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lunes, 3 de febrero de 2020

La casa de modas. Hijas de la libertad - Julia Kröhn


Cuando comencé a leer esta novela no sabía que había una especie de precuela (de nombre homónimo) con la que se inicia la existencia de una dinastía que seguiremos conociendo en La casa de modas. Las hijas de la libertad. Durante esta lectura no he echado en falta ninguna otra novela así que supongo que su lectura será independiente. Aun así me la he descargado de Amazon (os dejo el enlace por ahí que actualmente es gratis) con la intención de leerla.

A lo largo de esta novela iremos siguiendo a tres generaciones de mujeres de una misma familia que viven en tres épocas diferentes y por lo tanto sus circunstancias también lo son. Tres mujeres que tienen diferentes caracteres y una sola cosa en común: su relación con la moda.

Arranca la historia en Fráncfort, Alemania, en 1914. La joven Fanny tiene veinte años y ganas de comerse el mundo. Su madre, una mujer tradicional, tiene una anticuada corsetería en la que ella hecha una mano aunque sus ideas son más acordes con las de su tía Alma, una feminista que lucha por los derechos de las mujeres. Aún así, Fanny sueña con viajar a París y convertirse en una gran diseñadora pero un hombre, el hijo del dueño de las tiendas de moda König, será su futuro más inmediato.

A mediados de los años cuarenta, casi a punto de terminar la II Guerra Mundial, conocemos a Lisbeth, una mujer que lucha por sobrevivir a los rigores y la crueldad de la guerra. En una ciudad destruida por el ejército, un marido ausente en el frente y dos hijos pendientes de ella intenta recuperar el negocio de moda que levantaron con mucho éxito sus antepasados a pesar de que todo escasea.

Por último, Rieke es el último personaje que destaca en la historia. Corren los años setenta, su hermano Martín prácticamente ha llevado a la ruina a la empresa familiar. Están desfasados, sin dinero y prácticamente sin ideas. Es el momento de coger las riendas de su vida.

Estas son, de forma esquemática, los tres hilos argumentales que la autora desarrolla en esta novela. Es la historia de tres mujeres que viven en momentos complicados e iremos viendo cómo se enfrenta cada una de ellas a los obstáculos que se presentan. Veremos cómo se enfrentan a la guerra, a la escasez de dinero, a la ruina y otros muchos problemas que afectan a su vida y en los que el amor, la soledad, los celos, los secretos, las traiciones… marcarán cien años en una misma familia.

La casa de modas es una bonita novela que nos habla de la fuerza que todos tenemos en nuestro interior y que nos ayuda a sobrevivir por muy complicadas que sean nuestras circunstancias. Me ha encantado ver como la autora contrapone las tres épocas del siglo XX en las que se desarrolla la historia y como cada una de ellas condiciona a tres mujeres de forma distinta. A pesar de esas diferencias que vamos viendo en la sociedad y de la notable evolución en el pensamiento, la mujer siempre tiene que luchar con más fuerza y más ganas para igualar al hombre. En el mundo de la moda no podría ser de otra manera.

Me ha parecido una novela perfecta para leer con tranquilidad, para disfrutar de sus personajes y para dejarse llevar. Quizás, la única pega que podría ponerle a la historia es que me ha faltado un poco de tensión o intriga en su argumento de forma desigual a lo largo de la misma.

Con respecto a sus personajes tengo que decir que me han resultado cercanas y he logrado empatizar con ellas y comprender como se sienten. Quizás no siempre he estado de acuerdo en las decisiones que han tomado pero al menos he sabido en todo momento porqué actúan como tal. De las tres con la que menos conexión tuve al principio de su historia fue con Rieke. Justamente la más actual pero cuyo pensamiento se aleja más de mí. Es una mujer casada que se ocupa de la casa, su hija y poco más. Aunque tendrá que espabilar. Fanny me ha encantado por su mentalidad muy adelantada a la época y por esa capacidad de tomar las riendas de su futuro. Lisbeth es una gran luchadora y quizás quien más compasión ha despertado en mí.


Será la última mujer existente de la familia la que en el año dos mil cuente la historia de sus antepasadas (madre, abuela y bisabuela). Para ello la autora utiliza un estilo narrativo envolvente, algo cadencioso pero cercano y detallista consiguiendo una ambientación muy buena que nos llevaba a crear imágenes muy concretas en nuestra mente. 

Os recomiendo La casa de modas si os gustan las historias de personajes, con cierta carga dramática, detallistas y con referentes históricos que nos habla de mujeres y sus circunstancias.