lunes, 6 de abril de 2020

Tierra - Eloy Moreno

Hace ya algunos años que llegó un nuevo autor al panorama literario que nos emocionó con la historia que se escondía detrás de su libro. Una novela por la que había luchado y que maleta en mano metió a todo el mundo por los ojos hasta alcanzar cierto reconocimiento. Toda esta historia nos hizo ser benevolentes con el libro, verlo como una historia de superación y quizás sobrevalorarlo. No era un libro malo para un autor novel.

Luego vino Lo que encontré bajo el sofá, una novela que me pareció muy bonita. Hizo que me enamorara de Toledo, ciudad que aún a día de hoy no conozco, que quisiera coger la maleta en cada página y viajar allí.Sin embargo ahora mismo es lo único que recuerdo de la novela. No me queda nada de su argumento ni sus personajes. Nada. Un vacío tremendo.

Y fue en su tercera novela cuando empecé a comprender lo que el autor quería hacer con sus libros. Sí. Señor Eloy Moreno. Creo que su objetivo es utilizar los libros para criticar la sociedad actual con el pretexto de hacernos abrir los ojos. Y de nuevo lo intenta en Tierra, aunque aún más descaradamente.

Todo comienza con una pequeña historia. Un padre pregunta a sus dos hijos que es lo que más desean en el mundo con lo promesa de que cumplirá es sueño. Pero antes deben realizar un juego que por ciertas circunstancias no terminó. Treinta años después el juego se retoma y para resolverlo tendrán que viajar (metafóricamente) al pasado.

No voy a contar mucho mas del argumento (porque parece un secreto de estado, cosa que no entiendo tampoco porque no estropea nada) aunque a partir de ese momento nos encontramos con una trama exagerada y un poco absurda que no deja títere con cabeza ni exime a nadie ni nada de su punto de vista crítico. Quizás a él no le interese el dinero, no le gusten los reality shows, no se deje llevar por los medios de comunicación ni de vez en cuando disfrute del morbo. Porque todo, todo lo que existe en la sociedad actual parece que le repugna (menos que se vendan sus libros parece ser). Y creedme no soy tan crítica como él en este libro. Críticas no suficientemente argumentadas ni al hilo de nada porque son tan dispares que aún además de lo citada a lo que va contra el ecologismo, contra los derechos de los trabajadores o contra las evidencias del sistema sanitario o educativo.

Críticas metidas con calzador que dan ya tufillo a moralina barata. A un discurso tan utópico como repetido. No se si conocen el dicho "Hagan lo que yo digo pero no lo que yo hago". Pues eso...

Esta frase la digo porque todo eso intenta volcarlo en un argumento que es un sentido. Que leía con una mezcla de curiosidad e incredulidad hasta llegar al final en que me he sentido engañada. Paradojicamente, el autor que tanto crítica el sensacionalismo, el impacto social y la mentira cae en todo ello con su golpe efectista al final del libro. Es cierto que es buen golpe: sorprende y da sentido. Pero a costa de estafar al lector.

Por lo demás creo que en cuanto a narración y estilo es uno de los libros más flojos que ha escrito el autor. Una prosa demasiado funcional y sencilla, muy liviana eso sí, fácil de leer, pero redundante en ideas que tiene un ritmo dinámico.

A estas alturas creo que sobra decir que no es que el libro no me haya gustado o no, que tampoco lo iba haciendo mucho hasta el final. Pero al llegar al desenlace me he sentido engañada y he sentido que el autor jugaba conmigo. Aquí termina mi relación con este autor.


jueves, 2 de abril de 2020

El misterio del hechicero (Pequeñas Brujas 1) - Joris Chamblain

El misterio del hechicero es el primer volumen de lo que será una nueva serie - Pequeñas brujas - creada por Joris Chambain, autor de Los diarios de Cereza, una colección que ha tenido bastante éxito entre el público más joven.

Sus protagonistas son seres muy especiales. Empezaré hablando de Pizca, una pequeña que vive en Hojaluna, un pueblecito en el que todos sus habitantes son capaces de hacer magia. Sus poderes forman parte de la normalidad y la cotidianidad de todo el mundo. Salvo para Pizca, quien por su breve edad aún no ha desarrollado sus poderes. Por eso algunas chicas del pueblo a veces se mofan de ella. Pero siempre esta su hermana Armonía, o Niní como ella la llama,  para sacarla de un apuro...


Sin embargo también es a la primera que culpan cuando los vecinos del pueblo comienzan a ser víctimas de un hechicero maligno que quiere fastidiar a los demás... No le quedará mas remedio que ponerse a investigar y llegar al fondo del asunto...
A parte de esta hay otra pequeña historia de misterio y ya en las últimas páginas el álbum de fotos de la familia en el que veremos al excéntrico padre que siempre está experimentando con nuevos conjuros, Yuki, una mascota muy especial, y a Armonía y Pizca en algunos de sus mejores momentos.
En este libro, como podréis ver en las imágenes que os voy a dejar, la historia se desarrolla a modo del cómic convencional. Es decir, a través de viñetas y bocadillos que expresan los diálogos o los pensamientos. El libro es en gran formato, más o menos tamaño folio de forma que el tamaño de las viñetas está bastante bien. 
Con respecto a la historia en sí en casa ha gustado mucho por esa mezcla de magia, aventura, misterio y fantasía. Con unos personajes carismáticos y divertidos que a mi hija han agradado mucho por su simpatía y por ser especiales y única.

Todo esto viene acompañado de una edición que merece mucho la pena. Por su encuadernación en tapa dura, por sus maravillosas ilustraciones que tienen un nivel de detalle increíble y que contribuyen a crear un pequeño mundo diferente y en el que a cualquier le gustaría vivir. 



lunes, 30 de marzo de 2020

Las cuatro patas del amor - Jimena Néspolo

Me lancé a leer este libro porque me pareció una propuesta original y muy sugerente. Me encanta la literatura suramericana y conozco a bastantes autores de los que disfruto ampliamente. No era así el caso de Jimena Néspolo a quien aún no conocía a pesar de haber publicado otros trabajos y alguno que otro con premio.  

Las cuatro patas del amor es una compilación de relatos, más bien breves. De hecho es raro encontrarse con aquellos que superan las cuatro páginas. 

Hoy la reseña va a ser breve, tan breve como este libro que no supera las ciento cincuenta páginas. Breve porque es difícil hablar de una lectura cuando ha habido poca conexión entre lo que el autor pretende expresar y el lector llega a interpretar. Es más o menos lo que me ha ocurrido con este libro. Y parece mentira, que con los años cada vez me da más pudor hablar mal de un libro. Creo que no soy nadie para echar por tierra el trabajo de los demás. Así que hablaré de mis sensaciones, personales y subjetivas. Esas que solo yo tengo. Porque habrá otros lectores a los que este libro les provoque otras. 

Y es que la mayoría de los doce relatos que se esconden tras el sugerente título no he llegado a captar lo que la autora quería contar o no he sabido interpretarlo. No es que sean aburridos sino que no les encontraba un sentido aparente. 

Quizás no sea el momento mas adecuado para leer un libro con dobles sentidos y tan juguetón con las palabras. Sin embargo algunos de estos relatos me han resultado demasiado incompletos y deslavazados. Como si fueran fragmentos de otras obras cogidas al azar. Tanto que no han conseguido atraparme y solo algunos despertar mi curiosidad como para seguir leyendo. Confieso que con algunos me he sentido tan confusa que opté por dejarlos a medias. 

Como su título viene a dar a entender la temática general de la obra es el amor y la sensualidad. No hay que ser un lumbreras para saber a que se refiere el título. Habla de familias que encuentran recocijos particulares, de soledad, de amor y desamor, de triunfos y fracasos, violencia, malestar... de lo que viene a ser la existencia humana en estos temas con sus situaciones a veces tan extravagantes que de lo increíbles resultan natuales. 

Y el caso es que a pesar de esa desconexión o esa falta de entendimiento entre la autora y yo creo que es una obra juguetona. Que experimenta con la palabra aunque la estructura de los relatos, en los que apenas hay tiempo para desarrollar, junto al lenguaje diferente hacen que incluso para mí -que tan acostumbrada estoy a esas palabras latinas- sea en algunos momentos complicado seguir ese juego. 

Un juego que protagonizan personajes muy diferentes y a través de los cuales se nos exponen diferentes temas y muy diversas emociones.  No todo ha sido malo. Aprecio los esfuerzos de la autora por esos detalles suculentos, por esas descripciones tan inspiradoras, por esa forma de narrar tan peculiar y esas ideas que en más de una ocasión me ha soprendido. 

Por todo ello, se me hace difícil recomendar este libro aunque no quiero desanimar tampoco a nadie a su lectura. No he conectado con los textos y quizás no era el  momento o sí. ¿Quien sabe?