miércoles, 18 de abril de 2012

El museo de la inocencia - Orhan Pamuk

Esta es la historia de cómo le cambia la vida a Kemal Bey un joven perteneciente a la sociedad burguesa de Estambul cuando entra en una tienda a comprarle un bolso a su futura esposa con quien va a prometerse en pocos días.
Allí se reencuentra con la bella y moderna Füsun, una pariente lejana y pobre que trastoca su vida por completo. Lo que comienza con una serie de encuentros casuales en el edificio Compasión termina por convertirse en una pasión desenfrenada y obsesiva que se vuelve enfermiza cuando Füsun desaparece de repente.
Todos los sentimientos de Kemal son tan vertiginosos que le producen una seria enfermedad y para controlar sus síntomas irá coleccionando todos los objetos que le recuerdan a su amada Füsun y le hacen sentirse más cerca de ella.
 Personajes
Kemal Bey
Es el protagonista de la historia. Cuando comienza la novela en 1975 tiene treinta años y pertenece a una familia de nuevos ricos de la sociedad de Estambul que ha conseguido subir en el escalafón social gracias a la industria textil.
Kemal dirige la empresa paterna después de haber estudiados administración en Estados Unidos. Cuando conoce a la joven Füsun se siente inmediatamente atraído por ella, por su juventud y belleza y lo que había sido una vida tranquila hasta el momento le lleva hasta la más absoluta locura. Llega un momento en que Kemal no duda en robar, acechar, buscar e investigar con el fin de acercarse a ella. Su personalidad es un tanto perturbadora y vacilante porque no es capaz de tomar una decisión que encarrile su vida hacia un camino concreto.
Füsun
Cuando Kemal entra en la tienda de los Champs Elysees tiene dieciocho años y una vida totalmente distinta a la suya. Su familia no tiene dinero. Su madre se ha ganado la vida como ha podido trabajando como costurera y Füsun trabaja en la boutique para poder pagarse los estudios universitarios a los que aspira una vez consiga aprobar los exámenes de acceso.
Aunque en un principio nos los presentan como parientes lejanos en realidad no corre la misma sangre por sus venas. El abuelo de Kemal había sido el padrastro de la madre de Füsun.
Ambas familias habían mantenido buena relación pero finalmente la madre de Kemal terminó por dar de lado a la de Füsun debido a que esta participara en el concurso de belleza algo que consideraba deshonroso.
Füsun tiene una belleza muy evidente. Es alta, con largas piernas, la piel morena y el pelo teñido de rubio. También es una joven moderna a la que poco importa el qué dirán y sigue sus propios instintos.
Sibel
Es la prometida y futura esposa de Kemal. Una mujer muy guapa, inteligente y distinguida. Cualquier hombre estaría orgulloso de “conseguir una mujer así”.
Sibel pertenece a una familia aristocrática. Es la hija de un embajador jubilado.  Estudió en la Sorbona, un lugar que ha abierto su mente en cuanto a las ideas europeas pero que en el fondo tiene muy arraigado el pensamiento turco. Así Sibel decide no esperar al matrimonio para mantener relaciones con Kemal, aunque muy a su pesar y de forma muy incómoda para ella porque en el fondo tiene el convencimiento de que no hace lo correcto.
Kemal y Sibel era una pareja enviada por todos, moderna y atractiva cuyo futuro era inmensamente prometedor.
Estos son los tres personajes principales que construyen el triangulo de la historia. Otros personajes con menor importancia son las madres de Kemal y Füsun, Vecihe y Nesibe, dos mujeres muy distintas y con muy distintas perspectivas de la vida.
También están los amigos de la pareja Zaim, que inventó el primer refresco turco, Mehmet que intentará conseguir el amor de Nurciham y otros tantos personajes que completan la vida de Kemal con sus diferentes puntos de vista.
Estilo
La novela se desarrolla en Estambul. Comienza en 1975 y abarca los siguientes veinte años en la vida del protagonista. La sociedad turca en ese momento estaba aun muy cerrada aunque se comenzaban a percibir algunas ideas “europeas” que chocaban contra la tradición turca.
Una de las ideas que se repite constantemente en la novela es la de la “preciada” virginidad de las mujeres en una sociedad islámica. Algo parecido a una moneda de cambio ya que cuando una mujer se acuesta con un hombre es porque el matrimonio está prácticamente decido. Y las que son abandonadas antes de hacerlo se encuentran en una situación poco ventajosa respecto a la sociedad.
A la vez que nos muestra la situación política de ese momento concreto, la lucha de los políticos por hacerse con el poder a veces se hace mediante un golpe de estado. Pamuk nos muestra retazos de su preciada ciudad y con todo su amor, porque esto se le nota, nos muestra sus calles, edificios, lugares, costumbres, habitantes incluso sus restaurantes y sus modas. Todo un homenaje.
La novela que cuenta con 640 páginas está dividida en capítulos muy cortos lo que agiliza algo la lectura de una prosa un tanto repetitiva y lenta que profundiza y nos narra con lujo de detalle cada secuencia y cada sentimiento vivido por Kemal. La historia está narrada en primera persona. Será el propio Kemal Bey quien nos haga saber todos sus pensamientos y sentimientos. Aunque al final, en el último capítulo, conoceremos que no es Kemal quien nos narra la historia sino que es el propio Pamuk el que le pone voz con el afán de ordenar y adornar todos estos recuerdos de quien los vivió realmente. Esto hacer pensar que la novela está inspirada en las propias vivencias del autor. El último capítulo es una especie de epilogo que concluye la novela, nos resume y nos da una desenlace.
Al estar narrada en primera persona solo conocemos verdadera e interiormente a Kemal y el resto de personajes los conocemos a través de la visión que el mismo tiene sobre ellos. Así solo nos podemos hacer una leve idea de quién y como es Füsun. Sabemos que es muy atractiva pero poco más. No llegamos a conocer realmente su carácter ni su vida. Quizás este mejor trazado el personaje de Sibel, la prometida cuyo comportamiento nos aporta mucha información sobre ella.
Dice Pamuk que esta es la novela que más le ha costado escribir puesto que para dotar a su novela de credibilidad viajó por museos y bazares de todo el mundo buscando objetos simples y cotidianos con los que construir su historia intentando averiguar o mas imaginar cómo fueron los dueños que les dieron vida y construir su propio museo.
El museo de la inocencia que en la novela nos indica su localización mediante un plano y una entrada para visitar no es más que la recopilación de todos los objetos que Kemal guardó durante años para recordar su aventura.
Mi opinión
“El museo de la inocencia” no es más que la narración de cómo un amor perdido puede hacer enfermar a un hombre y como solo los objetos que le recuerdan a la mujer que ha desaparecido puede aliviar su dolor.
Kemal tiene una vida perfecta. Su familia es adinerada, su vida divertida y ha conseguido prometerse con una mujer guapa, inteligente y con clase pero el destino quiso llevarle hasta la boutique donde se encuentra Füsun y que su belleza y pasión acaben con todo lo que tenía antes en tan solo 64 días. Una mujer de quien no debería haberse enamorado y que su familia nunca aceptaría.
Su historia comienza poco antes de la fiesta de compromiso con su futura esposa y Füsun al ver que lo suyo no tiene ningún futuro decide desaparecer. A pesar de ser una joven liberal que no da tanta importancia al sexo como lo hace la sociedad turca tampoco está dispuesta a convertirse en la otra mujer, la amante escondida que pasa la vida esperando.
En realidad el principal problema de Kemal no  es solo que no tiene el valor suficiente para enfrentarse a todo el mundo y correr al lado de la mujer que ama sino que también ama a Sibel quien le da sosiego, paz y tranquilidad. Las dos mujeres son antagonistas una es pasión, libertad y diversión mientras la otra es paz y seguridad. Ante los obstáculos una decide huir y no seguir luchando y la otra decide ser paciente, aguantar y esperar a que la olvide.
A medida que la novela avanza nos sumergimos en las dudas, las obsesiones y la enfermedad de Kemal. Una enfermedad que solo se ve aliviada por todos los objetos que busca, guarda o roba (da igual su procedencia) y le recuerdan a Füsun y así poco a poco y año tras año va construyendo un museo que el lector está invitado a hacer un recorrido por su vida.
La novela cuenta con gran contenido sentimental. El autor se recrea en narrarnos detalladamente cómo se siente Kemal. Decía antes que nos narra la historia con todo lujo de detalles y es quizás por eso por lo que la novela se ha me hecho un tanto pesada y difícil de digerir. El libro tiene demasiadas páginas en las que el autor divaga lentamente sobre el amor, la sociedad, la virginidad pero siempre dando vueltas a los mismos conceptos y aportando poco.
El comienzo es bueno porque logra explicarte de forma amena la vida del protagonista, como conoce a Füsun, como se enamoran pero llega un momento en que la novela no avanza y se repite y repite lo mismo una y otra vez. En este punto, que me ocurrió algo antes de alcanzar la mitad, la lectura se vuelve lenta y el interés cae en picado. La existencia de una única voz (la de Kemal) que nos repite lo mismo página tras página llega a agobiar.
Como telón de fondo la sociedad turca del momento con una forma de pensar arcaica y tradicional pero que se está abriendo a los cambios. Y como no el tema de la represión femenina. Mientras los hombres pueden y de hecho se comprende, acostarse con quien quieran, la mujer debe esperar pacientemente al matrimonio. Aunque entre las jóvenes comienza a instaurarse un pensamiento más avanzado y algunas de ellas han transgredido esta norma lo hacen de forma incomoda y no exenta de ciertos remordimientos. En el otro lado de la balanza estarían las mujeres que si se atreven a vivir su sexualidad con naturalidad pero que son despreciadas por la sociedad y  condenadas a llevar la “mácula moral”.
La perdida de la virginidad conlleva a aceptar el camino al matrimonio de forma ineludible. Sibel acepta que el sexo exista en su relación pero una vez esta muy segura de tener todos los cabos atados. Cuando descubre la infidelidad de su prometido, se ve desesperada porque se encuentra en un callejón sin salida. Su única opción para salir airosa de la situación es esperar a que todo pase y continuar con sus planes como si nunca hubiese pasado. Pero para Kemal no será fácil volver a su vida de antes.
Una frase…
“Los objetos que nos quedan de los momentos felices guardan con mucha mas fidelidad que las personas que nos hicieron vivier esa dicha el placer de su recuerdo, sus colores, sus impresiones vitales y sus virtudes"






12 comentarios:

  1. Después de mis vacaciones en Estambul, me apetece leer algo de Pamuk. Pero no sé si empezar con éste, porque creo por lo que dices, que es un poco lento...
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te lo recomiendo, es excelente. Lo terminé hace meses y aun me duele el triste final. Buscaré otra obra de este autor que escribe muy bien, por algo es premio Nobel

      Eliminar
    2. ¿De dónde lo descargo? Lo leí, lo presté y jamás me lo regresaron... :(

      Eliminar
  2. Leí hace poco 'La vida nueva', del mismo autor, y tras leer tu reseña me da la sensación de que se repite en los temas que elige para sus novelas: amores perdidos, hombres frustrados, ensalzar sentimientos continuamente... no me gustó para nada en 'La vida nueva' y no creo que vuelva a leer nada suyo, sobre todo viendo que esta obra podría ser muy, muy parecida.
    Besos y gracias por tu reseña.

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué coincidencia! Yo estoy leyendo "El novelista ingenuo y el sentimental" del mismo autor; aunque no es bien una novela, sino un ensayo sobre novelistas y lectores del género.

    ResponderEliminar
  4. Lo tengo desde hace bastante en mi estantería, lo compré creo que en Círculo porque me llamó la atención el argumento pero aún no me he animado a empezarlo, no había visto ninguna reseña hasta ahora, espero que no se me haga pesado, en general no me importa que un autor sea muy detallista pero si es demasiado lento igual se hace muy pesado
    besos

    ResponderEliminar
  5. No he leído nada de este autor y por lo que cuentas, aunque se vea una lectura lenta, creo que me puede gustar. Probaré suerte en la biblio, por si acaso... Una reseña completísima!
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  6. Yo tampoco he leído nada de este autor, pero gracias a esta reseña tan estupenda me ha entrado curiosidad por saber de esta historia que a priori me resulta tan interesante...

    ResponderEliminar
  7. Yo tampoco he leído nada de este autor, pero gracias a esta reseña tan estupenda me ha entrado curiosidad por saber de esta historia que a priori me resulta tan interesante...

    ResponderEliminar
  8. Pues aquí otra que no ha probado al autor...
    Me ha gustado la última frase, buena elección =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  9. No me van mucho las novelas romanticonas, pero por lo que veo esta encierra mas que eso, lo tendré en cuenta. Un beso.

    ResponderEliminar
  10. Mmmm...acabo de terminar la novela y sólo quiero ir algún día a Estambul y pasearme horas en el museo. No creo que la voz de ningun personaje tenga la obligación de "aportarnos" algo, acaso leemos como quien va a al Banco a recibir un interés por la inversión? Luego, no sé por qué el autor de la reseña "decide" argumentos de las acciones de los personajes, cuyos fundamentos en realidad no conocemos. Y lo que se puede intuir no va en la dirección señalada. Creo que leer a Pamuk (como a tantos otros autores de cultura diversa a la occidental) es una invitación a dejarnos ganar por otro tiempo, otra sensibilidad, otro orden del mundo. Y que perdemos mucho de eso si enseguida vamos con nuestro nomenclador a decir: el tipo es un enfermo, la novia de desespera cuando se entera de la infidelidad, la chica de la que esta enamorada desaparece porque entiende que no tiene futuro...No! La novela plantea otra cosa, casi no sabemos las motivaciones de otros personajes que no sean el narrador...No sé, creo que se nos invita a leer de otro modo. Animense!

    ResponderEliminar

¡Gracias por comentar!