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viernes, 31 de marzo de 2017

La balada del café triste - Carson McCullers



Título: La balada del café triste
Autora: Carson McCullers
Publicación: Seix Barral, enero de 2017
Páginas: 161

Bajo el título de uno de ellos, La balada del café triste, se agrupan en este libro varios de los relatos más significativos de la singular y sutil narrativa de Carson McCullers, que han accedido ya a la consideración de clásicos de la moderna literatura norteamericana y constituyen incursiones en la silenciosa, secreta y sagrada intimidad del alma de sus personajes.

Narrados con un prodigioso sentido de la construcción, los relatos de Carson McCullers alcanzan una resonancia interior que va mucho más allá de su sencilla y directa observación de la realidad. El mundo punzante, desesperanzado y profundamente poético de Carson McCullers constituye, en palabras de Edith Sitwell el legado de «una escritora trascendental».

Mis impresiones

A Carson MacCullers la conocí con El corazón es un cazador solitario. Una novela que me pareció muy peculiar y con un gran fondo sociológico. La balada del café triste fue publicada originalmente en 1943 y es una colección de seis relatos. Ahora el sello Seix Barral ha recuperado algunos títulos en conmemoración del centésimo aniversario del nacimiento de su autora.

El primero de estos cuentos y el más extenso es La balada del café triste que nos lleva a una enorme y vieja casa en el centro de un triste pueblo en donde vive miss Amelia Evans (como la llamaba todo el mundo), una mujer un tanto peculiar. Dueña de sí misma, rica, amante de los pleitos y con un carácter muy fuerte poco se sabe de ella, salvo que una vez se casó y el matrimonio duró poco más de diez días. 

La casa parece estar en ruinas pero en tiempos pasados albergó un café. Y a ese momento nos vamos a remontar en el relato. Cuando Amelia recibe la visita inesperada de un jorobado que asegura ser un pariente, el primo Lymon. Cualquiera hubiese aposado a que la protagonista lo echaría a patadas. Sin embargo, no sucede nada parecido y el primo Lymon se convierte en un vecino más del pueblo.

Este es el punto de partida de una peculiar y nada convencional historia de amor a tres bandas en la que la autora sugiere más que cuenta. No hay escenas románticas ni vamos a encontrarnos la descripción de sentimientos amorosos. De hecho prácticamente no sabemos qué ocurre entre sus personajes. El lector conoce los hechos pero desde un punto de vista exterior sin que tengamos acceso a las intimidades de sus personajes. Y desde ahí podemos obtener nuestras propias conclusiones. Es un relato descarnado y ácido pero construido con frases hermosas y muy delicadas.

Uno de los aspectos que más carácter da a esta novela son sus personajes. Amelia no es la típica dama sureña. Es más bien una mujer alta y desgarbada con un carácter independiente, solitario, huraño, rudo y conflictivo a quien solo le interesa sacar el dinero a los demás. Con la aparición del primo Lymon surge de forma espontánea la creación de un café. Al principio solo es una reunión de vecinos ocasional, pronto es frecuentado por todo el pueblo. Quizás porque Lymon Willis, pequeño y jorobado, representa todo lo contrario a lo que es Amelia. Es una de esas personas abierta, habladora y carismática a quien no le cuesta relacionarse con los demás y ganarse demasiado pronto su confianza. El último en discordia es Marvin Macy, el ex marido de Amelia, que acaba de salir de la cárcel y es temido en el pueblo.

“En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Hay el amante y hay el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario”

Tres personajes atípicos y con mucha personalidad aunque quizás ninguno de ellos encuentre su hueco en la sociedad. No quiero aclarar mucho al respecto pero entre los tres se van generando una maraña de relaciones y atracciones inesperadas. Carson McCullers nos habla del sentimiento de amor que no tiene por qué ser correspondido, que surge entre personas que en principio pudiera parecer que no tienen nada en común o ser la última persona esperada en el mundo. Además la autora pone en relieve que el amado puede cambiar debido al amante. Y gran parte de esos cambios los veremos en sus personajes. Como también vemos esas reacciones de los vecinos del pequeño pueblo donde se desarrolla. La incertidumbre ante un hecho inesperado, la sorpresa ante ciertas reacciones o el estupor ante la incomprensión de lo que ven. Porque es una comunidad tan pequeña todo se sabe, de todo se habla.

“El amado teme y odia al amante, y con razón: pues el amante está siempre queriendo desnudar a su amado. El amante fuerza la relación con el amado, aunque esta experiencia no le cause más que dolor.”

La balada del café triste es una novela muy aguda en la que la autora insinúa, como ya he dicho, más que cuenta y será el lector quien deba sacar conclusiones a través del comportamiento de sus personajes. Es un relato corto pero muy significativo que está narrado con un estilo muy cuidado, con frases muy acertadas y sugerentes la novela.          

El resto de los cuentos son de mayor brevedad (por lo que no me voy a extender tanto en ellos) aunque seguimos viendo algunas características que se hicieron notorias en el anterior. Personajes nada convencionales, historias cargadas de emociones y muy reveladoras del comportamiento humano.

En Wunderkind (que bien podría ser autobiográfica) nos habla de una niña que asiste a clase de piano en casa del profesor Bilderbach, donde también pasa algunos días. La niña es considerada como un prodigio para la música aunque ella está cansada y agobiada de las grandes exigencias que supone la práctica del piano y siente que nunca llegará a nada en la música en contraposición de lo que se espera de ella.         

En El jockey conocemos a un jinete que no quiere aceptar que su carrera en la competición ha terminado. Seis meses atrás había tenido un accidente que le había sacado fuera de juego. Mientras los demás son conscientes de ello él se niega a admitirlo. .

Madame Zilensky y el rey de Finlandia tiene como protagonista también a una pianista. En este caso no es una niña sino una mujer que da clases en la universidad. La mujer trabaja con mucho ahínco pero dice cosas demasiado extrañas…

En El transeúnte, un hombre se hace consciente del paso del tiempo tras la muerte de su padre. Un encuentro con su ex esposa le producirá un cambio en su forma de ver la vida.

Dilema doméstico nos muestra la preocupación de un hombre que deja todos los días sus hijos al cuidado de una esposa que tiene muchos problemas con el alcohol. Y a pesar de esa tensión que le genera la situación la sigue queriendo.

Un árbol. Una roca. Una nube nos narra como un joven de doce años conoce la historia de un desconocido que se encuentra en un bar. Este le hace partícipe de lo que ha sido su vida amorosa.

Conclusión

La balada del café triste es un compendio de seis relatos que nos hablan de las relaciones humanas desde un punto de vista original y diferente. Historias de (des)amor, de soledad, de perdida, de desconsuelo que a pesar de su brevedad son tremendamente sustanciosas.