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lunes, 2 de septiembre de 2019

Madera de savia azul - José Luis Gil Soto


Han sido las buenas reseñas que he ido leyendo por ahí las que han hecho que por fin me acerque a este libro y no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho. La verdad es que no conocía al autor y no sabía qué me iba a encontrar. Ahora os lo cuento.

La novela arranca con un suceso trágico que ha acabado prácticamente con una ciudad entera. Un gran terremoto ha destruido Waliria, la capital de Ariok y han muerto muchos de sus habitantes. Ante esta situación el rey Magmalión ha decidido emprender un largo y peligroso viaje con su pueblo buscando un nuevo lugar donde establecerse en tierras del sur, en Los Grandes Lagos. La leyenda dice que es el lugar perfecto para construir una nueva ciudad. Es consciente de que muchos de sus súbditos no llegarán vivos pero la esperanza de la tierra prometida es mayor que el miedo.

En la caravana, y entre otros muchos y detrás del séquito del rey, viaja un maestro carpintero llamado Bertrand de Lis con su hijo de cuatro años, que ha perdido el habla desde que presenció la muerte de su madre al ser aplastada en el terremoto. También viaja Astrid, que se ha quedado sola en el mundo. La desgracia la ha hecho perder a su marido, el herrero, y su hija.

Madera de savia azul es una gran aventura épica en la que encontraremos el peregrinaje de un pueblo hacia un lugar mejor. Un lugar del que solo han oído habla y no saben si en realidad existe. El rey busca para su pueblo un ideal aunque tenga que realizar algunos sacrificios. Cada uno de los personajes vivirá su periplo personal y tendrá que pasar por muchas situaciones de diversa índole. Ya sea reencontrarse con un ser querido, sobrevivir en un mundo donde prima la posición social alta ante la del pueblo llano, conseguir los objetivos propios o proteger a los demás.

Contar una línea argumental o trama única es imposible porque esta novela hay bastantes tramas que transcurren de forma paralela a la principal, la del éxodo de los habitantes de Waliria con las penurias que vivirán por parajes desconocidos y a menudo hostiles. Más bien yo diría que es una novela donde sobre todo resaltan sus personajes. Lo que les mueve, ya sea el amor u odio, la ambición, el deseo de sobrevivir, la sed de poder o el sacrificio propio por el bien ajeno. Todos ellos nos muestran una amplia gama de sensaciones. Bien sean positivas o negativas al final yo creo que nos habla de lo que impulsa al ser humano.  Y obviamente encontraremos dentro de los muchos que aparecen en la novela nuestros preferidos y aquellos a los que aborreceremos.

La novela se sitúa en la época medieval y aunque hoy en día vivimos en circunstancias muy distintas no nos separan tantas cosas de ellos. Es decir, la mezquindad, por ejemplo, la seguimos experimentando aunque la materialicemos de otras formas. La ambientación está muy bien lograda y sobre, que es lo que me parece muy importante, es que el autor recrea perfectamente la época, la forma de vida, las costumbres y el pensamiento sin dar datos (creo que no se menciona en toda la novela el año en que transcurre) y como lectora, lo identifiqué perfectamente.

El autor ha encontrado un equilibrio perfecto a la hora de construir la historia. Con un lenguaje rico y cuidado pero a la vez sencillo y ágil. Un ritmo que no decae en ningún momento a pesar de ser una novela extensa. Va intercalando tramas, renovándolas al igual que los personajes y escenarios. Hay una parte cercana a la histórica, hay aventura, hay drama… hay un poco de todo en ella. No lo he mencionado hasta ahora y no voy a dar muchos datos. Pero hay una segunda línea argumental situada en otro contexto temporal que da lugar a un final que me ha gustado mucho.

Por todos los motivos expuestos recomiendo a cualquier lector y sin reservas la lectura de Madera de savia azul, una novela que además de entretenida, nos lleva por un mundo lleno de desgracias, de dramas y desventuras pero también de amor, de lealtad y generosidad.