidad que se vive en la India.

La novela nos cuenta como cambia la vida de Jai, un niño de nueve años, cuando desaparece un niño que va su misma clase. Jai vive en un barrio muy humilde (un basti) con su familia que está a punto de ser demolido. Un barrio junto a las vías del tren, desordenado, con construcciones pobres y gente que se gana la vida como puede. 

Algunos metros más allá, Jai sabe que existe otro tipo de vida. La de la cuidad, con sus rascacielos y luces. Cuando Badahur desaparece decide que tiene que encontrarlo (se inspira en los detectives de la televisión a los que tanto admira) y traerlo de vuelta a su hogar en donde sus padres esperan desesperados. En su periplo contará con la ayuda de dos de sus mejores amigos, Pari y Faiz. 

Este es el punto de partida de la novela. La desaparición de un niño a la que se sucederán la de otros. Nadie parece saber que ha sido de ellos pero todo el mundo teme que les ocurra a los suyos propios. La policía no parece estar muy interesada en resolver el misterio y algunos piensan que es obra de los djinns, los espiritus que viven entre los humanos. 

En esta novela la autora nos enseña como es la vida es uno de los barrios más pobres de la India con sus gentes de vidas desafortunados con quienes a menudo se ceba lo peor que existe en el mundo. A pocos metros quizás muchos duerman en sus camas tranquilamente pero para ellos siempre habrá un motivo para la inquietud. Quizás un día sea no tener para comer o vestir y al día siguiente será que sus niños están desapareciendo. Gente con pocas o nulas oportunidades cuya gente joven parece estar condenada desde el nacimiento. 

Los detectives de la línea morada es una de esas novelas que te dan un golpe de realidad. Quizás no sea cercana pero es como digo, lo que se vive en otras partes del mundo a diario. Niños que trabajan entre las líneas del tren enviados por alguien que de "alguna manera" cuida de que no les pase nada porque no tienen ningún adulto que se ocupe de ellos, otros que lo hacen en el puesto del mercado mientras que otros piden limosna. Algunos tienen más suerte y pueden estar algunos años en el colegio. Aún así no lo viven como un drama sino que, como Jai, lo afrontan con inocencia y curiosidad pensando que todo puede cambiar. Algunos incluso lo logran. 

Esta novela nos habla de los cientos de niños que desaparecen a diario en la India ahondando en que ocurre con estos niños, el enfrentamiento religioso entre hindús y musulmanes, la corrupción del poder, el castigo de inocentes, etc. Si os interesa el tema tendréis que leer la novela y personalmente os lo recomiendo. A parte de esta dosis de realidad también es una novela que a uno le puede llevar a plantearse ciertas cosas como la forma en la que se puede encontrar esperanza, el salir adelante cuando todo parece demasiado torcido. 

Se trata de una obra para paladear tranquilamente y sumergirse en esas decadentes estampas y tumultuosas calles de la India. Con sus gentes, sus mercados, sus creencias y sus convicciones. Una novela que además consigue que el suspense flote en el aire durante toda la novela hasta descubrir el más puro horror. 

Una novela cruda y dura pero necesaria para dar visibilidad a un problema que debería ser universal pero que solo preocupa a unos pocos. 

Puedes conseguirlo aquí

lunes, 15 de febrero de 2021

La hora de las gaviotas - Ibon Matín


Me estrené con Ibon Martín con La danza de los tulipanes, novela que me convenció por completo y disfruté ampliamente. Recientemente ha salido publicada La hora de las gaviotas la cual comparte algunos de los protagonistas que conocimos en la anterior novela. Aunque no es una segunda parte de forma rigurosa nos vamos a encontrar varias alusiones a ella pero se pueden leer de forma independiente ya que se trata de dos casos completamente diferentes. Eso si, recomiendo hacerlo en orden. 

Todo comienza durante un desfile que, como marca la tradición, se celebra el día 8 de septiembre en Hondarribia (País Vasco), el mismo día que en el siglo XVII la ciudad logró vencer el asedio de las tropas francesas al que llevaban sometidos unos meses atrás. Tradicionalmente han sido los hombres quienes desfilaban para conmemorar esa fecha. Sin embargo desde hace algunos años de forma alternativa y media hora antes se celebra un desfile alternativo. Un desfile mixto en el que participan mujeres y que viene sembrando la polémica entre los ciudadanos. 

En ese contexto, entre una multitud de personas que pretenden boicotearlo, dos mujeres son apuñaladas entre el gentío sin que aparentemente nadie sea consciente de lo sucedido. Una de ellas muere inevitablemente. 

De investigar lo sucedido se encargará la Unidad Especial de Homicidios de Impacto (UHI) que de nuevo, tal y como ocurría en La danza de los tulipanes, dirige Ane Cestero junto a un equipo de especialistas que se han convertido en sus hombres de confianza.

Este es el punto de una novela que yo encuadraría dentro del género negro. A este primer suceso se irán sumando otros crímenes que harán que se compliquen las cosas para el equipo de Cestero y que hará nuestras delicias. A algunos de los personajes ya los conocimos en la novela anterior y algo que me gustó especialmente es que el autor ya los dibujó muy bien en su momento. Encontrarlos de nuevo ha sido muy agradable porque te generan esa sensación de familiaridad y cercanía que suele darse en las series. Conocemos parte de sus vidas y sus caracteres más allá del papel que jueguen en la investigación del crimen, conocemos sus manías, sus fallos y como se enfrentan a las circunstancias que los rodean. También nos encontraremos con figuras nuevas que darán lugar a la aparición de tramas paralelas y que complican aún más las cosas. 

Quizás esta novela no tiene un comienzo tan impactante (o al menos a mí no me lo ha parecido) como la anterior ni el ritmo al que transcurren los hechos es tan acusado. Sin embargo, me ha parecido una novela que tiene una arquitectura interior tremendamente sólida y muy coherente, algo que no siempre sucede en este género. 

Creo que los personajes de Ibon Martín son redondos, la trama es interesante sin necesidad de sorprender o confundir constantemente al lector con giros imposibles y sobre todo creo que la forma en que se lleva a cabo la investigación es no solo creíble sino asumible para cualquier tipo de lector. Valoro muchísimo el hecho de saber las razones de porqué la policía abre o cierra ciertas líneas de investigación o va alargando la lista de sospechosos. Creo que es un trabajo que el autor realiza al margen de lo que leemos al final. Esta ahí de forma invisible. Quizás, como he dicho, hace que la novela tenga un ritmo algo más lento pero gana en credibilidad y coherencia para el lector.

Luego hay un tema que destaca y planea sobre toda la novela. Un tema delicado que hay que seguir denunciando en nuestra sociedad. El tema del machismo y la violencia contra las mujeres. En primer plano veremos el enfrentamiento que causa en el pueblo de Hondarribia el hecho de que haya gente a favor y en contra de que participen mujeres en el desfile del Alarde pero a medida que la novela avanza vemos que el autor se sumerge de lleno en el tema profundizando bastante en él. 

Creo que además las localizaciones en el País Vasco suman un atractivo adicional a la obra. No conozco los escenarios pero el autor los va describiendo de una forma que te apetece montarte en el coche e ir a visitarlos. 

Sin duda alguna no puedo hacer otra cosas más que recomendaros La hora de las gaviotas. Una novela de argumento sólido, interesante y entretenida, con personas con alma y con unos escenarios que te hacen viajar cada vez que te sumerges entre sus páginas. 


jueves, 11 de febrero de 2021

La vida negociable - Luis Landero


Una de mis mejores lecturas del año pasado fue, sin ningún lugar a dudas, Lluvia fina del extremeño Luis Landero. En esa ocasión no solo descubrí un libro fantástico sino a un autor que me entusiasmó. Es por ello que me hice poco después con La vida negociable. Un libro completamente diferente al anterior pero que me ha reforzado la idea de que tengo que seguir conociendo a Landero. 

Esta es la historia de un hombre llamado Hugo Bayo. Es él mismo quien nos a contando su historia desde niño hasta el momento que vive en el presente que está ya rodando los cuarenta. Un joven que vivía en Madrid con sus padres y que podría haber sido un niño cualquiera. Si no fuese porque cuando tenía unos nueve años hace un descubrimiento terrible sobre su madre. La noticia hará que su relación cambie y el cariño se convierta en un arma arrojadiza sobre ella. Poco después otra funesta revelación sobre su padre hará que el joven crezca de una manera atípica y su vida se convierta en una constante búsqueda...

La vida negociable es una de esas novelas que una encuentra muy de vez en cuando. Una novela que desde el inicio te engancha y atrapa por una cuestión determinante: su protagonista. Es tan tan bueno, está tan bien trabajado y resulta tan contradictorio que es difícil no involucrase de alguna manera con él. 

De hecho es un personaje que me ha creado poderosas y extremas sensaciones contradictorias. Hugo puede ser mezquino, fabular con ínfulas supremas, estar lleno soberbia o mostrarse como un ser en el que se aprecia una maldad evidente para poco después pasar a ser un pobre diablo, un ignorante, mezquino y absurdo que no tiene nada en la vida.  De ambas maneras iremos viendo como Hugo, hijo de un administrador de fincas y una mujer menuda y bella, va descubriendo el amor, la amistad, los planes de futuro... De hecho Hugo me ha recordado en cierto sentido al protagonista de La conjura de los necios, Ignatius Reilly. Un ser extravagante y poco social.

Un personaje con el que es difícil empatizar pero que tiene una voz tremendamente poderosa que va haciendo el relato de su vida en primera persona, con una mezcla de drama y sentido del humor bastante histriónico.  

Al final La vida negociable yo creo que también es una feroz crítica a la sociedad del momento y Landero lo escenifica en multitud de aspectos de la vida. En la doble moral del "haz lo que yo digo pero no lo que hago" (robos, infidelidades, etc..), en la absurdez de las relaciones sentimentales que se mantienen por rutina y no por amor verdadero o peor aún los matrimonios que se consuman porque es lo que toca. La frustración de trabajos que se desarrollan sin vocación, la defensa de ideas a ultranza entre otras muchas miserias ser ser humano. Porque si algo sobra en esta novela es la miseria que acompaña a la mayoría de sus personas. 

Además Landero es un excelente narrador cuyo relato va como la seda. No solo la construcción de frases y el lenguaje son agradables para el lector sino que la novela tiene un ritmo perfecto. 

Sin duda seguiré descubriendo al autor.