lunes, 25 de noviembre de 2019

Después de muchos inviernos - Marian Izaguirre


Tras la lectura de Los pasos que nos separan, esta es la segunda novela que cojo de Marian Izaguirre. Disfruté mucho con la anterior y tengo en casa pendientes un par de libros suyos, pero al final ha sido con su último trabajo que me he reencontrado con la autora. Se titula Después de muchos inviernos y hoy os voy a hablar de ella.

La novela arranca situándonos en el escenario de un crimen. No es la descripción pormenorizada de un asesinato brutal ni mucho menos porque esta no es una novela negra. No habrá detalles macabros ni investigación criminal. Incluso tiene algo de poética. Pero es casi el punto final de una historia que comienza unos años antes. Pronto deja de importarnos el crimen, quien es la víctima y qué es lo que ha pasado, porque sus protagonistas llegan a eclipsarlo.

Para ser más concreta nos remontamos en el tiempo hasta el año 1959, cuando dos jóvenes, Henar y Martín, escapan desde Bilbao hacia Madrid para comenzar juntos una nueva vida y cumplir sus sueños. A pesar de sus diferencias –ella es de buena familia y él de origen humilde- están muy enamorados. A lo largo de más de treinta años iremos conociendo los avatares y las vueltas que dan las vidas de estos y otros personajes que nos encontraremos en la historia.

También los conoceremos a ellos mismos en diferentes épocas. Seremos conscientes de los cambios que el tiempo, las circunstancias y las vivencias han obrado en ellos de forma que todo queda completamente razonado. El joven Martin quiere cumplir su sueño de ser escritor y a pesar de la oposición de las familias y de que no están casados (en aquella época un hombre y una mujer no podían convivir sin tener parentesco o estar casados) Henar, casi una niña con diecisiete años, huye con él y se instalan en una corrala. Pero este es solo el comienzo de su aventura de dos chiquillos.

Marian Izaguirre ha construido una novela de profundo calado, que explora las emociones de una relación amorosa y que tiene un evidente toque intimista. Sobre la acción predomina la naturaleza de sus personajes. No quiero concretar mucho más, pero a pesar de todo en los treinta años de sus protagonistas ocurren muchas cosas. Quizás no demasiado excepcionales o sorprendentes pero si realistas. Porque lo que ellos viven, les pasa o les puede pasar a muchas personas. Al final sus sentimientos son tan mundanos que todos los conocemos.  Hay decepciones, miedo, dolor, soledad, ansia, lealtad, etc… todo un catálogo de emociones humanas.

Y la forma de narrar es excepcional. Se nota una elegancia natural y una forma de contar poco habitual. Me gusta que la novela este plagada de detalles que concretan y acotan muchísimo tanto a sus personajes, maravillosamente construidos, como a sus escenarios. Estos nos llevan a diferentes lugares del planeta tan diferentes como Madrid, Creta, Estados Unidos o Bilbao en diferentes contextos temporales. No es que la autora se extienda mucho pero da los detalles suficientes como para que seamos conscientes del paso del tiempo y del cambio de mentalidad.

Y la historia toma diversos matices al estar narrada por sus dos protagonistas, Henar y Martin, los cuales vivirán los mismos acontecimientos de diferentes formas. No es que nos vayan a contar los mismo, si no que la narración de uno y otro se va solapando y cubriendo un largo recorrido que la autora nos desgrana sin orden ni concierto. Pero si que una y otra voz nos van dando perspectivas diferentes. Y lo que podría haber sido un batiburrillo de escenas y de momentos crea una novela que atrapa y emociona a pesar de esa arquitectura complicada.

Además conoceremos los lugares más sórdidos de Madrid. Como una humilde corrala de principios de los sesenta en contraposición al mundo del lujo y el famoseo. Así mismo toca dos profesiones diferentes en la época, la de editor y la del mundo de la moda. Esta última relacionada con el mundo del cine.

En definitiva, no puedo hacer otra cosa que recomendaros que leáis Después de muchos inviernos. Una novela profunda y delicada que explora los rincones más oscuros del amor y el desamor. Una novela tan real como la vida misma.

jueves, 21 de noviembre de 2019

La cadena - Adrian McKinty


Que levante la mano aquel que nunca haya recibido ninguna de esas cadenas que de una mano a otra van perpetuándose en el tiempo. Ya sea por email, por WhatsApp o por cualquier otra vía, y con diferentes objetivos, solo son bromas o juegos de los cuales podemos pasar si nos apetece y no darle mayor importancia. Pero y si de repente un día te vieras dentro de una cadena mucho más peligrosa, que pone la vida de tu familia en juego y de la que solo podrás salir indemne haciendo lo que te ordenan…

Esta es la premisa de la que parte, Adrian McKinty. De un juego del que es difícil escapar.

Todo comienza una mañana normal y corriente en la vida de la protagonista. Rachel Klein deja a su hija Kylie en la parada del autobús escolar como todos los días y se dirige al hospital para ver a su oncóloga. Al parecer los últimos análisis son preocupantes. Sin embargo nunca llegará a la consulta porque una llamada impactante la desvía de su camino de forma inminente.
Su hija ha sido secuestrada y al parecer forma parte de un mecanismo mucho más complejo que un secuestro normal. No solo quieren dinero, sino que todo esto forma parte de una cadena que ella ha de perpetuar secuestrando a otra persona, que a su vez debe hacer lo mismo. Eslabón a eslabón. Mientras todos cumplan con su misión todo el mundo estará a salvo.
Desde luego a mí el punto de partida de La cadena me ha parecido de los más originales que he leído últimamente. Es uno de esos thrillers de acción que te atrapan desde la página uno y que no puedes soltar hasta la última página. Es la típica novela diseñada para eso. Tiene acción, tiene ritmo, tiene tensión y además te hace ponerte en el pellejo de la protagonista.
Te hace pensar en qué harías tú si te vieras en su lugar. Rachel es una mujer normal y corriente como lo puedes ser tu o lo soy yo (si es que el caso y no eres un hombre aunque también es aplicable al sexo opuesto). Estas tranquila, tu hija está en el colegio (un lugar donde aparentemente pocas cosas le pueden pasar) y de repente alguien te llama y te dice lo contrario. No está allí sino en el sótano de otras personas a quien no conoces y no sabes que van a hacer con ella.
Pero no solo es cuestión de dinero. Te obligan a cometer el mismo delito. Debes secuestrar a otra persona y hacer que su familia haga lo mismo. La situación en que se encuentra Raquel es completamente atípica y perturbadora. No solo depende de ella sino de las acciones de los demás. Un juego muy peligroso. Pero ¿Cómo secuestrar a alguien cuando nunca has cometido un delito? ¿Será capaz de hacerlo? ¿Y tú, serías capaz?
Es una de las cosas que más me han gustado en la novela ver cómo el personaje titubea, le da vueltas al asunto y toma una decisión. Siempre decimos que haríamos cualquier cosa por nuestros hijos pero ¿hasta qué punto es eso cierto? ¿Qué límites reales podemos sobrepasar y cuáles no?
Además de este gran problema tendrá que hacer frente a su enfermedad que parece que vuelve. Ha pasado por el trance de un tratamiento contra el cáncer y ahora parece que tendrá que volver a pasar por ello. Además, está divorciada y prefiere no decir nada a su exmarido temiendo que llame a la policía ¿No sería esto lo más sensato? Las instrucciones han sido muy claras.
Sin embargo si contará con la ayuda de Pete, su cuñado, con quien formará un tándem perfecto. Un personaje muy diferente a ella.
No os he querido contar más de su argumento, que lo hay. Me he quedado en las generalidades y en los puntos más llamativos. La novela es interesante de principio a fin, está narrada con agilidad y en muchos momentos es poco predecible. Me parece una historia muy visual y cinematográfica (es absolutamente perfecta para la gran pantalla). Su lectura me ha resultado asfixiante. ¿Qué cosa peor hay que enfrentarte a tu conciencia?
En algún momento nos puede parecer que el autor peca de fantasioso y obviamente no deja de ser una novela de ficción, pero me ha inquietado que se ha inspirado en un sistema de secuestros de intercambio que al parecer se lleva a cabo en México, lo cual me ha puesto los vellos de punta.
Sin duda os recomiendo La cadena, un thriller de esos absorbentes que una vez empiezas no puedes parar. Me ha resultado muy original a la par que entretenida y la he disfrutado mucho. Además a mí me ha hecho reflexionar y ponerme en lugar de su protagonista. He de reconocer que el autor tiene una mente un tanto retorcida.

lunes, 18 de noviembre de 2019

El jardín de las mujeres Verelli - Carla Montero


A Carla Montero la conocí hace algunos años ya cuando yo aún pertenecía a Círculo de lectores y a los socios nos daban unas cuantas galeradas entre las que teníamos que votar a un ganador. Uno de estos años la elegida fue Carla Montero y desde entonces he ido leyendo sus libros, con sus más y sus menos. Para mí, incluso después de leer El jardín de las mujeres Verelli, su mejor obra es con mucha diferencia de las demás El invierno en tu rostro a pesar de ser el proyecto más ambicioso de la autora.

Pero hoy estamos aquí para hablar de su último trabajo, que al parecer ha sido inspirado en una historia real.

La novela comienza con la muerte de la abuela de Gianna, que marcará en ella un antes y un después. Descendiente de una inmigrante italiana la nonna, como así la llamaban su hermano y ella, había regentado un establecimiento de comida italiana – La Cucina dei Fiori-  en Barcelona. Lo había heredado de su madre (que fue la primera de la familia en llegar a España) y allí también había criado a sus dos nietos tras la trágica y prematura muerte de su madre y de un padre al que nunca han conocido.  

Con la muerte de su abuela, Gianna comienza a desmontar su negocio y su vida y después de encontrar algunos papeles comienza a tener curiosidad por la historia de su familia. Una familia donde no hay nombres masculinos, en la que las mujeres han sido siempre las protagonistas y las que han salido a flote solas.

Esta es la premisa inicial de la novela y que permite a la autora desdoblar en dos líneas argumentales la novela. Por un lado la historia de Gianna y por otro la historia de una mujer llamada Anice que no se sabe muy bien que tiene que ver con su familia pero cuyo nombre ha aparecido.

El jardín de las mujeres Verelli no ostenta demasiada originalidad. Ya os habréis dado cuenta de que lo dicho hasta ahora suena cientos de novelas ya leídas y además tampoco me parece su mejor trabajo teniendo en cuenta lo alto que dejó el listón, para mí, su novela anterior. Sin embargo he de reconocer que es una novela que se lee a gusto, que está bien narrada y que cumple bien sus objetivos.

Sus personajes son principalmente mujeres. Es un libro que reivindica la figura femenina a través de personajes fuertes y decididos a la vez que atractivos. En cualquier época de la historia y por mucho que se ignore la mujer siempre ha sido vital. Ya en la prehistoria cazaban, en la guerra muchas participaron activamente en el conflicto y otras sacaron adelante a sus familias mientras los hombres no estaban, posteriormente otras muchas lucharon por nuestros derechos… Y las mujeres de esta novela también lucharán pero lo harán a su manera. El plano masculino está representado en menor medida. Hay hombres con caracteres diferentes que nos provocarán diversas sensaciones.

Una de las protagonistas es Gianna (a Anice la dejaré en la sombra). Es arquitecta y tiene una carrera que todo el mundo vaticina como brillante. Mantiene una relación con un hombre que tiene un compromiso y del que no sabe que esperar. Será a través de ella la forma en nos planteé ciertos temas de mucha actualidad como por ejemplo la maternidad. Me ha gustado que revele lo presionadas que estamos las mujeres en este tema. Ya sea para tener hijos o para no tenerlos porque de todo hay. Y lo contrapone con la carrera laboral, con las relaciones de pareja, con la soledad, etc…

Como os he adelantado la novela tiene dos tramas que se van desarrollando de forma paralela en dos contextos temporales (la actualidad y los primeros años del siglo XX), en dos lugares diferentes (Barcelona y Liguria en Italia), con dos personajes centrales diferentes y dos narradores diferentes, uno en primera persona y otro en tercera.

Personalmente me gusta la forma de narrar de Carla Montero, es delicada, cercana, y aunque su ritmo no sea acusado no llega a aburrir en ningún momento. Me gustan su detallismo, como consigue envolverte en la historia y como sus escenarios son sugerentes.

En definitiva, quizás esperaba más de El jardín de las mujeres Verelli, una novela que he leído de forma gustosa, cuyos personajes me han gustado, que está muy bien narrada y ambientada, pero a la que quizás le falte algo de garra y originalidad. No es en absoluto una mala obra pero no creo que llegue a quedarse tan presente en mi como El invierno en tu rostro.

Si prefieres ver la vídeo-reseña: