lunes, 20 de enero de 2020

Las mujeres de la familia Medina - María Fornet


Los que me conocéis sabéis de sobra que disfruto muchísimo con las novelas que tratan sobre el universo femenino. Me gusta mucho asomarme a esas pequeñas ventanas de sus vidas, ver cómo actúan y como se relacionan con los demás. Las mujeres de la familia Medina no solo es la primera de la escritora andaluza María Fornet sino la última lectura que me ha dado la oportunidad de, como digo, mirar a través de esas ventanas ajenas.

Y además es una historia donde la familia, otro de los temas que adoro en literatura, se entrelaza de una forma fundamental. No podemos elegir nuestra familia, ya es algo que nos viene impuesto aunque ¿podemos de alguna manera controlar la forma en que nos relacionamos con ellos?

Seguramente Manuela Medina no estaría muy segura de que contestar a esa pregunta. Hace bastantes años que no tiene relación con los únicos familiares que le quedan cuando su prima Estrella la llama para darle una mala noticia y requerir su presencia. Su madre Dolores está a punto de morir y quiere encontrarse con ella.

De esta manera regresa al hogar de su infancia. A la finca en Dos Hermanas en la que nació y creció y que hace casi veinte años que no pisa. Sabe que su estancia allí no será fácil pero la gravedad de la situación hace que sea algo de lo que no puede escapar. Poco después de llegar descubre que quizás su prima y su madre hay algo no quieren que se sepa…

Nos encontramos ante una novela de secretos e intrigas familiares. Una novela que nos habla de las cosas que en un momento dado nos vemos obligados por diversos motivos a esconder o a tapar convirtiendo nuestra existencia en mentira. Pero una mentira solo se puede ocultar con otra y al final construimos nuestro propio infierno inventado. Porque nadie se siente a gusto en la mentira, porque hay veces que es imposible dar marcha atrás… De esto será consciente Manuela cuando empiece a indagar en el pasado de su madre hasta encontrar cosas que expliquen mucho de lo vivido y que nunca llegó a entender.

Las mujeres de la familia Medina es una novela que nos habla de lo complicado que a veces resulta relacionarse con los miembros de una familia pero también de la soledad que implica mantenerlos alejados, de las raíces que sin darnos cuenta nos anclan a un lugar y de aquello que no queremos pero no podemos evitar sentir.

Una novela cuya acción se ubica en una finca en el pueblo andaluz de Dos Hermanas, lugar que la autora explora para transmitirnos la garra y el carácter de sus protagonistas. Siempre he pensado que la zona de la que procedemos marca en gran medida la forma en que está construida nuestra mente. En este sentido me ha gustado mucho su ambientación. Un lugar de tradición, de historia, donde las cosas se hacían de cierta manera y no había nada más.

El centro del relato son tres mujeres con sus diferentes caracteres y como se relacionan entre sí.  Veremos ese choque creado por sus propias conciencias, su moral, sus deseos u obsesiones. El momento que las une no puede ser más delicado: la muerte. A pesar de todo, de esa crudeza que representa en la novela se nos muestra tan natural como la vida. El momento de elegir un camino.

A pesar de ser la primera novela que la autora ha publicado se nota percibe una forma muy personal de escribir, con reminiscencias al realismo mágico. Con un estilo envolvente que te atrapa y hace que te sientas muy cómoda dentro de la novela.

Pues ya solo me queda definitivamente recomendar esta novela. Muy disfrutable.

jueves, 16 de enero de 2020

Los puentes de Madison County - Robert James Waller


Voy a ser tajante: si alguien no ha visto Los puentes de Madison que corra a verla. Creo que es una de las mejores películas que se han hecho hasta el momento. Quizás no sea del todo perfecta y quizás puedan mejorarse algunos aspectos de la misma pero
es maravillosa. Y eso que no suelen gustarme las adaptaciones de libros a películas pero esta es una de las escasas ocasiones en que merece la pena.  

Sin embargo siempre recomiendo leer el libro antes. Porque lo imaginas a tu manera. Creas las escenas y les das vida a sus personajes como tú quieres. Aunque cuando una película alcanza la fama de este libro, porque primero nació el libro, es más complicado poner tanto de tu parte y obviar las mil veces que hemos visto imágenes de ella. La historia es la misma aunque yo creo que en el libro comprendemos mejor a sus personajes, sus motivos, como se relacionan y como se sienten. Profundiza mucho más en todo lo que la historia toca.

Según el autor es una historia que sucedió en la realidad y de la que Robert James Waller tuvo conocimiento. Investigó y aunque puso de su parte algunas cosas intentó ser lo más fiel posible a la realidad. Él llenó las lagunas pero nunca sabremos cómo fue la verdad.

La historia transcurre durante unos días del año 1965 en el condado de Iowa. Cerca de los puentes de Madison County, en una zona rural y bastante solitaria, Francesca, una granjera, conoce a un forastero que lleva una cámara y dice querer hacer un reportaje sobre los puentes cubiertos de la zona para la revista National Geografic.

Mientras el marido y los hijos de la mujer están fuera, en una feria de ganado, el fotógrafo Robert Kincaid pone emoción y aventura a su aburrida vida en el campo. Y sin darse cuenta, se convierten en algo más que dos desconocidos….

Y más o menos así comienza una de las historias de amor más bonitas y emocionante con la que me he encontrado en mi vida. Es un amor ilícito, puede que moralmente no sea correcto pero también es la relación de dos adultos que en plena madurez descubren que el amor no tiene edad, que la pasión se renuva en el momento menos esperado. Pero yo creo que también es una novela que puede plantear algunas reflexiones. Sobre la lealtad y la fidelidad (Francesca está casada), sobre la elección entre el querer y deber y sobre el sacrificio.

Los dos personajes son muy diferentes. Él es un hombre que no tiene estabilidad alguna en su vida. Viaja, hace fotos, vive experiencias. Es atento, cuidadoso y educado pero también misterioso y atractivo. Ella es una inmigrante italiana casada con un granjero. Una mujer con una vida aburrida dedicada al hogar y a sus hijos. ¿Los abandonará para vivir una historia de amor y pasión?

Es una novela breve pero muy intensa. La narración no sucede de forma lineal, sino que comienza por el final y aunque podemos intuir su final no le resta ni un ápice de interés porque necesitas descubrir el cómo y el porqué. Hay momentos que merecen muchísimo la pena por la delicadeza con que se narran, lo que viven sus personajes y lo que provoca al leerlo.

Por todo ello, sin duda os recomiendo la lectura de Los puentes de Madison, una novela que narra una bellísima historia de amor.

lunes, 13 de enero de 2020

Tres pisos - Eshkol Nevo


Hace tres años que leí Los amores solitarios de Eshkol Nevo, una novela diferente y original que debido a su enjundia no pasó con ligereza por mí. Disfruté de ella y me propuse leer algo más del autor pero el tiempo ha ido pasando y al final me he encontrado con Tres pisos, la última obra que Duomo ha publicado del autor.

Tres pisos no es una novela al uso sino que es un conjunto de tres historias independientes en argumento pero lo que tienen en común es que las tres son intensas, atrevidas y muy directas. Cada una de ellas protagonizada por unos personajes que inmersos en sus propias desgracias viven ajenos al sufrimiento de los demás. Porque esta es una historia que nos habla de obsesiones, de soledad e incomprensión. Sus personajes se confesarán con quien pueden. Y es algo que ocurre en la vida real, cada uno vamos lidiando con nuestras vidas, contrarrestando los avatares como podemos y a menudo, creyendo que somos únicos en sufrir. Y sin embargo ¿Quién sabe que hay en la puerta de al lado?

En el primer piso vive una pareja, Arnon y Ayelet, con sus dos hijas pequeñas, Ofri y Yaeli. Son un matrimonio como otro cualquiera que vive en Israel. Con la llegada de sus hijas necesitan una canguro que les de un poco de alivio en sus vidas. Sin embargo terminan acordando con los vecinos de enfrente Herman y Ruth, una pareja anciana, que ellos se ocupan de cuidar a la niña a cambio de una suma irrisoria. El tiempo va sucediendo y todo transcurre con normalidad hasta que Arnon comienza a ver en Hermann un comportamiento extraño con su pequeña Ofri. Comienza a sospechar de él hasta que un día todo se precipita cuando el anciano y la pequeña desaparecen durante unas horas.

Esta es una historia dura que me ha causado sentimientos encontrados. La narración es en primera persona y lo que sabemos es porque su protagonista se lo va contando a un confidente. No sabemos qué parte hay de verdad y cual de mentira ni que creer. Es quizás el relato que más me ha gustado porque me he sentido en la piel del personaje sintiendo su impotencia al no poder averiguar la verdad, su inquietud como padre a la hora de intentar proteger a su hija… Pero este personaje también ha sembrado la duda en mí. No sabía si estaba cuerdo, loco, o que había de verdad en sus palabras. La verdad objetiva, no la suya. Un relato desconcertante.

En el segundo piso vive otro matrimonio joven. Hani y Asaf tienen dos hijos y es Hani quien se ocupa prácticamente de ellos sola. Asaf viaja mucho por cuestiones laborales dejando a su esposa la sensación de estar eternamente sola. Una soledad que confiesa por carta a una amiga, Neta. En su relato, también en primera persona, muestra de nuevo sentimientos como la frustración, la impotencia y la rabia de no poder controlar su vida. Una historia que nos habla del cansancio de la rutina, de la sensación de asfixia que le produce su vida y los celos que le generan ver a otras parejas que conviven cerca que comparten responsabilidades, tarea y la educación de los niños. Creo que mucha gente se puede ver identidad aunque sus circunstancias no sean exactamente las mismas. Sin embargo un día recibe la visita del tío Eviatar y su situación un poco especial...

En el tercer y último piso (y el que conecta un poco todas las historias) vive un jueza jubilada llamada Débora. Mijael, su esposo, ha fallecido hace un año. Recogiendo las cosas del estudio de su esposo para la mudanza descubre un viejo contestador en el que duerme su voz. Tras tanto tiempo sin escucharle ella comienza a contarle sus preocupaciones actuales. A relatarle cómo se siente ante la lejanía de su único hijo con quien perdieron el contacto hace muchos años, su compromiso con ciertas causas sociales así como algunos de los sentimientos que tuvo o tiene hace él. Así como la llegada de un desconocido a su vida.

Quizás ha sido el relato con el que menos he conectado. Me ha parecido más lejano y más distante por parte de su protagonista a la par que la historia me ha enganchado menos.

Tres pisos es una novela que se construye a través de las voces de personajes muy humanos, con problemas muy reales y que pueden representar las vidas de muchos de los lectores. Una novela para leer con tranquilidad (su lectura puede resultar densa y algo lenta en algunos momentos), para apreciar la riqueza narrativa del autor, para leer entre líneas y averiguar lo que, tras las palabras, callan sus personajes.