lunes, 30 de marzo de 2020

Las cuatro patas del amor - Jimena Néspolo

Me lancé a leer este libro porque me pareció una propuesta original y muy sugerente. Me encanta la literatura suramericana y conozco a bastantes autores de los que disfruto ampliamente. No era así el caso de Jimena Néspolo a quien aún no conocía a pesar de haber publicado otros trabajos y alguno que otro con premio.  

Las cuatro patas del amor es una compilación de relatos, más bien breves. De hecho es raro encontrarse con aquellos que superan las cuatro páginas. 

Hoy la reseña va a ser breve, tan breve como este libro que no supera las ciento cincuenta páginas. Breve porque es difícil hablar de una lectura cuando ha habido poca conexión entre lo que el autor pretende expresar y el lector llega a interpretar. Es más o menos lo que me ha ocurrido con este libro. Y parece mentira, que con los años cada vez me da más pudor hablar mal de un libro. Creo que no soy nadie para echar por tierra el trabajo de los demás. Así que hablaré de mis sensaciones, personales y subjetivas. Esas que solo yo tengo. Porque habrá otros lectores a los que este libro les provoque otras. 

Y es que la mayoría de los doce relatos que se esconden tras el sugerente título no he llegado a captar lo que la autora quería contar o no he sabido interpretarlo. No es que sean aburridos sino que no les encontraba un sentido aparente. 

Quizás no sea el momento mas adecuado para leer un libro con dobles sentidos y tan juguetón con las palabras. Sin embargo algunos de estos relatos me han resultado demasiado incompletos y deslavazados. Como si fueran fragmentos de otras obras cogidas al azar. Tanto que no han conseguido atraparme y solo algunos despertar mi curiosidad como para seguir leyendo. Confieso que con algunos me he sentido tan confusa que opté por dejarlos a medias. 

Como su título viene a dar a entender la temática general de la obra es el amor y la sensualidad. No hay que ser un lumbreras para saber a que se refiere el título. Habla de familias que encuentran recocijos particulares, de soledad, de amor y desamor, de triunfos y fracasos, violencia, malestar... de lo que viene a ser la existencia humana en estos temas con sus situaciones a veces tan extravagantes que de lo increíbles resultan natuales. 

Y el caso es que a pesar de esa desconexión o esa falta de entendimiento entre la autora y yo creo que es una obra juguetona. Que experimenta con la palabra aunque la estructura de los relatos, en los que apenas hay tiempo para desarrollar, junto al lenguaje diferente hacen que incluso para mí -que tan acostumbrada estoy a esas palabras latinas- sea en algunos momentos complicado seguir ese juego. 

Un juego que protagonizan personajes muy diferentes y a través de los cuales se nos exponen diferentes temas y muy diversas emociones.  No todo ha sido malo. Aprecio los esfuerzos de la autora por esos detalles suculentos, por esas descripciones tan inspiradoras, por esa forma de narrar tan peculiar y esas ideas que en más de una ocasión me ha soprendido. 

Por todo ello, se me hace difícil recomendar este libro aunque no quiero desanimar tampoco a nadie a su lectura. No he conectado con los textos y quizás no era el  momento o sí. ¿Quien sabe?



lunes, 23 de marzo de 2020

Un destino propio - María Montesinos

Ediciones B ha recuperado recientemente la novela de María Montesinos que ella misma publicó de forma independiente bajo el título de El indiano. Ahora lleva otro título, Un destino propio, que hace referencia a una frase de Emilia Pardo Bazán pronunciada en un discurso en 1892 y, que como veréis, tiene mucho que ver con la esencia de la novela.

La novela arranca en Madrid en el año 1883. Micaela Moreau tiene veintiocho años y es lo que se considera una solterona. Gracias a su padre, un francés al que se le daban bien los negocios, su familia siempre vivió con holgura. Sin embargo, la enfermedad que este sufrió durante los últimos meses de su vida consumió practicante todos sus recursos económicos dejando a su madre y a Micaela en un posición muy difícil. 

Gracias a su padre, que la ofreció una ecuación liberal y feminista, Micaela sueña con ser libre e independiente. Estudia para ello aunque su madre y su tía ven como única salida que encuentre un buen partido y se case con él. Algo que no la agrada y a lo que no piensa ceder, ocurra lo que ocurra. Si se casa, lo hará por amor.

Durante el verano Micaela se traslada a Comillas a la casa de su tía Elvira. Es uno de los lugares que se han puesto de moda y por donde pasa lo mejor de la sociedad. Allí es donde se cruza con un hombre llamado Héctor Balboa, un indiano que ha regresado de Cuba dispuesto a introducirse en los negocios - y la alta sociedad- de la zona y seguir amasando fortuna. Sin embargo esto es solo una apariencia porque su regreso obedece a razones mucho mas poderosas que el dinero. 

María Montesinos ha escrito una novela que plasma a la perfección una forma de entender y vivir la vida en una época y lugar concretos por lo que podemos considerar que se trata de una novela de ficción histórica. Y para ello se centra en el papel que desempeñaba la mujer en la sociedad. De ella solo se esperaba que tuviera hijos, que se ocupara de la casa, que supiera coser, tocar el piano y pocas cosas más. Además de ser la alianza perfecta en cuestiones económicas. Si. El matrimonio no era por amor sino por interés. Y aunque la sociedad presionaba había mujeres que querían cambiar la historia, ser dueñas de su destino y lucharon por ello. 

En esa trampa caerán los personajes. Micaela y Héctor, que se enfrentan a unas normas no escritas pero que hay que cumplir. Ella es despierta, curiosa e inteligente. Educada en la creencia de que una mujer puede hacer muchas más cosas de las que se le permiten. Una mujer de ciencias que aspira a mucho aunque consciente de la realidad está dispuesta a ser institutriz con tal de no casarse. De hecho buscará un trabajo sin que su familia se entere. 

Héctor es el indiano, un hombre con  un asunto pendiente que tiene que resolver. Algo muy importante para él y que tiene que ver con su pasado. Se marchó de allí siendo solo un niño y a su regreso encuentra una sociedad bastante cerrada y exclusiva que desconfía y que no le aceptara fácilmente por mucho dinero que tenga. 

Obviamente estos dos personajes se entrecruzan en la novela pero no os voy a decir qué ocurrirá con ellos. 

Un destino propio no es solo el reflejo de una sociedad en diferentes localizaciones de España como Santander, Madrid o Bilbao. Es la imagen de sus gentes, de sus fiestas, de la moda, de sus costumbres, de sus pensamientos, sus lugares o edificios, de hombres y mujeres que hicieron historia y los acontecimientos que vivieron... Es a la vez, una historia de amor, de venganza, de superación, de elecciones, de desigualdad social... Una novela muy disfrutable gracias a sus personajes maravillosamente dibujados y a las diferentes subtramas que generan sus diversos personajes. Yo solo os he mencionado dos pero hay bastante más.  

No se puede negar que la novela tiene una ambientación y contextualización exquisita. La autora la recrea a la perfección creando imágenes muy nítidas en la mente del lector. Por una parte es algo muy bueno porque te vas imaginando todo a la perfección e incluso hay momentos que parece que lo vives. Sin embargo todo este nivel de detallismo en algunos momentos creo que también juega en contra del ritmo al que transcurre la historia siendo lastrado en ciertos momentos por párrafos que se alargan demasiado. O con algún apunte histórico que no era del todo necesario. 

En general no es una novela con mucho ritmo aunque la mayor parte del tiempo no me ha importado. La autora tiene una bonita forma de narrar, que es muy confortable. 

Por todo lo dicho creo que merece la pena su lectura. Un destino propio me ha resultado una lectura que me ha atrapada y que he leído encantada. Sus personajes y vivencias personales me han cautivado a pesar de esas pérdidas de ritmo que he sentido en ciertos momentos. 

jueves, 19 de marzo de 2020

Geografía bajo el ombligo: Sexologia para todos los gustos - Valentín Coronel

Aunque parezca mentira y nos creamos que todos somos muy progres y muy modernos siguen existiendo temas peliagudos que cogemos o explicamos con pinzas. Uno no sabe cuál es la frontera entre ser claro y realista y la de dar demasiada información. Quizás por eso el sexo es un tema que aún nos cuesta tratar con naturalidad. Sobre todo en ese momento en que tu hijo te pregunta y a ti te surge una duda peor ¿Hasta donde cuento?

Otra cosa que sucede es que estamos en la era de la sobre información. Si. Tenemos miles de canales para averiguar todo lo que queremos saber (en mis tiempos te llegaba la información contada a base de revistas que yo creo que hacían una labor social importante porque desmentían muchos mitos y en cierto modo ayudaban a una sociedad pudorosa). Pero también es un momento complicado en el que hay que tener cuidado. No todo lo que nos llega es cierto. Parece mentira pero aún a día de hoy muchos adultos creen cosas que no son ciertas o desconocen algunas importantes. 

No todo el mundo es capaz por ello de vivir su sexualidad plenamente ni transmitirle esa idea a los jóvenes. La información es poder. Pero hay que saber transmitirla. 

Hace poco me he encontrado con este libro y me ha parecido una obra genial. Es un libro sobre sexualidad que en principio parece estar dirigido para adolescentes pero que es una lectura intersante y amena para cualquier edad. Me parece una herramienta muy recomendable para nosotros los padres, que tarde o temprano nos enfrentamos a preguntas que no tienen porque ser incómodas si uno le da naturalidad al tema pero si a veces difíciles de adecuar a ciertas edades. 

En Geografía bajo el ombligo nos vamos a encontrar un texto que aborda la sexualidad de una manera natural pero sin tabúes ni eufemismos y a la vez cuidando el contenido, es decir, la información al máximo posible. Y sobre todo, y para quitarle hierro, de manera divertida y con sentido del humor. 

En mi opinión, condensa los puntos más esenciales afectan al ser humano. La homosexualidad, el contacto de tú a tú, el abuso, la fisionomía del cuerpo, las ETS, la reproducción, los métodos anticonceptivos, etc. Todo ello con un toque fresco, con recursos literarios originales (por ejemplo el juicio con personajes imaginarios), desmontando muchos de los tópicos que circulan, explicando otros, introduciendo anécdotas y mitos curiosos. Por todo ello ha sido un libro que he leido con interés y me ha parecido muy divertido y ameno. Y que por supuesto recomiendo. Yo no conocía lo que ocurre en una parte de la población de los niños nacidos en Salinas, en la República Dominicana. Son los Guevedoce, que al parecer nacen como niñas y a los doce años se les desarrollan los genitales masculinos. Toda una sorpresa de la naturaleza. 

El libro viene además con ilustraciones de la mano de Cristiza Picazo, que siguen la tónica de sentido del humor del libro. Os dejo algunas de ellas.