miércoles, 12 de enero de 2022

Golpes de luz - Ledicia Costas


A Ledicia Costas la conocí inicialmente por su trabajos infantiles. Los dos primeros me parecieron geniales; fueron siniestramente divertidos. Luego leí su primera novela para adultos, Infamia, que me pareció bastante buena así que no lo pensé demasiado cuando vi que sacaba nuevo libro. 

La historia es narrada a través de la voz de tres personajes. Uno de ellos es Julia acaba de abandonar Madrid junto a su hijo Sebas y ha regresado al pueblo de Galicia en donde creció. Se acaba de separar y no solo está huyendo del conflicto que tiene con su marido sino que comienza a ser consciente de los problemas de salud que tiene su madre Luz y cree que le vendrá bien un poco de ayuda.

A través de estos tres personajes iremos conociendo sus vidas y la autora aprovecha para exponer diferentes temas que entran en juego en la novela: la enfermedad, la ausencia de un progenitor, una separación, el acoso escolar o el tráfico de drogas. Temas muy dispares que se enlazan con secretos familiares y viejas heridas que hay que sanar.

Golpes de luz es una novela mas de personajes que de otra cosa. Los tres principales están muy bien definidos y calan en el lector. Son capaces de transmitir emociones y estados de animo por lo que resultan muy humanos. Julia es periodista y ha vivido toda la vida marcada por la ausencia de su padre. Siendo niña su madre le contó que se marchó a Argentina y que nunca supo mas de él pero ella está cansada de escuchar una historia tan vaga que intuye no demasiado cierta. No está en su mejor momento personal, la separación se le está haciendo cuesta arriba. 

Por su parte Luz, madre de Julia, siempre ha vivido en Galicia y ha tirado sola con su hija hacia adelante. Últimamente parece no decir cosas muy coherentes y a veces no se comporta de la mejor manera incluso ha abandonado el jardín, una de sus mayores aficiones. También ha cogido una extraña manía que le llama mucho la atención al pequeño Sebas, que a sus diez años se adapta como puede a su nueva vida.

Una novela que nos aporta sentido del humor a la vez que ternura e incluso cierta tristeza por lo que  al final como lector te sientes embargado por todas esas emociones que acompañan a sus personajes siendo inevitable empatizar con ello. A pesar de ser una novela que explora el alma humana con sus recovecos más oscuros también en una novela que guarda secretos que tenemos que ir descubriendo en sus páginas.

A veces creemos que es mejor esconder la verdad para proteger a los demás sin saber que lo que esas personas necesitan es llenar esos vacíos que les impulsan a encontrarse perdidos y dudar de sus propias vidas. 
 
Por todo lo dicho creo que Golpes de luz es una novela que hay que leer. Un relato plagado de emociones con personajes muy humanos y con una trama que se hace atractiva. Seguiré, sin duda, leyendo a la autora.



jueves, 9 de diciembre de 2021

La comunidad - Helene Flood

 


Creo que no llegué a leer La psicóloga, la novela con la que se estrenó en nuestro país la escritora noruega Helene Flood. Sin embargo si que me he animado con su último trabajo: La comunidad, que es la novela de la que hoy os voy a hablar. 

Situamos la acción en un vecindario de Kastanjesvingen. Un barrio lo suficientemente tranquilo para que sus habitantes lleven una vida sencilla y apacible pero no muy lejos de la ciudad de forma que es un lugar muy atractivo para artistas, escritores y gente famosa en el cual se sienten cómodos y protegidos.

A pesar de que últimamente han estado sucediendo una serie de acontecimientos algo extraños las vidas de sus vecinos no se han visto perturbadas hasta que aparece el cuerpo de uno de ellos sin vida en su hogar. Todo apunta a un posible caso de asesinato y parece que el culpable no anda muy lejos...

Este es el argumento de este "domestic noir", un género en el que ya sabemos que hay un delito, un culpable pero no una investigación policial al uso ya que todo se desarrolla desde el punto de vista de una persona normalmente cercana al crimen pero que no pertenece al cuerpo de policía ni tiene conocimientos del tema. 

Esa persona que indico es Rikke una mujer que vive en el mismo edificio en el que apareció el cadaver con su marido Asmund y sus hijos. Será ella quien nos conduzca por esta historia de misterio. Como es habitual en el género en esta historia también se mezcla la intriga de un delito con elementos mas sencillos o cotidianos como en este caso es la forma en que se relaciona una pequeña comunidad de vecinos. Todos se tratan con cierta familiaridad pero a la vez son grandes desconocidos entre si.

Un gran parte de la novela es ocupada por la forma en que la autora nos explica como son las relaciones entre sus personajes lo que hace que de alguna manera la primera mitad de la novela resulte demasiado descafeinada para mi gusto. Muchas novelas son lentas en su comienzo y no me importa pero en La comunidad esta lentitud inicial se alarga demasiado y como digo, se diluye esa sensación de inquietud o expectativas que debería generarte la narración. 

Es cierto que hay secretos, confesiones y alguna que otra trama inesperada y todo ello conforma una lectura entretenida sin mayores pretensiones. Lo mejor de la novela es sin duda el último tramo en el cual puede compensar la lentitud de la primera mitad de la novela. 

Siento que la reseña de hoy está siendo poco apasionada pero realmente no ha sido una lectura de esas que te apetezca hablar mucho o que tengas mucho que contar. Se me quedó un poco floja. 

lunes, 29 de noviembre de 2021

La piel ausente: Crónica de un amor que se va - Jesús María Amilibia

 


Antes de nada, aviso a navegantes: el contenido de este libro puede herir la sensibilidad del lector. 

No tenía referencias y creo que no había escuchado antes hablar de su autor, un periodista que ha escrito varios libros además de publicar sus textos en diversos medios. Y me lo pensé mucho, pero mucho. Creo que la razón la vais a entender en seguida. Y es que es un libro que trata sobre la muerte pero no es una novela protagonizada por personajes inventados que al final te puede llegar  más o menos sino el diario de una despedida y una vivencia real. Que a mi siempre, me impresiona más.  

En él se narran los últimos meses de vida de la esposa del autor, Katte, que ha entrado en la fase terminal de su enfermedad. Un cáncer de pulmón que parece ya imparable. No es el primero al que la pareja se enfrenta ya que Jesús consiguió curarse de un linfoma que le ha dejado prácticamente sin fuerzas para enfrentarse a ello. 

Aunque esté estructurado a modo de diario, el hecho de que sean periodos muy largos de tiempo los que se puntualizan, hace que sea prácticamente una novela o al menos esa es la sensación que yo he tenido al leerla. 

En La piel ausente nos vamos a encontrar a una mujer que no quiere morir, una mujer coqueta para quien siempre fue importante tener buena presencia pero que ve como cada día su cuerpo está mas deteriorado y funciona peor. Una mujer que a pesar de todo tiene la esperanza de "morir de otra cosa" porque eso significaría que le resta más tiempo de vida del que lo médicos esperan. 

También es una novela que nos habla de hombre que no quiere pero que sabe que tiene que despedirse de su compañera y de su amor, de los viajes, las cenas, de disfrutar, de la compañía y el afecto que se profesaban. Y mientras contempla el sufrimiento de ella, la agonía se producen una serie de pensamientos, reflexiones o reacciones con los que muchas personas se pueden ver identificadas.

Un libro que habla sobre el amor pero también sobre el dolor y la miseria y lo mundano. Un libro que narra con mucha crudeza y minuciosidad todo el proceso de esos últimos meses y momentos. Ese sufrimiento diario del enfermo pero también de la familia que no sabe incluso si sentirse culpable por desear que el desenlace se produzca lo antes posible. ¿Puede el hecho de matar a un persona llegar a ser un acto  de amor? Ante todo esto es imposible que no se despierte un aluvión de sentimientos en el lector que acompañan la narrador, a veces que en principio pudieran parecer incompatibles entre sí. 

Dicho de esta forma uno puede pensar que es un libro lacrimógeno pero para quienes hemos vivido de cerca esta situación sabemos que lo afronta con asepsia, de forma cruda y abierta pero sin caer en el dramatismo fácil. Obviamente es la narración de un proceso agónico de una persona y ese tema es muy delicado. 

Os decía antes que es una especie de diario novelado y por ello es el autor el que lo narra desde su propia voz y perspectiva. Muchas veces cuenta cosas sin estar muy seguro de estar o no equivocándose. Y por supuesto, las reflexiones a las que da lugar son muy enjundiosas. Incluso recurre a frases o posturas defendidas por filósofos, escritores, personas con diferentes creencias, etc...

En definitiva, creo que por temática y contenido quizás no sea un libro para leer en cualquier momento o para recomendar abiertamente a cierto tipo de personas. Sin embargo solo puedo decir que a mí personalmente aunque me ha resultado duro, realista también ha sido una lectura hipnotizante que me ha hecho vivir una montaña rusa de sentimientos. Es bueno abrir la mente a este tipo de experiencias y enfrentarnos a uno de los principales miedos que tiene el ser humano.