martes, 5 de enero de 2016

Hotel Mediterráneo - Alejandro Pedregosa



Título: Hotel Mediterráneo
Autor: Alejandro Pedregosa
Publicación: Planeta, octubre de 2015
Páginas: 184

El Hotel Mediterráneo no es un hotel normal. Se fundó en un lugar recóndito para
dar cobijo a mujeres en peligro de muerte. Tiene un curioso restaurante donde por las noches un joven músico, Francesc, ameniza las cenas interpretando al piano antiguos temas de Joan Manuel Serrat. La vida transcurre plácidamente en el hotel hasta que Tamara, una recién llegada, provoca un incidente que hace saltar todas las alarmas.
Hotel Mediterráneo es un canto a la libertad de todos aquellos que han decidido vivir lejos del mundanal ruido.

Con un magnífico pulso narrativo, Alejandro Pedregosa nos conduce por esta historia memorable llena de agudezas literarias, humor y sensibilidad.

Mis impresiones

A veces sucede que a una le llama la atención un libro, lo adquiere, lo tiene en casa esperando su turno y cuando por fin este llega se pregunta porque no la he leído antes. Esto es lo que me ha ocurrido con Hotel Mediterráneo, de Alejando Pedregosa. Una agradabilísima sorpresa cuya lectura atrapa y resulta muy evocadora.

Al comienzo de la historia conocemos a Francesc, es un pianista que ameniza las cenas en el restaurante del Hotel Mediterráneo a golpe de letra de canciones de Serrat. Pero este no es un alojamiento normal. No tiene vistas al mar sino que se encuentra escondido entre la vegetación y un poco apartado de cualquier núcleo urbano. Y es que su aspecto es solo una tapadera porque en realidad es un lugar de acogida para mujeres que están en peligro de muerte, que han sido maltratadas, bien sea psicológicamente o físicamente.

Amparo, Maite, el Presidente y el propio Francesc han llegado allí por diferentes motivos y su rutina transcurre bien organizada y sin grandes problemas. Sin embargo cuando llega Tamara, una nueva inquilina, la tranquilidad del hotel se perturba. Casi al mismo tiempo que ella un par de legionarios rondan por la zona causando la inquietud de los ocupantes del hotel. Tamara está segura que han sido enviados por su marido.

Hotel Mediterráneo me ha resultado una novela con cierta magia, no en el sentido de fantasía ni ciencia ficción, nada más lejos de la realidad. Pero la forma de narrar del autor tiene algo especial que flota en el aire o más bien entre sus palabras. Aunque el hotel es un refugio destinado a acoger a mujer maltratadas o cuya vida corre peligro no es una novela que hable abiertamente del tema ni nos va a presentar escenas explícitas. Aun así la novela quiere hacer un homenaje a la libertad, al amor a los demás, al derecho a vivir y no tener miedo y al derecho a pensar tal y como a uno le salga del corazón.

Haciendo honor a su título, y ya desde el comienzo en el que el protagonista se nos presenta tocando al piano, la música es una protagonista más de la historia porque en ella suenan las melodías del cantautor Joan Manel Serrat. Las referencias a Lucía, Mediterráneo, Señora, No hago otra cosa que pensar en ti o Tu nombre me sabe a hierba entre otras muchas canciones del autor se citan de forma constante durante la novela. Un aspecto inspirador que si conoces las canciones no puedes evitar que suenen en tu cabeza incluso cantar algún verso.

Con respecto a los personajes cada uno de ellos es muy singular y tiene una historia que contar tras de sí. Historias duras y de actualidad pero tan reales como la vida misma. Y sobre todo lo que más me ha gustado es que aunque todos tienen un objetivo en común y todos se hayan escondidos en aquel lugar el autor no los convierte en ángeles o demonios absolutos. Tienen diversas caras y facetas como en la vida real y diferentes motivos por los que haber huido de sus vidas. Pero eso lo iremos descubriendo poco y poco y a medida que la historia se va desarrollando.

Aunque es prácticamente una novela coral quizás entre todos y porque es el narrador de la novela destaca Francesc, el pianista y chófer del hotel y también a través del cual iremos descubriendo al resto de los personajes que son  Amparo, la fundadora del hotel,  Maite o el Presidente, que se ocupa de la cocina. Ya casi desde el inicio de la historia Francesc se queda prendado de Tamara aunque es consciente de que es un alma malherida y que quizás su historia no termine con un final feliz. Quizás me hubiese gustado que el autor desarrollara un poco más la historia personal de esta figura porque se me queda un poco corto en comparación con el resto. Tamara es una mujer con un aire triste que no representa la típica victima maltratada por el marido porque tiene un carácter fuerte capaz de responder a sus envites.

La narración de Alejandro Pedregosa es evocadora, lírica y como os decía al principio con mucha magia de forma que leer esta novela ha sido un auténtico placer. La novela está narrada en primera persona por lo que todo los que ocurre lo conocemos desde un punto de vista subjetivo pero también nos da la oportunidad de conocer las sensaciones del protagonista. Además incorpora un detalle que para mí tiene un contenido metafórico en la novela y son los encuentros del protagonista con un lobo. Pero no os puedo contar mucho más para no estropear la historia.  No es una novela que contenga mucha acción pero al autor saber captar el interés y la atención del lector con otros ganchos. En ella nos encontraremos algo de suspense y aunque su final es algo abierto no te deja la sensación de que la historia cojea. En mi opinión es muy acertado.

Conclusión

Hotel Mediterráneo es una novela evocadora y sutil que os recomiendo leer porque se disfruta de cada una de sus páginas. Una novela que nos indica que todos llevamos un pasado a nuestras espaldas pero que nos ofrece la idea de que es posible encontrar una segunda oportunidad y si es preciso cambiar.

lunes, 4 de enero de 2016

La muerte en Venecia - Thomas Mann



Título: La muerte en Venecia
Autor: Thomas Mann
Publicación: Navona, septiembre de 2015
Páginas: 138

“Su belleza superaba lo expresable y, como tantas otras veces, Aschenbach sintió, apesadumbrado, que la palabra sólo puede celebrar la belleza, no reproducirla. “ THOMAS MANN

Mis impresiones

Conocí a Thomas Mann por todo lo alto o por todo lo ancho, según se mire, con La montaña mágica. No fue en absoluto una mala experiencia la que tuve con ella aunque si demasiado extensa en mi opinión. Me dejó claro ya en esa ocasión y en alguna que otra que Mann va mucho más allá de las tramas de sus novelas por lo que creo que es un autor no apto para todo el mundo a pesar de su reconocida fama mundial y de haber obtenido el premio Nobel en 1929. La muerte en Venecia fue publicada originalmente en 1912 y se considera una de las obras más importantes del autor alemán.

La historia da comienzo en Múnich en algún año no concretado del siglo XX. Es el lugar donde Gustav von Aschenbach ha residido durante la mayor de su parte de su vida. Por su educación nunca ha sido amigo de los viajes ni ha vivido demasiadas experiencias. Su vida ha sido dedicada a trabajar y consagrar su carrera como escritor con una determinación y voluntad férrea. Sin embargo, una tarde mientras pasea por la ciudad el simple hecho de encontrarse un extranjero despierta en él el ansia de viajar hacia un lugar donde conocer otra forma de vida y de paso reiniciar su inspiración para escribir.

De esta forma y tras probar en algún lugar donde siente que no encaja llega hasta la ciudad de Venecia. Allí conoce a un bello joven llamado Tadrio que despierta su interés de forma inmediata….

Este es el punto inicial de la novela y el que sirve al autor para despertar una vorágine de emociones en su protagonista. La novela tiene un argumento muy sencillo, de hecho hay poco más de lo que os he contado en cuestión de trama porque la misma se va sucediendo narrando los días del protagonista mientras toma la decisión de marcharse de Múnich y lo que va viviendo hasta llegar a Venecia. Allí se instala en un lujoso hotel y se mete de lleno en narrarnos los encuentros con el muchacho y la lucha interna que se produce en el protagonista.

Aschenbach, viudo y con una hija ya casada, siempre ha sido un hombre creativo, con facilidad para la escritura pero también un hombre disciplinado en el trabajo. Ha logrado por ello fama y reconocimiento pero de repente en la cuarentena siente que necesita darse un respiro y vivir algo diferente. Llega a Venecia y allí conoce a Tadrio, un adolescente polaco de familia adinerada y de una belleza excepcional. Es entonces cuando el protagonista, seducido y enamorado, tiene que enfrentar a sus sentimientos a la moral en que ha sido educado. Así vamos viendo el declive del personaje, su obsesión por el joven Tadrio, su pasión que es consciente de que no llegará a consumarse.

A entender quizás desde un principio se concibe este amor como algo inalcanzable o platónico y basado principalmente en la belleza del joven. Quizás Aschenbach más que al joven ama su aspecto. Pero a la larga termina por cambiar profundamente al personaje y ofrecerle otros conceptos de la propia vida, la que ha vivido y lo que ha buscado en ella. De todas formas creo que es una novela que puede admitir diferentes interpretaciones subjetivas de cada lector que se acerque a ella.

En la novela la descripción de escenarios no cobra mucha importancia pero aun así el lector vive y siente el ambiente de la ciudad veneciana. Las góndolas, el siroco y el ambiente veraniego que otorgan la playa y los turistas. Casi al final estos van desapareciendo porque algo está ocurriendo en la ciudad, algo que las autoridades quieren mantener en secreto pero que Aschenbach se empeña en descubrir con el miedo de perder al joven. La misma decadencia de la ciudad tiene de algún modo cierto paralelismo con la del personaje.

Sin duda la muerte está muy presente en la novela. De hecho comienza en un cementerio donde el protagonista se encuentra con un extranjero al que no puede sostener la mirada. Un anciano que se hace pasar por un hombre joven que se encuentra durante el viaje a Venecia y que a él le repugna su comportamiento (es una escena que más adelante cobrará muchísimo significado). Luego tenemos las góndolas que compara con ataúdes (el color, la forma, el silencio, su viaje en ella que al protagonista le hubiese gustado que durara eternamente). También la epidemia que asola la ciudad y que puede causar muchas muertes.

La prosa de Mann es muy lírica, cuidada y cargada de simbolismos y referencias a la mitología. En algún momento puede llegar a ser un poco densa, sobre todo al principio donde se perciben un mayor uso de adjetivos. Una novela para leer con tranquilidad por la escasa acción que tiene y para poder apreciar la riqueza en detalles que nos ofrece su autor en la construcción  de los personajes. Cada escena tiene un fuerte significado aunque quizás algunas haya que esperar para encontrárselo. Con respecto al final, es el que tiene que ser y el único que daría sentido a la historia contada. Se dice que sus obras se inspiran en acontecimientos que el autor ha vivido de cerca. Y parece que también esta novela tiene algunos apuntes biográficos.

A modo de curiosidad solo me queda contar que la novela fue adaptada al cine en 1971 por el director italiano Luchino Visconti aunque este introdujo algunos cambios en la historia.

Conclusión

La muerte en Venecia me ha resultado un lectura enjundiosa y maravillosamente narrada que nos descubre una transformación profunda de su protagonista principal y nos habla de su declive moral y físico. Una novela que Navona nos presenta como una "Ineludible", colección que a mí me tiene conquistada por completo



sábado, 2 de enero de 2016

El cielo es de todos - Gianni Rodari / Nicoletta Costa



Título: El cielo es de todos
Autor: Gianni Rodari
Ilustracion: Nicoletta Costa
Publicación: Picarona, noviembre de 2015
Páginas: 32
                                                               Tamaño: 21,5 cm x 28 cm

El genial Rodari, el gran maestro de la fantasía, incita a pequeños y grandes a abrir la puerta de la imaginación y a contemplar los inesperados descubrimientos que se pueden encontrar al otro lado simplemente abriendo los ojos.

Mis impresiones

No hace mucho que os hablaba en el blog de Alicia Caediza una de los obras de Gianni Rodari. Este autor italiano tiene fama reconocida en el mundo entero por sus trabajos en literatura infantil.  En 1970 obtuvo en Permio Hans Christian Andersen (el mayor galardón en la categoría infantil de literatura que es equiparable al Nobel). Del mismo autor y también publicado por la editorial Picarona nos llega El cielo es de todos, publicada el pasado mes noviembre.

“Que alguien muy entendido me explique este misterio: el cielo es de todos los ojos de cada ojo es el cielo entero”

Así comienza esta historia y es toda una declaración de intenciones. La historia, narrada con sencillez nos habla de la igualdad. De que todos vivimos bajo un cielo y compartimos un mismo espacio, aunque sea tan grande como es la tierra, pero nos empañamos en dividirnos. Lo hacemos en continentes, en países o regiones. Nos diferenciamos por culturas, por grupos étnicos o formas de pensar con una tendencia natural a agruparnos en torno a personas que comparten quizás nuestra forma de ver el mundo. El rechazo o el miedo a lo diferente son barreras que nosotros mismos levantamos.


Página en esta historia nos va diciendo que el cielo pertenece a cualquiera que se detenga a observarlo. A ti y a mí, a un campesino, a un rey, un niño, un anciano o un poeta. Cada uno lo mirará de una forma y le atribuirá diferentes adjetivos según su punto de vista subjetivo. Es la magia que tiene la diversidad.

Pero también nos indica que el cielo no siempre está de la misma manera. Y a mí me parece esto una gran metáfora de la vida. Seamos quien seamos a veces vemos el cielo despejado, que representa el lado más amable de la vida, y otras veces quizás esta nublado, incluso puede que lloviendo. Pero pase lo que pase es algo pasajero.

El cielo es de todos es una historia muy visual que tiene poco texto pero cuyas imágenes apoyan y completan la historia. En este caso corren a cuenta de Nicoletta Costa, una arquitecta veneciana que ha consagrado su vida a escribir e ilustrar libros infantiles ganando también diversos premios.
Los dibujos que nos van representando este texto son desenfadados y divertidos. En todos ellos como protagonista destacan cielos de color intenso en diferentes ocasiones. En días soleados, nublados o lluviosos o noches despejadas en las que hay infinidad de estrellas en el cielo. Destacar el intenso y contrastante colorido que hace cada página muy llamativa.


En conclusión, El cielo es de todos es una bonita y sencilla metáfora que nos habla de la igualdad y la multiculturalidad, un valor importante que todo niño debe aprender a respetar.