lunes, 30 de diciembre de 2019

Mentira - Enrique de Hériz


Siempre he odiado las mentiras. En realidad, quizás es que nunca las he entendido. Ni su motivo, ni su finalidad. Por esta razón cuando hace ya muchos años me topé con un libro cuyo título era precisamente Mentira, lo abordé con ganas y curiosidad. Sin embargo, y es algo que entiendo ahora, me faltaba madurez emocional y quizás incluso bagaje lector para entenderlo. No lo terminé y nunca supe que había sido de ese ejemplar. Quizás fue desterrado o enterrado, como Li Po o Simón, dos personajes de este libro. El caso es que no volví a verlo. Con quien si me reencontraba una y otra vez fue con su autor a lo largo de los años en otras muchas obras que leí, eso sí, él era el traductor y tengo que reconocer que hacía un trabajo maravilloso.

Cuando me enteré de que la editorial Navona lo había incluido en su colección Los Ineludibles supe que había de darle otra oportunidad. Y hace un rato acabo de terminarlo con la sensación de que es uno de los mejores libros que he leído este año.

La novela se construye a través de dos líneas narrativas que discurren de forma paralela. Por un lado tenemos el relato de Isabel, una mujer de sesenta y tantos años a la que, debido a un error, han declarado muerta en un río de Guatemala. Isabel es antropóloga y se encontraba allí en uno de sus frecuentes viajes de trabajo.

Mientras tanto su hija Serena va recordando la historia de su familia en los primeros días del duelo. Los miembros que quedan se han reunido en la casa de Malaespina, el pequeño pueblo en donde según la leyenda familiar murió su abuelo Simón. Serena ha vivido siempre fascinada por su historia, hasta el punto de querer rellenar todos esos huecos o cubrir esas incongruencias que siempre encontró.

Este es simplificando muchísimo el argumento de Mentira. Se trata de una novela que si logras meterte en ella, conectar y comprender lo que su autor quiere decir su lectura supone una experiencia extraordinaria. Ha sido un libro que he disfrutado de forma auténtica, pero no solo por entretenimiento. Me ha colmado de emoción, de reflexiones. Me han cautivado las ideas de Enrique de Heriz hasta el punto en que he llegado a leer y releer párrafos completos con verdadero deleite.

Me ha hecho comprender muchas cosas sobre las familias, sobre los recuerdos, sobre el pasado y aquello a lo que nos aferramos. Una parte de la novela está narrada por Isabel, la no muerta. A través de sus palabras exploramos los misterios de la vida y la muerte. Nos explica las razones por las que el ser humano, sea del lugar que sea, pertenezca a la tribu que lo haga, necesita cumplir ciertos ritos. Al fin y al cabo, nos enseña los propios mecanismos de defensa del hombre para calmar su alma. Muy interesante las costumbres que va recogiendo de diferentes tribus y pueblos.

Pero también lo es el relato de Serena, su hija y su familia, que está muy marcado por las emociones y es una parte mucho más sentimental. Su padre fue un fabuloso contador de historias, aunqueque ya no tiene capacidad de recordar y son pocos sus momentos de lucidez, y sus dos hermanos, con vidas muy diferentes. Cada uno a su manera debe hacerse a la idea de la desaparición de la madre. Ella nos da una visión más personal de las familias, de cómo cada una necesita creer ciertas cosas para salir hacia adelante, para construir una base. Pero también nos avisa de que algunas creencias se cimientan sobre mentiras que se han ido contando y traspasando de padres a hijos.

A veces incluso sin ser en realidad conscientes de la mentira como tal, porque las mentiras se heredan. Las utilizamos para defendernos o para explicar cosas de forma que incluso, consentidas, pueden ser mejor versión que la verdad. A veces mentimos sin ser conscientes, solo distorsionamos la verdad. ¿Pero qué pasaría si tras vivir una mentira toda tu vida te encontraras de frente con la verdad?

Es difícil sintetizar en unas cuantas palabras lo que es esta novela y lo que ha significado para mí. Ha sido una lectura muy emocionante, una novela que habla de las intimidades de una familia, de las complejidades de uno mismo. Una historia que nos lleva por otras muchísimas historias en su interior, compuesta de fábulas, de verdades y mentiras. Narrada de una forma profunda y exquisita.  Como ya he dicho, lo mejor de este año.