jueves, 27 de octubre de 2016

Fantasmas. Manual de instrucciones - Alice Brière-Haquet



Título: Fantasmas. Manual de instrucciones
Autora: Alice Brière-Haquet
Ilustración: Mélanie Allag
Publicación: Picarona, octubre de 2016
Páginas: 32
Tamaño: 30 x 20,5 cm

¿Has adoptado a un fantasmita?
¡Enhorabuena! Aquí tienes 10 lecciones para poderlo criar grande y hermoso…

Mis impresiones

Mi hija siempre ha tenido una predilección especial por los fantasmas. A la vez que le dan un poco de miedo también siente una atracción irremediable por ellos. Y ahora que se acercan las fiestas de Todos los Santos o Halloween este título me parece perfecto para regalar a los más pequeños de la casa.


Si has adoptado un fantasma este bonito álbum ilustrado te ayudará a criarlo grande y hermoso en tan solo diez lecciones. La primera lección es que hay que ser muy cauto a la hora de elegirlo. No vaya a ser que desaparezca y signifique que te hayan timado. En el supermercado de fantasmas hay gran variedad para elegir. Desde momias egipcias, espíritus de piratas irlandeses o los típicos monstruos japoneses. Pero quizás sea mejor lo convencional. Solo hay que decidir cuál es el más adecuado para nosotros. Una vez tengamos clara la elección podemos ver cómo hay que alimentarlos, vestirlos, entretenerlos, lavarlos, etc… incluso si hay un momento de crisis sabremos cómo actuar.


El Manual de instrucciones para fantasmas es un álbum muy divertido que derrocha fantasía. Obviamente los niños son conscientes de que los fantasmas solo existen en la imaginación y por eso podrán abordar la lectura como un juego. Pero yo creo que también este tipo de obras son útiles para que se familiaricen con ellos y cambien el chip sobre unas figuras que pueden llegar a causar verdadero pánico. Porque lo que sí es real el miedo a lo desconocido y lo que se pueda esconder en la oscuridad.


Su autora, Alice Brière-Haquet, quiso ser matemática pero finalmente optó por la literatura y este año superará la cifra de treinta y tres libros publicados. El texto que ha elaborado es muy sencillito y muy cercano de forma que los primeros lectores ya podrán abordar la lectura solos. Lo entenderán a la perfección.


Las ilustraciones son obra de Mélanie Allag y no solo apoyan sino que acentúan el significado del texto e incluso permiten ampliar un poco la historia con otras explicaciones. Esta autora va creando escenarios muy representativos y siguiendo el tono del álbum con mucho sentido del humor. Además su colorido hacen que sean muy alegres y desenfadas. 



miércoles, 26 de octubre de 2016

La buena esposa - Jilla Alexander Essbaum



Título: La buena esposa
Autora: Jill Alexander Essbaum
Publicación: Lumen, octubre de 2016
Páginas: 352

Bien mirado, Anna es una buena esposa: cuida de su marido y de sus hijos en un barrio residencial de Zúrich, se encarga de la casa y de la compra y no toma ninguna decisión importante sin que toda la familia la apruebe. También es cierto que dejó Estados Unidos hace nueve años y aún no domina esa nueva lengua que todos hablan a su alrededor.
Anna no tiene palabras para contar su tedio, pero tiene un cuerpo que se abre a quien lo quiera. El sexo en hoteles apartados o en los apartamentos de sus amantes ocasionales es el bálsamo que la consuela. Son mañanas y tardes de pocas palabras y gestos convulsos, llamadas desesperadas de madrugada para buscar consuelo donde no lo hay, y un cansancio infinito. Luego, cuando todo acaba, Anna vuelve a ponerse las medias y la sonrisa que corresponden a una buena esposa, y camina resignada hacia el hogar.
¿Cuánto va a durar la farsa?

Habrá que leer esta espléndida novela para saber más, pero vaya por delante que las mujeres que se aburren son peligrosas e incluso pueden cuestionar la dichosa puntualidad de los trenes suizos...

Mis impresiones

Me gustan las historias cotidianas, las novelas que tratan las relaciones humanas. Quizás por esto me llamó muchísimo la atención La buena esposa, publicada por Lumen este mismo octubre. De la novela se ha dicho que es una mezcla moderna de Madame Bovary y Anna Karenina, dos clásicos que leí en su momento y que en esta novela encontraremos algunas reminiscencias.

“Bien mirado, Anna era buena esposa.
A media tarde, el tren en el que viajaba primero dio un bandazo y luego tomó con suavidad una curva en la vía antes de entrar en la estación de Dietlikon a la hora y treinta y cuatro, como siempre. No es un mero tópico, es un hecho irrefutable: los trenes suizos son puntuales.”

Anna Benz es una mujer atrapada en una rutina poco excitante. Aparentemente su vida podría ser perfecta. Tiene un marido y tres hijos de los que cuida. Siguiendo a su marido se mudó desde América a Dietlikon, un pequeño pueblo en suiza cercano a Zúrich, en donde vive en una bonita casa en un barrio residencial. Es el lugar donde nació Bruno y donde al regresar a el no le costó ningún esfuerzo adaptarse de nuevo. Sin embargo ella no acaba de sentirse cómoda allí. La barrera del idioma, que aún no maneja con soltura, coarta sus relaciones sociales y se siente aislada del resto del mundo. En este contexto, Anna ha optado por refugiarse en las relaciones sexuales que mantiene con otros hombres. Relaciones esporádicas que la consuelan en momentos puntuales y la distraen de su monótona existencia.

La buena esposa es una novela de carácter introspectivo que no tiene un argumento muy complejo. La trama se basa en que poco a poco vayamos conociendo como es el día a día de su protagonista. Me ha gustado leer esta novela por su carga reflexiva sobre la naturaleza del ser humano y su gran carga simbólica. Son muchas las personas que se equivocan en los caminos que eligen en su vida. Y no me refiero a comprar una casa o aceptar un empleo. Me refiero a esas decisiones que ya son irrevocables, que nos convierten en una cosa u otra sin que podamos percibirlo.

“Es posible llevar varias vidas a la vez.
De hecho es imposible no hacerlo.
A veces estas vidas se solapan en interactúan. Vivirlas exige mucha dedicación, y una entereza que no requiere una única vida.
A veces estas vidas viven apaciblemente en la casa del cuerpo”
(Página 178)

Quizás no es una de esas novelas que todo el mundo pueda disfrutar y no me atrevería a recomendarla abiertamente. La buena esposa es una novela para disfrutar con calma y atentamente para realmente comprender lo que la autora quiere contar. Su protagonista es un personaje complejo y bastante contradictorio. “Una mujer que se aburre. Y las mujeres que se aburren son peligrosas.”

Anna es un personaje con el que no tengo nada que ver. No me identifico en absoluto con ella pero aun así la autora ha conseguido que la comprenda y me ponga en su piel. Una mujer perdida en el mundo en el que vive, que ha renunciado a su propia identidad para convertirse en esposa y madre. Una mujer que se siente sola, aislada y que busca en el placer carnal la felicidad momentánea que no es capaz de alcanzar en su vida ni en su matrimonio. Entre las visitas a su psicóloga (la doctora Messerli) y las clases de alemán con las que pretende mejorar su idioma también la vemos viajar en los trenes suizos para verse con otros hombres. Poco a poco percibimos lo asfixiante que es su vida y lo fuera de ella que se encuentra la protagonista.

Y creo que ha sido un acierto no hacer de Bruno, su esposo, un pendenciero. Quiero decir que es un buen esposo. Lo más fácil hubiese sido hacerle caer en los tópicos de hombre rudo o egoísta que da de lado a su esposa o incluso que es insensible con ella. De hecho Bruno permite que Anna haga su vida, que la mejore o que decida. Es Anna quien con su pasividad ha llegado al punto donde se encuentra. En los hombres que conoce fuera de su matrimonio, no busca amor. De su marido tampoco está enamorada aunque hubo un tiempo en que lo estuvo. Pero Anna sabe que el hombre de su vida desapareció. Lo único que fusca en esos momentos en una satisfacción personal.

La buena esposa es una novela en la que no predomina la acción pero me he sentido particularmente cómoda entre sus páginas por las reflexiones sobre la vida de las mujeres, las relaciones matrimoniales, con la familia política o con los hijos que nos presenta el personaje. Jill Alexander Essbaum tiene una forma bonita y elegante de narrar en la cual se percibe además mucha musicalidad y lirismo. Utiliza mucho las metáforas, los dobles sentidos y simbolismos para mostrarnos los estados de ánimo de su personaje principal. De hecho me he llevado muchísimas de estas frases a mi colección personal. A pesar que de que es una voz narrativa en tercera persona no cuesta ponerse en la piel de su personaje.

Son tres meses el periodo de tiempo en que se nos narra la vida de su protagonista. Tres meses cruciales en los que descubrirá muchísimas cosas sobre sí misma. Desde el principio el lector intuye que la trama se dirige inexorablemente hacia la tragedia para llevarnos a un final inesperado.

Conclusión

Me ha gustado mucho leer La buena esposa. Una novela atípica en la que he encontrado muchísimas reflexiones, frases que me han dado qué pensar y una buena construcción psicológica de su protagonista. Una novela que nos habla de una mujer que ha perdido su propia identidad.


martes, 25 de octubre de 2016

La joven Emma - William Henry Davies



Título: La joven Emma
Autor: William Henry Davies
Publicación: Defausta, septiembre de 2016
Páginas: 192

Londres asiste con perplejidad a la hecatombe de la I Guerra Mundial. William Henry Davies, ahora convertido en una celebridad literaria, fantasea con una vida retirada en el campo a una mujer. Esta fantasía se convertirá en objetito irrenunciable tras conocer a la joven Emma, una joven de pasado problemático con la que se encuentra durante un paseo nocturno por la calles de la ciudad. Un testimonio inestimable y libre de prejuicios de las costumbres sexuales de su tiempo. Una mirada única hacia el territorio siempre resbaladizo de lo íntimo.

Mis impresiones

El mes pasado la editorial Defausta recuperó una de esas grandes obras que corren el riesgo de pasar al olvido de los lectores. Y lo hace con una edición muy bonita y cuidada en detalles que además cuenta con una traducción de notable calidad (realizada por Susana Prieto Mori). Algo que los lectores agradecemos inmensamente.

Es La joven Emma que fue escrito en el año 1924 pero que no vería la luz oficialmente hasta el año ochenta a pesar de que es considerada su mejor novela. Davies la envió a su editor pero más tarde, preocupado por las consecuencias, se arrepintió de haberlo hecho ya que es su propia esposa Helen la joven Emma que protagoniza la novela. Davies suponía que esta, al ser más joven, viviría más años que él, como finalmente sucedió. Y no fue hasta entonces que se publicó. Esta es la segunda novela autobiográfica de William Henry Davies que en primer lugar escribió Autobiografía de un Súper Vagabundo, en donde contaba sus primeros años de vida en la más absoluta pobreza hasta convertirse en un escritor consagrado y llegar a formar parte de la sociedad literaria londinense.

“Era la época de la Gran Guerra, y las relaciones sexuales entre hombres y mujeres habían sufrido un cambio. Las prostitutas, que en tiempos de paz no se habrían molestado en mirar ni hablar a los soldados rasos, a causa de su mísero sueldo, eran entonces las primeras en prestarles atención. Y no era por amor a la patria, sino por seguridad en el desempeño de su oficio. La única ley del país era la ley marcial y un soldado podía hacer lo que quisiera”

En Londres la I Guerra Mundial ha cambiado la forma de vida pero también ha cambiado la forma en que se vive la sexualidad. Es el momento en que empieza esta novela. Cuando el autor decide comenzar “una nueva vida” y su mayor deseo es casarse y mudarse a vivir al campo. Después de mantener relaciones con algunas mujeres (las cuales se verán enturbiadas por los vicios o la ambición) aparece en su vida una noche una joven llamada Emma, que acentúa aún más si cabe sus deseos.

Me ha sorprendido mucho leer La joven Emma porque a pesar de tocar un tema tan delicado en la época en que fue escrito, Davies lo aborda con una total naturalidad y desinhibición. En esa búsqueda de una esposa con quien compartir una vida campestre nos habla de la prostitución, de las enfermedades venéreas o las relaciones entre hombres y mujeres. Parece que las relaciones sexuales entre dos personas no casadas son algo relativamente reciente pero es algo que ha existido en todas las épocas aunque no se hablara de ello con tanta facilidad.

En la novela conocemos a un escritor de mediana edad ya consagrado y perteneciente a lo más granado de la sociedad literaria del momento. Vive de forma austera en una pequeña habitación desnuda en mobiliario y aunque puede costearse algo mejor la guerra ha conllevado una escasez de viviendas que no le permite encontrar nada mejor. No muy dado a las relaciones sociales pero con un fuerte sentimiento de soledad el hombre quiere buscar una esposa en un momento en que tampoco es fácil encontrarla. Su objetivo es retirarse a vivir al campo y deshacerse de una sociedad en la que no acaba de sentirse cómodo ni comprender del todo.

Será la voz del escritor en primera persona quien nos va narrando esa búsqueda de una esposa en mujeres que no pueden ofrecerle lo que el busca. Y también veremos cómo se enamora de Emma, delicada y hermosa. Pero la joven también tiene un pasado y Davies encontrará algunos escollos en su objetivo. Pero no serán los prejuicios o los celos os que hagan al escritor recelar de su amor por Emma ya que a Davies, firmemente enamorado, no le importa su pasado. Será la enfermedad la cuestión que aleje a estos dos seres y sobre todo la duda. Por un lado veremos a un hombre madura y seguro de sí mismo pero por otro también a un ser ingenuo que interpreta algunas cosas de forma errónea.

La novela tiene una fuerte carga reflexiva en la que vemos como el autor medita sobre algunos temas que refieren a la relación entre hombres y mujeres. El estilo narrativo es impecable. En La joven Emma nos vamos a encontrar una narración muy cuidada y refinada pero que no nos hace perdemos en ambages ni en elementos superficiales. Por ello y por la agilidad narrativa con que está construida es una novela que se puede leer en muy poco tiempo. Así mismo he notado también cierta hilaridad en el tono con que la historia se nos narra.

Conclusión

La joven Emma es una novela curiosa, sorprendente y de una llamativa calidad literaria que nos habla con total naturalidad de un tema muy delicado en la época en que fue escrito. Es también el testimonio de un hombre que sufrió mucho para mejorar su vida y convertir su sueño en realidad.