viernes, 9 de noviembre de 2012

Descargas ilegales de eBooks


A principios de año una encuesta de IDC Research desvelaba que un 49,3% de los libros consumidos son piratas. Una cifra que supone una importante pérdida económica para el sector. No solo para los autores, que al final son los menos ingresos obtienen de la publicación de su libro, sino también para editoriales, distribuidoras y librerías.

La piratería afecta al mundo musical, al de los videojuegos y con la llegada de los lectores electrónicos se ha sumado de forma masiva al mundo de la literatura el cual hasta hace relativamente poco tiempo se ha mantenido a raya y en un discreto segundo plano.

A pesar de la lucha contra la piratería lo cierto es que en España aún es legal la  tenencia de copias privadas de archivos siempre y cuando estas no se utilicen con ánimo de lucro.  Son muchas las páginas que ofrecen links gratuitos de descarga y prácticamente se puede encontrar cualquier novela. Desde un clásico hasta un libro recién publicado (algunos están disponibles incluso el mismo día que sale a la venta el original), libros que no han sido editados en versión digital y libros incluso descatalogados.

Son dos problemas principales los que en mi opinión presentan las tiendas virtuales de libros en formatos digital. Uno es el alto precio de los libros y otro es la escasa disponibilidad de títulos.

En cuanto al precio, según mi punto de vista, no está justificado se mire por donde se mire. Las novelas de autores muy solicitados o las de reciente publicación rondan entre los diez y quince euros. Un precio muy alto para no haber un distribuidor, ni contar con un ejemplar físico. No llega a compensar prescindir por pocos euros menos del formato libro.

En formato papel la cosa tampoco pinta mejor porque cualquier publicación ronda los veinte euros y cada vez de forma más habitual las ediciones dejan mucho que desear. Podemos encontrar con libros que contienen muchas faltas de ortografía, traducciones imposibles de seguir y un papel de muy baja calidad que se suman a portadas repetidas hasta la saciedad.

Entonces si encontramos cualquier título de forma rápida y gratis, entonces ¿Por qué pagar para leer?

Para contestar esta pregunta lo primero que me viene a la mente es la ética. ¿Es moral hacer uso del trabajo de otros de forma ilícita? ¿Quién gana con este tipo de archivos a la larga?

Del precio de venta del libro el autor se lleva un porcentaje mínimo entorno al 10% en papel y aproximadamente un 25% del digital. Todo este dinero que no se embolsan las editoriales, distribuidoras, librerías y el autor se lo estamos regalando a esas personas que nos facilitan su descarga a quien les damos los beneficios a través de la publicidad que rebosa sus páginas. Por tanto ellos sí que sacan tajada y no es algo íntegramente gratuito.

Uno de los máximos inconvenientes que presentan los eBooks procedentes de descargas ilegales es que con mucha frecuencia los archivos está en malas condiciones. La mayoría son procedentes de alguien que lo ha copiado, dado formato y lanzado a la red. Otros pueden estar dañados o incluso contener un material ajeno al que buscamos.

Sobre si la cultura debe ser gratis y accesible a todo el mundo se ha hablado mucho. Yo particularmente soy de la opinión de que lo justo es pagar el tiempo y el esfuerzo que los autores emplean en construir sus obras. A otros colectivos no les pedimos que trabajen gratis y en cambio ¿Por qué lo hacemos a escritores y músicos? Imaginaos si regalasen sus novelas y tuviesen que buscar otro empleo para sobrevivir ¿Cuántas novelas no habrían visto la luz?

Una cosa es que sea accesible y otra bien distinta es regalado. Aún no entiendo porque esta tan mal visto que un autor quiera ganarse la vida con sus libros. ¿Acaso no es compatible ganar dinero con realizar un trabajo que te guste? ¿Disminuye por ello la calidad de la obra?

Pero vamos a ser sinceros ¿Realmente pensáis que si los eBooks tuvieran un precio razonable se acabarían las descargas ilegales? Yo no lo tengo tan claro.

Por un lado creo que si existe una plataforma con libros económicos o por lo menos con un precio justo, sin erratas y fácil y cómodo de buscar muchos optarían por evitar las búsquedas de archivos que en ocasiones son corruptos o incompletos.

 Aunque también tengo muy claro que el que exista una copia disponible en la red no evita que se compren los libros ni quiera decir que si no existe esa copia el libro se vaya a vender mejor. La cosa no funciona así. Supongo que todos los libros descargados no terminan por ser leídos.

¿No os ha pasado alguna vez que habéis terminado leyendo un libro prestado que jamás hubieseis comprado? O no habéis estado en la situación de que alguien os presta un libro, os encanta, y después de terminarlo vais a comprar un ejemplar para vuestra biblioteca. He puesto el caso de prestar pero lo veo extrapolable al tema de descargar. Me descargo un libro porque no sé si me a gustar, empiezo a leer y después ya decido.

Vosotros ¿qué  pensáis de este tema?

lunes, 5 de noviembre de 2012

El lector de Julio Verne - Almudena Grandes

Nos encontramos en Fuensanta de Martos en 1947, un pueblo de la Sierra Sur en Jaén. Nino es un niño de nueve años, hijo de un guardia civil que con su familia vive en la casa cuartel del pueblo junto a ocho familias mas, hacinados en un pequeño espacio y sin apenas intimidad. Cada noche escucha a través de las paredes de su cuarto el sufrimiento de otras personas que tienen la desgracia de tener otras creencias.

Durante el verano de ese mismo año conoce a un hombre que le queda absolutamente fascinado. Se trata de Pepe, a quien todo el mundo llama el portugués. Vive en un molino alejado del pueblo, con total libertad y lejos de el ambiente opresivo que Nino vive en su casa.

Nino tiene muy claro que no quiere seguir el mismo camino que su padre y ser guardia civil. Y cuando Pepe le regala la novela “Los hijos del capitán Grant” de Julio Verne encuentra una vía de escape en este libro de aventuras que le harán convertirse en otra persona.

En el pueblo se libra una batalla contra los guerrilleros o maquis que escondidos en el monte continúan una guerra que no ha durado solo cuatro años sino que ha de durar muchos más.

Mi experiencia con la novela

Este es el segundo libro que forma parte de la serie “Episodios de una guerra interminable” que tiene proyectado publicar Almudena Grandes. Un propósito muy ambicioso que inicialmente estará compuesto por seis títulos y que se encuentran inspirados en los “Episodios Nacionales” de Galdós. Las novelas se centran en una misma temática y van a narrar algunos de los episodios ocurridos durante la posguerra española. Si el primer tomo, “Inés y la alegría” estaba inspirado en una mujer y un incidente poco conocido como es la invasión del Valle de Arán, ahora el protagonista de la novela es un niño que vive muy de cerca la lucha contra los maquis.

La historia se centra en un niño de nueve años a quien todo el mundo llama Nino. Un niño con quien nadie quiere jugar y al que la sociedad aparta por ser hijo de un guardia civil. Nino vive en Fuensanta de Martos, un pueblo de la Sierra Sur de Jaén en cuyos montes se esconden los guerrilleros republicanos que continúan la guerra a su manera y que han dejado a sus familias en el pueblo.

Nino odia vivir en la casa cuartel del pueblo. Junto a la suya, ocho familias más viven compartiendo un espacio minúsculo donde las paredes no pueden ocultar los secretos que  ningún niño de nueve años debería conocer. Las torturas que nadie reconoce y que todo el mundo evita nombrar siembran sus noches de miedos y pesadillas mientras acuna a su hermana pequeña asustada contra su pecho. Si algo tiene claro Nino es que no quiere ser guardia civil. No quiere perseguir a sus vecinos y ser odiado por todo el mundo. A su padre le gustaría que Nino tomase el mismo camino aunque sospecha que su altura nunca será la idónea para ingresar en el cuerpo y decide que el niño debe tomar clases de mecanografía para labrarse otro futuro más acorde con sus características.

 Durante el verano de 1947 un forastero ocupa un viejo molino algo apartado del pueblo. Inmediatamente Nino queda fascinado por este hombre en quien encuentra un amigo. Alguien con quien ir al río, a pescar y pasar las largas tardes de verano. Pepe, el portugués supone una figura completamente distinta a la de su padre y el hombre en quien Nino le gustaría convertirse algún día.  Vive con total libertad ajeno a los tejemanejes del pueblo, a sus rivalidades y en definitiva a sus problemas. Además Pepe le descubre los libros de Julio Verne, cuyas novelas de aventuras le hacen ver el mundo de otra manera y convertirse en alguien distinto. Las lecturas que va descubriendo le ayudan a forjar sus ideales e iniciar el camino para convertirse en adulto.

Mientras las autoridades intentan dar captura a un hombre apodado Cencerro, el líder de la guerrilla en los montes. Un hombre que les mantiene en vilo y que ha hecho que la inocente canción de La vaca lechera se convierta en un símbolo revolucionario que es necesario prohibir.  

En esta novela Almudena Grandes vuelve a mezclar realidad y fantasía de forma magistral y sin que pueda dejar indiferente a nadie. Sus últimos libros se caracterizan por ser de altísima calidad en cuanto a temática y estilo y El lector de julio Verne“ está a la altura.

La historia está narrada en primera persona a través de un niño. El que el personaje principal no sea un adulto nos ofrece una historia más fresca y dotada de esa dosis de ingenuidad e inocencia que tienen los niños. Su forma de narrarnos los acontecimientos que suceden a su alrededor es bastante más simple y aunque en ocasiones Nino no sabe encontrar las palabras exactas para definir algún hecho sabe perfectamente lo que ocurre.

Aunque el conflicto bélico se dio por finalizado en el 39 la guerra y el sufrimiento habría de durar años aún. Muchos fueron los guerrilleros llamados también maquis que combatían por defender sus ideas desde fuera de su casa y asilados en el monte, el único lugar donde podrían sentirse más seguros que en territorio enemigo. Mientras sus familias vivían en sus propias carnes el abuso de poder por parte de la autoridad, la hostilidad de las familias del bando contrario, y las dificultades de vivir ocultando unos secretos que les comían por dentro.
Porque la guerra civil no se vivió solo en el frente o en las trincheras, si siquiera solo en los montes donde los guerrilleros la continuaron sino que se vivió en las calles de los pueblos, en las casas de sus vecinos, en los inocentes juegos de los niños, en los cuidados de una madre, o en el amor de una esposa. Y no lucharon solo los hombres sino también participaron en esa guerra las mujeres y los hijos que también aguantaban el tipo, y que tenían que mentir, y que tenían que salir adelante con muy poco. Porque fueron tiempos de hambre, de inseguridad, de miedos, de dolor y humillación para algunos y de triunfo para otros.

Como en el resto de sus novelas, la ideología de Almudena Grandes está muy patente y aunque en esta vuelve a defender su posición claramente no juzga con demasiada dureza a sus contrarios sino que entiende que hay veces uno se ve arrastrado por la situación y debe hacer de tripas corazón para mantenerse a salvo. Una idea que se representa perfectamente en el padre de Nino, un guardia civil de los que han tenido mala suerte, porque mira que hay pueblos en España y justo le ha tocado uno con monte. Se ve obligado a  hacer cumplir la ley, a perseguir, a encarcelar aunque no esté de acuerdo con los métodos, los objetivos o las razones. Y a quién no le importa que su hijo se relacione con mujeres de republicanos aunque eso sí, nadie puede saberlo.
Esta es una de las razones por las que los personajes tienen gran dosis de realismo. No son perfectos y su comportamiento no es siempre heroico ni perfecto. Actúan según sus posibilidades y en ocasiones con el afán de mantenerse a salvo. Otros no dudan en luchar por sus ideales aunque con ello pierdan la vida porque tienen la esperanza de que se puede conseguir un estado mejor, donde la libertad exista y donde no haya que esconder las ideas.

El estilo de Almudena Grandes como siempre es cuidado y elaborado, con mucha garra y mucha personalidad. Una prosa donde abundan las figuras literarias y los recursos. Un relato muy trabajado casi lineal en el tiempo y que solo se ve interrumpido para narrar anécdotas o recordar sucesos del pasado. Los libros de Almudena Grandes nunca resultan una lectura superficial.

Muy lograda también la ambientación de la novela. No podía ocurrir en ningún sitio mejor que un pueblo, donde  los rencores y las redecillas se hacen más patentes, donde cada uno conoce a las demás familias y en qué lado se posicionan a pesar de que a veces ni siquiera se sabe cuál es su nombre real porque un mote es más apropiado para definir a cada uno. Un lugar donde es imposible mantener secretos y vivir en paz.
Conclusión

“El lector de Julio Verne” me parece una novela más que recomendable para aquellos que deseen acercarse a la literatura de calidad y conocer más la historia de nuestro país. Aunque reconozco que “Inés y la alegría” me gustó mucho mas por la historia que encerraba (siento autentica debilidad por las historias protagonizadas por mujeres), esta me parece una historia muy interesante. La de un niño que se ve obligado a crecer demasiado pronto y es un mundo que dista mucho de ser el ideal.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Bajo los tilos - María José Moreno


Elena fallece en el avión que la traslada de Madrid a Nueva York. Ni siquiera su familia sabía que había emprendido ese viaje. Elena tiene un gran secreto… Cuando su hija María recibe la trágica noticia se introduce en una espiral de preguntas sin respuesta ¿Qué hacía su madre en ese avión?, ¿por qué iba a Nueva York?, ¿por qué no se lo había contado a nadie?... Preguntas que la sumergen en una difícil y tenaz búsqueda en el pasado de su madre hasta conocer sus más íntimos, oscuros y dolorosos secretos. Una novela de sentimientos encontrados, dolor, angustia, felicidad, esperanza, reconciliación… Una novela de intriga, una novela real, posible. ¿Qué sabemos en realidad de nuestros padres? Sólo lo que ellos nos cuentan…

Mi experiencia con la novela

Cuando María se queda embaraza, después de sufrir un lamentable aborto, siente que sus problemas se van diluyendo. Su matrimonio marcha viento en popa y espera en un futuro próximo convertirse en socia del buffet de abogados en el que trabaja.

Pero esta sensación se esfuma inmediatamente cuando recibe la noticia de la inesperada muerte de su madre. Todo ocurrió cuando Elena, la madre de María, viajaba en solitario en un avión desde Madrid con destino a Nueva York. Ni su marido ni sus dos hijos sabían que había emprendido el viaje ni que le había llevado a ello.

Para todos la noticia resulta impactante además de desconcertante. Ninguno de ellos presagiaba el abandono. A María esta huída le produce una extraña sensación y no termina de encontrar explicaciones a esta posibilidad. Pero cuando descubre una nota en uno de los bolsillos de su abrigo se queda aún mas trastornada. Se trata de un mensaje fechado unos años atrás que dice:

Nunca he podido olvidarte. Nueva York es muy grande y sigo solo. Siempre te esperaré. Ricardo”.

Todo indica que Elena tenía un amante y volaba a la gran ciudad para encontrarse con él. Cuando María lee esta nota se da cuenta de lo poco que conocía a su madre y comienza a realizar una búsqueda que le permita dar respuesta a todas las preguntas que con su muerte han aparecido en su cabeza y sobre todo conocer la identidad real de Elena.

¿Quién era realmente su madre? ¿Quién es dichoso Ricardo? ¿Iba su madre a encontrarse con él? ¿De verdad los abandonaba?

Con todos estos interrogantes presentes en su mente y un ser que crece en su interior y que teme perder María emprende una verdadera lucha por encontrar la verdad. Y sobre todo llega a comprender que sus padres también fueros niños y que tuvieron una vida de la que ella no sabe nada.

A la vez que descubre los secretos que celosamente guardaba Elena se da cuenta de que su padre tampoco es quien ella quien pensaba y saldrán a la luz los motivos por los que su madre se había distancia de muchos de los miembros de su familia.

No quiero contaros nada más porque sino destriparía completamente la novela. Terminé la lectura hace varios días y he necesitado un poco de tiempo para digerir mis impresiones y aclarar mis ideas con respecto a ella. La historia me pareció muy atractiva desde un principio. Me gustan mucho las novelas que versan sobre secretos familiares y que están protagonizadas por mujeres. Y aunque esta me ha gustado en cierto modo no me parece una novela redonda por varios motivos.

 “Bajo los tilos” es una historia breve que se lee de una sentada. Mientras leía esta novela me daba la sensación de ser un relato muy amable y se nota que está escrita con mucho cariño. Pero la sensación principal que me ha transmitido es que todos los asuntos que en ella se tocan quedan a un nivel demasiado superficial.  La historia ha conseguido captar mi interés pero no emocionarme de alguna manera.

María José Moreno toca diferentes palos y diferentes temas sin realmente involucrarse ni profundizar en ninguno y eso que hay algunos bastante atractivos.  Creo que se le podría haber sacado mucho mas partido a un argumento que aunque no destaque por su originalidad (puede recordar a cualquiera otra novela de corte saga familiar) con un buen desarrollado hubiese resultado una novela muy interesante.

Durante la misma seguimos a María en su búsqueda por encontrar la verdad y para ello intenta hablar con los familiares de su madre y obtener todos los datos posibles ya que su padre se ha cerrado en banda y no suelta ni una palabra.

Mientras leía esperaba alguna referencia interesante que aumentara la tensión narrativa pero no se ha llegado a producir. La historia es demasiado simple y lineal. Los frutos de la investigación de María se producen de manera muy fácil y ordenada en el tiempo. No hay cabos sueltos desde un principio ni información incoherente que usar y recapitular al final para darle sentido. Todos sus familiares están dispuestos a hablar de una historia bastante bochornosa que incluso les deja a ellos en mal lugar. No es lógico que los secretos salgan a la luz tan fácilmente cuando se han intentado ocultar con tanta rigurosidad durante años. A la vez María se hace con objetos que le ayudan a clarificar el pasado de su madre con una facilidad asombrosa.

Además su escaso contenido hacen de esta una novela demasiado fugaz. Todo sucede de forma exageradamente fácil y directa. Es parca en matices, descripciones, ambientación. Hubiese agradecido algún flashback al pasado o algún giro interesante en la trama al igual que nos contase con más detalle algunas escenas que me han parecido muy interesantes y me han dejado con la miel en los labios.

Con los personajes sucede lo mismo, me han parecido demasiados planos. Cuesta imaginarse a María o su marido. A cada uno se les atribuye una sola característica principal y es la que define el personaje. Les han faltado matices, señas inequívocas de su personalidad y más datos sobre ellos.

La autora a través de capítulos cortos y con un narrador en primera persona va desgranando en cada uno de ellos una pequeña parte del misterio. Con un estilo muy sencillo y poco recargado la prosa es muy fácil y cómoda de leer. Además la presencia de diálogos en bastante amplia y eso agiliza mucho la lectura. Pero en el argumento no hay ninguna sorpresa porque todo lo que ocurre es bastante previsible desde el primer momento y al llegar al final cuando se descubre toda la historia solo confirma lo que el lector ya había adivinado sin esforzarse mucho y que se deja caer desde las primeras páginas.  No es que me parezca que un libro deba tener un final totalmente impredecible con el que sorprender al lector pero tampoco creo que se deban enseñar todas las cartas desde el principio.

Un tema muy interesante que nos plantea el libro, es si conocemos realmente a nuestros padres. Crecemos con la idea de que nuestros padres son solo eso y no nos damos cuenta de que tuvieron y tienen una vida. No nos paramos a pensar que son seres humanos que sufren, aman, que sueñan y en todo aquello que habrán dejado atrás antes de convertirse en la figura que nosotros conocemos. Los idealizamos y convertimos en seres omnipotentes, asexuados y sin sentimientos. Pero llega un momento en nuestra vida que comenzamos a cuestionarnos muchas cosas, que esa figura se va diluyendo y poco después es cuando nosotros nos convertimos en padres.

Conclusión

“Bajo los tilos” me parece una historia sencilla, de lectura agradable y sin grandes pretensiones que lee del tirón. Pero es esta brevedad la que en mi opinión, siempre subjetiva, le resta atractivos y la convierte en una historia de la que se podría haber sacado más partido. Me quedo con la sensación de que le falta madurez y desarrollo a la historia.

 
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