miércoles, 21 de noviembre de 2012

Algo muy grave va a suceder en este pueblo - Gabriel García Márquez


«Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: 

-No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.
Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-Te apuesto un peso a que no la haces. 

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta: 

-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo. 

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice:
-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Y por qué es un tonto? 

-Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Entonces le dice su madre: 

-No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.
La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: 

-Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado. 

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice: 

-Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas. 

Entonces la vieja responde: 

-Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.
Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice:
-¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? 

-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! 

(Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.)
 
-Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. 

-Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor.

-Sí, pero no tanto calor como ahora.
Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: 

-Hay un pajarito en la plaza.

Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito. 

-Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan. 

-Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen: 

-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: 

-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:
-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.»
 
Este cuento, de Gabriel García Márquez nos enseña de forma sencilla el daño que puede hacer la rumorología en la sociedad. Como una simple frase va pasando de boca en boca, cambiando a su paso en cada una de ellas y creando una situación totalmente disparatada.
 

23 comentarios:

  1. Que relato más curioso salido de un simple correveydile. Aunque un poco exagerado es realista como la vida misma.
    Un saludo.

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  2. Me ha gustado mucho está genial, como el "de boca en boca" puede causar estragos y tergiversar las cosas. Besos.

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  3. Un relato con mucho trasfondo. Y con mucho para aprender.
    Besos

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  4. Me ha encantado, y cuanta razón tiene la verdad es que los rumores son muy dañinos y pueden ocasionar verdaderos desastres. En fin muchas gracias por el descubrimiento. besos

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  5. Tremendo relato, me ha fascinado, millones de gracias por subirlo.

    Besos.

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  6. Comprendo que en el trópico atemporal pueda darse este tipo de situaciones pero creo que hoy en día la gente de a pie tiene más sentido común y jamás se comportaría así. Para mí que en este cuento se lo toman todo, un poco "a la tremenda" ¿no? Un beso

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  7. No conocía el cuento, sin duda a tener en cuenta, si que es cierto que se puede hacer mucho daño lanzando un rumor infundado. Un besote.

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  8. Y eso pasaba antes de la era twiter, donde la mentira y el rumor se transforman en verdades inmutables

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  9. Interesante relato! no lo conocía, y tiene mucha razón... las habladurías... que impertinentes son

    Un beso!

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  10. Vaya albanta, no lo había leído. Yo lo veo ás como la influencia que puede tener en nosotros algún tipo de idea, de repente vemos lo que no hay o lo que ha estado siempre lo percibimos de otra forma y nos afecta, para bien o para mal, en este caso para mal jeje. Un beso :)

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  11. Gracias por la aportación. ¡Buena selección!

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  12. No conocía este cuento, me ha gustado mucho.
    Gracias por traérnoslo.
    Besitos.

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  13. Lo escuché un día en la radio y me gustó mucho. Me apunto a este iniciativa, ya que leí de García Márquez hace tiempo.

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  14. Curioso cuento,no lo había leído.Pero me ha recordado a La mala hora que comienza con pasquines sobre rumores clavados en las puertas de los vecinos y acaba en tragedia.
    Besos

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  15. Ahora está desgraciadamente a la orden del día, guapa! Y me has recordado que tengo este reto pendiente...
    Besos,

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  16. No lo conocía y me ha gustado.
    Y por desgracia cuanta razón tiene...
    Un beso!

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  17. Leí este cuento hace siglos y no me acordaba de él hasta que lo he vuelto a leer ahora...

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  18. Yo tampoco lo conocía, me ha encantado leerlo. Besos

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  19. No conocía este cuento. Gracias por compartirlo. Y mucha razón que tiene esta historia. Cuánto daño pueden hacer los rumores...
    Besotes!!!

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  20. magnifico y no digo nada más para no crear rumores.

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  21. Es muy, muy grande García Márquez. Saber mezclar la experiencia con la imaginación de esa manera es inalcanzable...
    Estupenda entrada...

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  22. Qué grande García Márquez! No conocía el cuento pero es muy acertado, los rumores pueden son terribles y pueden hacer mucho daño.
    Besitos

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