miércoles, 27 de septiembre de 2017

En estado salvaje - Charlotte Wood



Título: En estado salvaje
Autora: Charlotte Wood
Publicación: Lumen, septiembre de 2017
Páginas: 249

Son diez, y al despertarse una mañana descubren el horror: alguien las ha drogado y trasladado a un lugar siniestro en medio de la nada. Están encerradas en barracones oscuros, llevan unas túnicas de algodón basto, unas botas viejas y el pelo rapado.
Van atadas como animales, caminan sin descanso a las órdenes de sus captores, y al volver les esperan un cuenco de papilla amarillenta y un vaso de agua sucia. No hay luz en el barracón ni conexión alguna con el mundo exterior; el silencio solo se rasga con el canto enloquecido de los pájaros por la noche.

Son diez, diez mujeres jóvenes que fueron muy hermosas. Hace poco seguían las últimas tendencias de la moda, y ahora intentan saber qué pasó, dónde están y cómo salir de esta pesadilla. Preguntan, intentan averiguar, seducir a quien haga falta, pero la verdad tarda en llegar. ¿Vale la pena esperar?

Al hilo de la mejor tradición literaria, con ecos que nos recuerdan las escenas más impactantes de El cuento de la criada y El señor de las moscas, Charlotte Wood ha escrito una novela hipnótica que nada tiene que ver con un futuro lejano. Estas diez mujeres podrían estar hoy aquí. Es más, podrían ser cualquiera de nosotras. Quien avisa no es traidor.

Mis impresiones

En estado salvaje es el último trabajo de la australiana Charlotte Wood que a nosotros nos llega de la mano de Lumen. El título original con que ha sido publicada es The natural way of thing (El estado natural de las cosas). La novela ha sido comparada con El cuento de la criada aunque las diferencias son muy evidentes. Aunque la novela ha sido tildada de distopia en alguna parte no hay nada en ella que nos haga pensar en este género. De hecho, no hay muchas referencias al futuro ni importa en que momento se desarrolla la historia. Podría ser hoy mismo, mañana o dentro de veinte años. Nada cambiaría la historia.

“Se levantó de la cama y notó unos tablones duros bajo los pies. También la aspereza extraña del tejido de un camisón sobre la piel. ¿Quién se lo había puesto?
Anduvo sobre los secos tablones de madera y se plantó, alargando el cuello para mirar el mundo a través del espacio estrecho y elevado de un ventanuco. Las dos farolas que había visto en sueños resultaron ser dos estrellas enormes en el cielo de color azul oscuro.“

Al comienzo de esta historia conocemos a un grupo de mujeres encerradas en oscuros cubículos a los que ellas mismas llaman perreras. Las han vestido con tela dura y áspera a modo de túnica y les han rapado el pelo. La comida es mala y escasa y solo salen de allí atadas para ir trabajar. Están construyendo una carretera en medio de unas ruinas, que el lugar donde ahora viven. Una granja en medio de la nada con edificios y naves derruidos son el único paisaje que pueden observan. Dos hombres las custodian y vigilan además de ejercer una mano dura sobre ellas en la que el maltrato y la humillación se hace presente. No recuerdan demasiado bien como han llegado hasta allí. Solo saben que han sido secuestradas y drogadas. Y que una cerca electrificada las separa del exterior.

Son diez mujeres las que protagonizan esta historia. Aunque no llega a ser una novela coral porque los personajes de Yala, con tan solo diecinueve años, y Vera se impone sobre las demás. Todas se preguntan cómo han llegado hasta allí. Todas echan de menos sus vidas anteriores. Eran chicas normales y corrientes que cuidaban su aspecto, que iban a la moda y que llevaban una vida como la de otra cualquiera. Pero ¿Por qué han sido ellas las elegidas?

Con el desarrollo de los acontecimientos, porque pasará algo que cambie su situación, descubrirán la razón por la que han sido encerradas allí. Y es que todas ellas comparten una misma circunstancia de su pasado.

En estado salvaje es una novela dura y cruel que en algunos momentos se hace difícil su lectura. Una novela que pone vidas al límite y que nos demuestra con en los peores momentos, en la desesperación puede surgir la lealtad, el amor y el compañerismo. Porque es inevitable forjar vínculos cuando se comparte una experiencia como esta. Pero también nos muestra el lado más oscuro y malvado del ser humano. Las chicas tendrán que luchar para sobrevivir en un entorno hostil y lo harán con todas sus fuerzas. Y realmente cuando una se encuentra en una situación límite ¿Que no es capaz de hacer por sobrevivir?

Sin embargo no es el tema principal de la novela. Porque En estado salvaje pretende poner en relieve la figura femenina, su sexualidad, su cuerpo y su derecho a expresarse libremente. Una novela que se revela contra la cosificación de la mujer y sobre los estigmas que recaen sobre ella.  En el campo las han privado de cualquier elemento que les permita mostrar su femineidad (aunque no es que yo considere que ese tipo de aderezos sean necesarios para conservarlas) y se les trata como animales. ¿Es un castigo por sus crímenes pasados? Y de lo que les ocurrió a estas mujeres ya no puedo hablar porque sería contar demasiado.

La novela está muy escrita. Charlotte Wood tiene un estilo detallado, puro y muy natural pese a que sus formas están muy cuidadas. Una novela que va cogiendo ritmo conforme avanzas en ella. La autora es muy clara escenificando las situaciones que viven las mujeres y lo hace sin tapujos, sin medias tintas y sin suavizarlo de forma que en ocasiones te puedes encontrar con algo que te inquiete y te incomode. Porque En estado salvaje, tal y como su nombre indica, es una novela salvaje, que no ofrece concesiones al lector.

Conclusión

En estado salvaje es una novela diferente, dura y descarnada, que poniendo a sus personajes en una situación límite nos habla de vínculos y supervivencia llevando además un mensaje muy claro en su interior.



martes, 26 de septiembre de 2017

Todos los días son nuestros - Catalina Aguilar Mastretta



Título: Todos los días son nuestros
Autora: Catalina Aguilar Mastretta
Publicación: Destino, septiembre de 2017
Páginas: 300

María y Emiliano parecían una pareja indestructible, de esas que se conocen el instituto, nunca pierden la pasión y terminan siendo dos adorables ancianos cogidos de la mano. Por eso, cuando llegan a la treintena y una noche, al volver de la fiesta de unos amigos, María empieza una discusión, nadie hubiese imaginado que la pelea terminaría con Emiliano haciendo las maletas y volviendo a casa de sus padres.

En su primera novela, la mexicana Catalina Aguilar Mastretta hace gala de la contagiosa ternura y el humor que ya ha demostrado en su carrera como directora de cine.
Todos los días son nuestros es una novela generacional, irónica y divertida en la que dos jóvenes deben aprender a vivir sin la persona con la que creían que iban a pasar el resto de sus días. Una historia narrada con una cercanía conmovedora, que provoca carcajadas, sonrisas tristes y, sobre todo, una inmensa complicidad.

Mis impresiones

Elegí esta novela por recomendación directa. Fueron pocas las palabras que se necesitaron para convencerme y la verdad es que desde aquí mi agradecimiento para esa persona que puso el libro en mis manos. Tú ya sabes quién eres. No conocía a la autora y no había referencias sobre ella porque este es su primer libro.

“– ¿Conoces a Emiliano Cervera?
¿A cuál de todos?, porque hay varios. Conozco al que dormía de lado con los ojos y los puños apretados como un niño. Al que se enterraba en mi pelo y me decía Mari, Mari, Mari, como una plegaria. A ése lo conozco o, bueno, lo conocí, pero en uno pasado, era el amor de mi vida, el viejo de mi vejez, el papá de los hijos que no tengo.”

Así comienza María, la protagonista de esta historia a narrarnos su ruptura sentimental. Él, Emiliano, era el amor de su vida, como ella dice al comienzo. Después de muchos años de relación y la apariencia de ser una de esas parejas que nunca tan sólidas que nunca se romperán llega el momento de la separación. Se conocieron en el instituto y aunque hubo idas y venidas terminaron por no querer separarse nunca más. Sin embargo una noche en la que se produce una discusión que en principio se asemeja a una de tantas se produce la ruptura definitiva y él se marcha de casa.

A partir de ese momento María nos cuenta como se conocieron, como se forjó su historia de amor, los momentos más dulces que vivieron, aquellos que se fueron amargando y que fue lo que les llevó al punto en que se encuentran. En el camino nos va mostrando quienes fueron y en quienes se han convertido en esa transición desde la adolescencia hasta la etapa adulta en la que se encuentran.

Creo que Todos los días son nuestros es una novela cargada de sentimientos y emociones en las que muchas personas se pueden ver identificadas. Porque ¿Quién no ha sufrido alguna vez una ruptura con una pareja? ¿Quién no ha tenido que volver a empezar de nuevo tras ello? La autora analiza todo este proceso de una forma maravillosa. Consigue transmitirlos a la perfección intercalando esos momentos en los que todo está bien con esos de desesperación y soledad en que te hacen querer coger el teléfono y llamar a esa persona. Y lo hace mezclando la ternura y el humor. Esta novela es una montaña rusa de emociones con la que reír y llorar pero sobre todo que se queda contigo.

María es un personaje con el que no me ha costado conectar. Me he sentido cercana a ella y la he comprendido a la perfección porque tal y como os decía antes en algún momento me he visto identificada con las cosas por las que estaba pasando. Sus sentimientos son complejos, la duda, la indecisión, los momentos álgidos y esos más oscuros en que se sumerge de vez en cuando.

Pero no solo es una novela que toca una relación de pareja porque no vivimos solo con ella. Los amigos, la familia, incluso alguna de esa gente que aparece de forma puntual en nuestra vida nos rodean e interaccionamos con ella. Personajes que le sirven para tocar otros muchos temas que abordan parte de la problemática de la vida de un adulto. El trabajo, la independencia, las relaciones familiares, la presión social por cumplir con los pasos de rigor (noviazgo, matrimonio e hijos), las relaciones esporádicas, el miedo a la soledad, el miedo a no encontrar un padre para los hijos que quieres tener o incluso al fracaso además de las diferencias sociales e ideológicas. Los protagonistas tienen treinta años y parece que es una edad a la que hay que ir tomando decisiones.

Catalina tiene una forma de narrar muy especial, muy suya. Fresca, irónica, ácida y otras veces muy íntima y muy tierna. Utiliza una voz narrativa en primera persona para abrirnos el alma de su protagonista. Y lo cierto es que he conectado perfectamente con ella y me ha transmitido muchísimas cosas. Hay muchísimas frases para quedarse, anotar y darle vueltas por lo acertadas que son.  Es cierto que se nota el acento mexicano, sobre todo si no estáis muy acostumbrados a él, pero no influye a la hora de la lectura porque no es muy cerrado. También hay algunas referencias al cine

Llegó un punto en la novela que comencé a preguntarme por el final y casi a preocuparme si Catalina Aguilar no recurriría al más fácil para contentar al lector. Y he de decir que me ha encantado como resuelve la novela. Creo que su final es muy acertado.

Conclusión

Hay muchas historias de amor contadas en literatura, pero muy pocas lo hacen con la frescura, con la inteligencia, el desparpajo y el acierto que lo hace Catalina Aguilar en Todos los días son nuestros. Una novela que recomiendo encarecidamente.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Berta Isla - Javier Marías



Título: Berta Isla
Autor: Javier Marías
Publicación: Alfaguara, septiembre de 2017
Páginas: 544

Muy jóvenes se conocieron Berta Isla y Tomás Nevinson en Madrid, y muy pronta fue su determinación de pasar la vida juntos, sin sospechar que los aguardaba una convivencia intermitente y después una desaparición. Tomás, medio español y medio inglés, es un superdotado para las lenguas y los acentos, y eso hace que, durante sus estudios en Oxford, la Corona ponga sus ojos en él. Un día cualquiera, «un día estúpido» que se podría haber ahorrado, condicionará el resto de su existencia, así como la de su mujer.

Berta Isla es la envolvente y apasionante historia de una espera y de una evolución, la de su protagonista. También de la fragilidad y la tenacidad de una relación amorosa condenada al secreto y a la ocultación, al fingimiento y a la conjetura, y en última instancia al resentimiento mezclado con la lealtad.

O, como dice una cita de Dickens hacia el final del libro, es la muestra de que «cada corazón palpitante es un secreto para el corazón más próximo, el que dormita y late a su lado». Y es también la historia de quienes quieren parar desgracias e intervenir en el universo, para acabar encontrándose desterrados de él.

Mis impresiones

No creo que sea necesario presentar a Javier Marías tanto por su dilatada carrera literaria como por los artículos que ha ido publicando. Sin embargo, es un autor al que no me he acercado mucho porque siendo muy joven cogí uno de sus libros y no llegué a conectar con él. Aunque Berta Isla, su último trabajo, me llamó poderosamente la atención y me transmitió muy buenas vibraciones. Aun así, tenía miedo de no volver a conectar con él.

“Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido. A veces creía que sí, a veces creía que no, y a veces decidía no creer nada y seguir viviendo su vida con él, o con aquel hombre semejante a él, mayor que él. Pero también ella se había hecho mayor por su cuenta, en su ausencia, era muy joven cuando se casó.”

En esta novela se nos va a hablar de la vida de un matrimonio. Berta y Tomás se conocieron en el instituto y en ese mismo instante sintieron que estaban hechos el uno para el otro. Cuando acabaron la universidad (él fue y volvió de Oxford y ella se quedó en Madrid) se casaron. Sin embargo ninguno de los dos había planeado la relación que les ha tocado vivir. No encontrarán la rutina de una pareja normal sino que vivirán la relación de forma intermitente. Berta tendrá que adaptarse a los silencios, a las ausencias, al desconocimiento y a las verdades a medias. ¿Cómo puede vivir alguien al lado de un desconocido? ¿Cómo superar la separación sin saber nada del otro?

Berta Isla es la historia de una pareja pero no es una historia romántica. No quiero contar nada más de lo que ocurre en la novela -aunque seguro que otros lo harán- porque creo que es para ir descubriéndola poco a poco, como lo he hecho yo. Y si antes os he comentado que tenía ciertas reservas sobre ella la realidad es que me atrapó desde la primera página y he disfrutado muchísimo leyéndola. Creo que es una novela muy buena. Con una trama compleja y muy bien construida.

Para comprender lo que les ocurre a sus personajes hay que adentrarse en su trama. Es una novela sobre las mentiras, sobre esas circunstancias que hacen que uno mismo pierda el control de su vida y se vea supeditado al que puedan ejercer otros sobre nosotros mismos. Hay ocasiones en las que una decisión o un acto que cometemos en un momento determinado puede cambiar nuestra vida para siempre. Quizás no somos conscientes ni podemos anticiparnos a esas consecuencias.

Y sobre muchos de los temas que se plantean en ella -y que hacen referencia a la mentira, la verdad, la lealtad, la realización de actos poco éticos- Javier Marías consigue hacerte reflexionar. Hasta qué punto es legítima la traición. Hasta que punto es más importante la seguridad de un individuo frente a la de muchos. Otro tema que me ha llamado la atención es como a veces el miedo nos impide a enfrentarnos a ciertas cosas y preferimos no solucionarlas y evadirlas antes que sufrir sus posibles consecuencias. Es una novela con muchísima enjundia.

Su protagonista indiscutible es Berta Isla y Tomás Nevinson queda algo desdibujado para que comprendamos mejor a ella. Se hicieron novios con apenas quince años. Ella era madrileña y él medio inglés. Con unas dotes especiales para los idiomas y los acentos fue a estudiar a Oxford mientras ella le esperaba en Madrid. Pero a su vuelta ya no parecía el mismo. Y su vida de casados comenzó con el silencio. Y después del silencio vinieron las suposiciones, el miedo, el querer saber y no poder, y luego la búsqueda de información. Porque en el trabajo de Tomás no le permitían hablar. Pero ¿Por qué había elegido este camino? Siendo un muchacho despierto e inteligente podría haberse ganado la vida de muchas maneras. Nosotros lo sabremos casi desde el principio, pero ella no.

Berta Isla es un personaje en que se ha profundizado mucho y al que el lector comprende, con el que empatiza, con el que se suma a esa cadena de misterios y miedos que controlan su vida. Sentimos como propios esa curiosidad, esos temores y la incertidumbre de una mujer que no sabe dónde está su marido ni que está haciendo. Un marido que viene y va sin certezas ni rutinas. Un personaje que va evolucionando, que a veces se ve obligada a aceptar, otras se revela y se encabezona.

Y tampoco puedo dejar de resaltar que me ha encantado la forma de escribir de Javier Marías. Tiene un estilo complejo, depurado, detallista, con un gran manejo del lenguaje en un nivela nada simple, con unos diálogos cargados de intenciones y muy acertado en las cuestiones que plantea y cómo las desarrolla. En ella se intercalan la voz en primera y en tercera persona que nos ofrecen una visión desde dentro y una desde fuera. Hay una parte que me ha llamado la atención y son las alusiones a la novela Enrique V de Shakespeare que Marías utiliza para entablar una discusión entre sus protagonistas que no tiene desperdicio y que se acopla perfectamente al hilo de esta historia.

La historia transcurre entre principios de los años setenta hasta la década de los noventa con muchas alusiones a las situaciones políticas y sociales más relevantes de ese intervalo de tiempo. La evolución de la política española entre otros conflictos internacionales.

Conclusión

No puedo hacer otra cosa, salvo que recomendar Berta Isla. Una novela que he disfrutado muchísimo, que está maravillosamente llevada, que te intriga, que te atrapa y que te hace reflexionar sobre cuestiones éticas y morales a la vez que te muestra la no-rutina de una pareja y sus desesperación.