martes, 5 de junio de 2012

La mecánica del corazón - Mathias Malzieu


Uno: No toques las agujas
Dos: Domina tu cólera
Tres: No te enamores nunca
La mecánica del corazón depende de ellos.

Estos son los tres sencillos consejos que debe seguir Jack si quiere mantener su corazón intacto.
Jack nació en Edimburgo una noche en el año 1874 en la ciudad de Edimburgo. Fue la posiblemente la noche más fría de la historia. Tal era el frio que hacía esa noche que el pequeño Jack nació con el corazón congelado.
Para evitar su muerte Madeleine, la comadrona que atendía el parto, le instaló un reloj de cuco que mediante sus engranajes bombeara sangre y funcionara a modo de corazón.
La madre de Jack no podía encargarse de él así que se quedará a vivir con Madeleine en una casa en lo alto de una colina. Madeine es una mujer de la que todo el mundo pensaba que era una bruja. Ayudaba las prostitutas a dar a luz y daba a los niños en adopción. Pero la singularidad de Jack con su corazón hizo que la nadie le quisiera acoger en su hogar.
Y así pasó su infancia, algo complicada. Alejado del mundo pero seguro y amado en los brazos de Madeleine quien le protege y le ayuda.
Una tarde deciden visitar por primera vez la ciudad y un acontecimiento asombroso para Jack sucede ese día. Y es que conoce a Miss Acacia, una picara bailarina andaluza que en tan solo un instante conquista su corazón.
Con su corazón, enamorarse no es lo mas recomendable pero aun así cuando la pequeña bailarina desaparece está dispuesto a seguirla donde haga falta. Y emprende un largo viaje con el afán de conquistarla.

Personajes
El principal protagonista de la historia como ya habéis podido imaginar es Jack, al comienzo de la historia hay varios personajes que desparecen pocas páginas después de empezar la novela.
Jack es un niño a quien tuvieron que sustituirle su helado corazón al nacer por un reloj de cuco. Su infancia no fue nada fácil, después de ser abandonado por su madre fue acogido por Madeleine quien cuidó de él con mucho cariño y cuidado.
Pero Jack nunca fue un niño normal y para protegerle su benefactora le mantenía en la casa de la colina. Nadie quiso adoptarle por el tic-tac de su artificial corazón y la gente le rehuía simplemente por ser diferente.
Aunque Madeleine siempre tuvo miedo de que se enamorara, por lo delicado de los engranajes de su reloj, cuando llegó el momento fue inevitable y Jack dispuesto a seguir a la pequeña muchacha que le ha encandilado se embarca en un viaje que le llevará hasta Granada, donde Miss Acacia se dedica a bailar.
Madeleine es la comadrona que se hizo cargo de Jack. Una mujer que se dedicaba a ayudar a dar a luz a prostitutas y madres solteras que se avergonzaban de hacerlo en los mismos lugares que el resto de las mujeres. Tambien tenía la capacidad de sustituir piezas del cuerpo por curiosas prótesis. No se relacionaba con la gente de la ciudad ya que la consideraban una bruja. Aunque las parejas que no podían tener hijos iban a adoptar a aquellos con quienes las madres no podían quedarse.
Con Jack desde su nacimiento mantien una realcion especial muy afectuosa y como su fuera su propia madre ya que ella nunca pudo llegar a serlo. Intenta protegerle en todo momento y se preocupa por él.
Miss Acacia es un pequeña y picara bailarina que vive en Granada. Sus movimientos son como los de un pajarillo. Pero tiene un problema en la vista que le hace tropezar constantemente.
Aunque estos son los personajes más importantes de la novela hay otros. Arthur es un ex policía que vive en la casa de Madeleine desde que su mujer le abandonó y que será como un tío para Jack. También aparecen frecuentemente por la casa de Madeleine dos prostitutas Anna y Luna.
Y luego está Diego Meliá, un mago e inventor que ser convertirá en su gran amigo y compañero de viajes a través de Europa y a quien recurrirá para poner en orden la mecánica de su corazón.
Estilo
La historia está narrada en primera persona. Será Jack, el protagonista, quien nos ponga al tanto de todos los hechos que se suceden desde unos minutos antes de su nacimiento. La prosa que el autor usa es muy directa y sencilla y con matices algo picantones. Se centra demasiado en los personajes y descuida de ese modo la ambientación.
Pero lo que menos me convence de la historia es el lenguaje. Demasiado actual para recrear el principio del siglo XX con exactitud. A menudo hace referencia a conceptos demasiado nuevos para la época y el vocabulario a menudo contiene las expresiones que actualmente usamos.
Al inicio de la lectura puede parecer un cuento pero a medida que avanzas en la historia te vas dando cuenta que esta novela está dirigida para el público adulto. A pesar de que está protagonizado por niños (cuando se enamora Jack tiene tan solo diez años) tiene un toque picarón y sensual.
Comienza en Edimburgo en el año 1897 cuando el protagonista viene al mundo. En la búsqueda de su amor recorre distintas ciudades de  Francia y España y no nos habla de ellas simplemente las cita.

Mi experiencia con la novela
Quizás la mía vaya a ser una de las opiniones más críticas que se han escrito sobre esta novela. No es que no me haya gustado que si lo ha hecho pero mi experiencia esta muy lejos del entusiasmo que ha generado este libro en otros lectores.
El comienzo de “La mecánica del corazón” es sin duda lo mejor de la novela. El autor crea una historia y un ambiente lleno de magia que es capaz de cautivarte en pocas páginas pero a lo largo que la novela avanza ese toque fantástico se va diluyendo y nos va narrando lo que es simplemente una historia de amor como otra cualquiera. Con la conquista, la pasión del comienzo pero también con sus pesares y sus inseguridades. Lo que empieza con una idea brillante termina por convertirse en una historia vulgar.
Esta es una historia de un amor y amistad. No solo de amor romántico entre Jack y Miss Acacia con su pasión y sus celos sino que también está presente el amor maternal protector y constante. Madeleine advierte constantemente a Jack de la fragilidad de su corazón y el riesgo que este puede sufrir si llegará a enamorarse.
Uno de los mensajes de esta novela es la importancia de aunque seas diferente no sentirte como tal. Dejar atrás todos los anclajes imaginarios y lanzarte hacia tus objetivos con una ferocidad animal. Las barreras a menudo solo existen en nuestra mente.
En cuanto a los personajes no todos me han atraído en la misma medida. De los personajes que inician la novela exceptuando a Jack, que son Madeleine, Arthur, Anna y Luna no volvemos a saber nada mas unas pocas páginas después de su comienzo y estos personajes son los que más me gustaban y los que realmente he echado en falta. Miss Acacia a pesar de que el autor ha intentado crear en ella una simpática torpeza es un personaje que o yo no he entendido bien o el que realmente no me ha parecido atractivo. La pequeña bailarían resulta inaccesible y poco carismática de forma que es muy difícil cogerle afecto. En cambio Jack es un personaje con el que es más fácil empatizar.
El estilo del autor es ameno pero demasiado escueto. La historia se lee prácticamente en una sentada. Claro está que depende como sea ésta. Creo que la historia inicial está desaprovechada y se le podría haber sacado más jugo si hubiese incluido mas detalles en algunos aspectos más. Me hubiese gustado que narrara el viaje con mas detenimiento.
A pesar de ello hay frases muy especiales y bonitas que contienen metáforas y que le dan un plus a la novela
Conclusión
A pesar de todas las cuestiones negativas o no tan positivas que he comentado recomiendo su lectura. Es un libro ameno, lleno de fantasía que comienza de forma excepcional y aunque pierde algo de la magia a medida que avanza la historia te engancha.
Un fragmento… 
“Algunas noches la pequeña cantante me visita en mis sueños. En la de hoy, mide dos centímetros, entra por el agujero de la cerradura de mi corazón y se sienta a horcajadas sobre la aguja de mis horas. Hasta dormido me impresiona. Luego empieza a lamerme suavemente la aguja de los minutos. Me siento agitado, de repente un mecanismo se pone en marcha, no estoy seguro de que se trate tan solo de mi corazón”.


jueves, 31 de mayo de 2012

Llenaré tus días de vida - Anne-Dauphine Julliand



La vida de Anne era la de una mujer como otra cualquiera. Tenía un trabajo, su marido, dos hijos, Gaspard y la pequeña Thais, y otra en camino puesto que estaba embarazada.
Thais era una niña de dos años. Con un fecha un poco especial de nacimiento pues vio el mundo por primera vez un 29 de febrero, una forma de cumplir pocos años. Hasta que se descubre su enfermedad era una niña totalmente normal a la que sus padres habían detectado tan solo una forma de andar peculiar. Sus pasos eran algo vacilantes y no llegaba a apoyar el dedo pulgar del pie. Así que para descartar problemas decidieron comentarlo con el médico. Y esto les llevo por un tortuoso camino. Después de consultar a varios especialista por un neurólogo pudo explicarse que es lo que ocurría con ese dedo que no llegaba a pisar el suelo.
Todo comienza en el año 2006 cuando Anne descubre que su pequeña hija de dos años tiene una extraña enfermedad genética, poco conocida, incurable y letal. Se llama leucodistrofia metacromatica que impide que su cuerpo produzca una enzima que metabolice ciertos lípidos y que al final degenera el sistema nervioso.
Pero esto no es lo único a lo que tendrá que enfrentarse Anne porque el bebé que espera también está afectado por la enfermedad. A pesar de que solo hay un 25 % de posibilidades de que esto ocurriera finalmente la pequeña Azylis no se pudo librar de esa terrible combinación de genes. La única solución posible para que tal vez tuviera una oportunidad era realizarle un trasplante de medula cuando contaba con seis semanas de vida.
Mientras Anne reúne todo el coraje para ver como el cuerpo de una de sus hijas se marchita y se degenera por lo que decide pasar hasta el último segundo de su vida junto a ella tiene que encontrar las fuerzas necesarias para enfrentarse al trasplante de medula al que debe someterse su bebé.

Desde que conocí la existencia de esta novela me llamó la atención. Primero fue la portada. Sencilla pero muy bonita y agradable. Una niña descalza que juega en la playa. Una portada que mientras iba leyendo he ido mirando una y otra vez porque me gustaba contemplarla.
Después fue el título “Llenaré tus días de vida”. Sugerente y esperanzador. Muchas veces se ha hablado aquí de la importancia que tiene un titulo y una portada. Que aunque no te den demasiada información sobre el argumento o el estilo pueden llegar a atraerte o repelerte.
Por último conocí que era una historia real sobre el coraje de una madre. Creedme, esta mujer es toda una “madre coraje”. Al leer la novela uno llega a asfixiarse con la vida de la autora donde están muy presentes tanto el cansado físico como el moral.
Cuando uno tiene hijos, las cosas cambian indudablemente. Lo que hasta ese momento era esencial pasa a un segundo o tercer plano. Y los objetivos personales cambian. No importa si una tiene que sacrificarse o dejar de hacer esto o aquello y todas las energías se vuelcan en ese pequeño ser que depende completamente de ti. Yo creo que uno no es consciente de su propia persona hasta que existe una vida que le importa mucho más que la suya propia.
La novela ha sido todo un éxito de ventas en Francia llegando a batir record de lectores. Su éxito radica en que es una historia que trata sobre una experiencia "sobre la fuerza del amor y la importancia de aprovechar cada segundo" como nos indica en la portada del mismo.
Después de pasar por todo aquello la autora sentía la necesidad de compartir todo lo que llevaba dentro con los demás. Comenzó a escribirlo como terapia sin afán de llegar a verlo publicado.
Mis sensaciones con la novela
Cuando terminé de leer la novela me quedé absolutamente sin palabras. Es un relato sobrecogedor de cómo la vida de una familia normal se desmorona de un día para otro al escuchar dos palabras.
Dos palabras que suponen no solo la pérdida de la estabilidad familiar sino también la pérdida de una hija. No puedo imaginar nada más horrible que eso. Toda ausencia de un ser querido que uno sufre es dolorosa pero no creo que pueda equipararse al dolor de perder un hijo.
Cuando diagnostican a la pequeña Thais la enfermedad el mundo se viene abajo para Anne y Loic, su marido, aunque lo peor no acaba más que empezar. Ya tienen la certeza de que su hija no vivirá mucho tiempo pero poco a poco comienzan a ver que la muerte se acerca a sus vidas. La pequeña va perdiendo todas sus capacidades, primero es incapaz de caminar, después de realizar cualquier movimiento, la capacidad de comer, la de hablar, la de ve y así hasta estar postrada en una cama casi aislada del mundo. Y a pesar de todo, la pequeña nunca llegó a perder la sonrisa y las ganas de vivir. Luchando como una leona o una “princesa coraje” como su madre la llama contra un destino del que no puede escapar.
A la vez otra batalla comienza. Porque el bebé que acaba de nacer está afectado por la misma enfermedad genética. Y si existe una única posibilidad de curarse, es a través de un trasplante de medula. Un proceso muy duro y que ofrece pocas garantías. ¿Con que fuerzas puede un bebé de seis semanas enfrentarse a ese trance? La pequeña Azylis tendrá que pasar por quimioterapia, por operaciones y el aislamiento del mundo para poder tener una pequeña esperanza de vida.
También está el pequeño Gaspar de cuatro años, que ha tenido más suerte que sus hermanas logrando esquivar la combinación genética letal. Un niño que entiende lo que está pasando a su alrededor y se lo toma con mucha naturalidad y despojado de todo prejuicio. A pesar de que la naturaleza le ha privado de disfrutar de sus hermanas, casi de sus padres y al final de una vida normal que querría cualquiera. El niño vive la enfermedad sin dramas, con una aceptación increíble.
En realidad la enfermedad no es la protagonista de la historia sino una historia de amor maternal. 
“Vas a tener una vida bonita. No será como la de las demás niñas, pero será una vida de la que podrá sentirte orgullosa. Y en la que nunca te faltará amor”.
Esta es una de las frases que Anne le dice a su hija cuando se entera de la enfermedad que sufre. Ante las circunstancias decide despedirse de su hija lo mejor que sabe. Estando a su lado en todo momento, aprovechar cada segundo y darle todo el amor que tenía dentro.
Es imposible no emocionarse al leer esta novela. Máxime si uno tiene hijos es complicado no ponerse en el papel de la madre. Impotente ante algo contra lo que no puede luchar. Todo el día en el hospital de una habitación a otra para estar con sus dos hijas, haciendo guardia y superando un problema tras otro. Agotada física y moralmente. Con esperanzas para una hija y con serenidad para la otra.
Al menos podía contar con su marido, con quien tiene una relación muy afectuosa de mutuo apoyo y sin el cual seguramente todo hubiese sido menos soportable y un ejército de familiares dispuestos a colaborar de cualquier manera. Ofrecerles su casa, velar cuidando a los niños así como procurar consuelo.
La historia es triste pero tampoco cae en el sentimentalismo excesivo a pesar de que de lo que nos habla es de los sentimientos frustrantes y agobiantes que la protagonista siente y hay un mensaje esperanzador. Que hay que vivir el tiempo que tenemos de la mejor forma posible. Vivir el presente y aceptar el futuro.
Te hace cuestionarte muchas cosas. A veces nos quejamos y sufrimos por cosas mejores cuando lo importante es aprovechar cada segundo como si fuera el último y de vez en cuando dejar atrás todas las banalidades que nos preocupan o nos hacen sufrir.
No esperéis encontrar en la novela detalles macabros sobre la enfermedad o procesos médicos complicados sino que es el testimonio de una madre en su día conviviendo con una enfermedad de la que antes ni siquiera habían escuchado hablar. Nos habla sobre todo de sus sentimientos y el agotador día a día que tenían que soportar. Afortunadamente estaban rodeados de familiares dispuestos a ayudarles con todo su corazón.
El libro termina con la muerte de Thais, esperada por un lado pero para la cual no estaban preparados aunque sabían que era inevitable. En la actualidad Anne dice ser una mujer feliz. Feliz a pesar de que su otra hija, Azylis, no logró superar la enfermedad. Ahora tiene seis años y casi ni ve ni oye. Gaspard ha cumplido ya los diez años y hay un niño más en la familia, Arthur que cuenta con tres años.
Aunque sea una historia triste yo la recomiendo.

lunes, 28 de mayo de 2012

La caverna - José Saramago


Cipriano Algor, un hombre de sesenta y cuatro años es un alfarero cuyos antepasados han vivido siempre del negocio. Desde hace tres años esta viudo y vive con su hija Marta y su yerno Marcial Gacho, que trabaja en un gran centro comercial en la ciudad.
Cipriano ha vivido siempre de la alfarería y es lo único que sabe hacer en la vida. Todo lo que elabora lo vende en el centro comercial con un contrato de exclusividad que le impide buscarse otros medios para vender su producción.
Un día como otro cualquiera Cipriano lleva en su vieja furgoneta la loza que ha de entregar al centro pero cuando llega allí el jefe del departamento de ventas le indica que su relación comercial está a punto de finalizar. Su loza ya no se vende porque ha surgido unas piezas de plástico mucho más ligeras y duraderas. Cipriano no entiende como los gustos de las personas han podido cambiar tanto y ve como su futuro peligra.
Desesperado ante la idea de perder el negocio familiar y su única forma de sustento explorará junto a su hija otra forma de volver al mercado. A la vez su yerno espera un ascenso laboral que les llevará a mudarse a vivir al centro comercial donde trabaja.
Mi impresión

 “La caverna” deja de ser una novela liviana para convertirse en una crítica al modelo consumista de la sociedad a la vez que nos invita a reflexionar que es lo que tenemos delante de nuestros ojos y no vemos.
El argumento es muy sencillo. Nos muestra a través de una familia tradicional de alfareros como va evolucionando el mundo dejándoles un poco de lado. Padre e hija, Cipriano y Marta intentaran adaptarse elaborando unas pequeñas figuras de barro en las que ponen todo su empeño e ilusión. Para ellos el perder su horno supone perder todo su vida y todo lo que aman.
Cipriano no solo teme que estas no se adapten al gusto del público sino que espera con desaliento la noticia del ascenso de su yerno que les llevará a vivir al centro y les alejará de su amada vista campestre. Mientras esto ocurre se produce la aparición de una mujer Isaura y el perro Encontrado que harán reflexionar al protagonista de la historia y plantearse su vida.
Como veis no se puede esperar muchas sorpresas en la historia ni nos tendrá enganchados para ver qué sucederá en las páginas siguientes pero es una novela que tiene cierto encanto por su sencillez.
En cuanto a los personajes, Saramago como viene siendo habitual en sus novelas, es muy amable y generoso con sus protagonistas dotándoles de buenas virtudes. Cipriano es un hombre cabal y juicioso capaz de adaptarse a la vida de su hija y su yerno para no causarles problemas. Marta es comprensiva con su padre y marido y no quiere decepcionar a ninguno. Marcial se muestra respetuoso y colaborador con su familia política.
También nos muestra las buenas relaciones existentes entre estos personajes basadas en el respeto son incapaces de contrariarse unos a otros e incluso decepcionarse aunque para ello tengan que ocultan de alguna forma la verdad.
Como siempre el estilo de Saramago no es fácil de digerir para el lector poco acostumbrado. Quizás demasiado para el lector que tome uno de sus libros por primera vez cuyo estilo tan peculiar puede llegar a agobiar. Narrado en tercera persona su prosa es densa y elaborada. Como suele hacer no utiliza guiones en los diálogos sino que separa las frases por comas, y carecen de signos de exclamación e interrogación. El narrador omnisciente utiliza el presente para narrarnos los acontecimientos pero frecuentemente se cuestiona lo que ha de suceder o incluso se aventura en pequeñas conjeturas y reflexiones.
La historia tarda bastante en coger cuerpo, no será hasta la mitad de la novela que veamos cambios significativos en el transcurso de la historia para luego al final resolverlo de forma rápida y sin ambages. Me ha sucedido en  bastantes novelas de Saramago que cuando terminan me he quedado con ganas de saber más sobre los personajes y me ha dado pena abandonar una historia que podría haber dado mucho mas de si (como “El hombre duplicado”). Pues esta novela me ha dejado también esta sensación de que la historia podría haber continuado siendo igualmente interesante.

¿Os suena de algo “El mito de la caverna” de Platón? Por si acaso os pillo distraídos os pongo un poco al día. Es una especie de metáfora que Platón nos narra en el libro VII de su obra “La República”. En ella explora la diferencia existente entre el conocimiento que nos proporciona la razón y el que nos llega a través de los sentidos, uno imperceptible a simple vista y el otro aparentemente obvio.
En la narración Platón nos explica como en un espacio cavernoso se encuentran desde su nacimiento varios hombres, encerrados y atados con cadenas. Esta sujeción les impide volver la cara y solo pueden mirar hacia adelante. Tras ellos hay la luz de un fuego que arde y que proyecta las sombras de otros prisioneros que transportan mercancías a través de un camino situado en un plano más alto.
Los prisioneros que solo pueden mirar hacia una dirección lo único que perciben del mundo exterior son esas sombras. Y eso es lo único que ellos pueden ver y percibir del mundo.
El filósofo nos plantea que es lo que sucedería si de repente pudiesen volver las cabezas. ¿Cuál sería su realidad? La que han conocido desde que nacieron o lo nuevo que ven.
Pero y si sacaran al exterior a uno de esos hombres y viera la luz del sol. ¿Volvería a su vida anterior tras haber conocido y comprendido el mundo de fuera? Pero si este hombre volviera a la caverna a liberar a sus antiguos compañeros ¿sería capaz de convencerlos? Probablemente no, no solo se burlarían de él sino que incluso tal vez intentarían matarlo.
La idea, más o menos, es que lo que llega a nuestros sentidos no tiene porque ser la realidad absoluta y siempre podremos descubrir una realidad ajena a lo que vivimos en este momento.
Pero esta explicación que os doy viene a cuento de algo. Y es que esta novela está inspirada en este mito.

El gran centro comercial que Saramago critica es la caverna. Un lugar con sus propias reglas que marca la vida de sus ciudadanos. Donde sus habitantes viven en un lugar frio y sin personalidad. Sin poder ver el sol ni las estrellas. El trabajo esclaviza el espíritu y anula la personalidad. Pero para poder entenderlo mejor hay que leerlo.
A la vez es una gran crítica a la sociedad consumista. Los negocios tradicionales van desapareciendo a la vez que la sociedad consumista evoluciona a pasos agigantados. Son las grandes superficies las que marcan las tendencias y deciden nuestras necesidades. Incluso hace una comparativa del centro con Dios que tiene el poder de elegir.

Conclusión
Las novelas de Saramago son únicas y aunque creo que esta no es una de las mejores merece la pena leerla. Impregnada de su esencia nos cuenta como los tiempos cambian y las personas debemos o dejarnos llevar o luchar por lo que queremos. En esta historia hay sueños y esperanza pero también desilusión y pesar.
Quizás no es la novela más apropiada para empezar a leer al genio portugués pero si uno ya lo conoce seguro que se siente muy a gusto, como me ha pasado a mí, con los personajes y la historia de la alfarería. Para mí es una lectura muy recomendable.
Como el mismo Saramago dijo: “La caverna ha sido escrita para que la gente salga de la caverna”.