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sábado, 10 de septiembre de 2016

Veneno para la corona - Toti Martínez de Lezea



Título: Veneno para la corona
Autora: Toti Martínez de Lezea
Publicación: Erein, 2011
Páginas: 329

Marzo de 1452, Juana Enríquez segunda mujer de Juan deTrastámara, el Usurpador, rey viudo de Navarra, se hace llevar desde Sangüesa a Sos a fin de dar a luz al hijo por quien ambos infringirán las leyes del Reino y también las de la Corona de Aragón, vulnerando así los derechos del verdadero heredero, Carlos Príncipe de Viana.

Por curiosas circunstancias, las vidas de Juana Enríquez y de Jordana Gorria, unamujermarcada por la deshonra, se cruzarán y quedarán ligadas durante años, aunando en dicha relación la ambición de la primera y el deseo de venganza de la segunda.

Desde Navarra hasta Sicilia, pasando por Aragón, Catalunya y Nápoles, la presente historia recrea una época de intrigas, real, dura, en la que el uso del veneno era una práctica habitual para eliminar a los enemigos e, incluso, a quienes no lo eran.

Mis impresiones

La primera novela que leí de Toti Martínez de Lezea fue Itahisa, una autora de la que después de leer excelentes críticas sobre ella en la red tenía muchas ganas de conocer de primera mano. De todas las novelas que tiene publicadas (y no son pocas) fui a elegir por la simple cuestión de disponibilidad la novela que hoy os traigo. Si bien, no ha sido la lectura que yo esperaba y me he decepcionado un poco volveré a reencontrarme con esta autora esta vez haciendo caso de las recomendaciones sobre sus novelas.

La novela comienza en marzo del año 1452. Doña Juana Enríquez, segunda esposa de Juan de Trastámara, apodado el Usurpador, infante de Aragón, duque de Peñafiel y rey viudo de Navarra, está a punto de dar a luz. El acontecimiento ha comenzado en tierras navarras y para hacer cumplir el juramento hecho por el rey de que su hijo nacería en el reino de Aragón y a la vez cumplir con las normas respecto a los herederos, Juana es trasladada de urgencia hasta el primer pueblo de la corona aragonesa, Sos.

Allí nace Fernando, el primer hijo de la pareja y del que su madre espera sea el futuro heredero de la Corona, desfavoreciendo al heredero legitimo que es Carlos, Príncipe de Viana, el primer hijo de Juan concebido con Blanca I de Navarra.

Cuando doña Juana conoce a Jordana Gorria, cuando se presenta ante ella para denunciar una violación que ella y su hija han sufrido por parte de los soldados reales, ambas mujeres crean la alianza perfecta. Una unión que conseguirá dejar atrás enemigos, que satisfará sus deseos de venganza y que les permitirá conseguir sus objetivos.

Y es que leer Veneno para la corona ha sido para mí como estar en una montaña rusa en la que he encontrado momentos muy distintos en todo su recorrido. A pesar de que a la historia no le faltan intrigas palaciegas, conspiraciones, traiciones, antiguos amores y conflictos de intereses mi atención solo era captada en algunas tramas para encontrarme totalmente distraída y fuera de la historia en otros fragmentos. El principal problema que yo le encuentro a la historia es que no hay demasiado argumento propiamente dicho. Es decir ocurren algunas cosas pero en realidad lo único que hacemos durante toda la extensión de la misma es seguir a las protagonistas en sus ansias de lograr sus objetivos para lo cual irán recorriendo distintos lugares y ciudades haciendo uso del veneno como principal arma.

Los personajes destacables en la historia son tres mujeres movidas por motivos muy concretos. Quizás el personaje que me ha parecido más completo es el de Jordana Gorria, una mujer de quien se decía que era una bruja. Había llegado a Val d´Orselle sola y embarazada, fruto de una violación,  y se había establecido en una chabola dejos del pueblo, el lugar donde procuraba a los vecinos y clientes remedios curativos, consejos o medicinas. Es un personaje un tanto frío a quien ni siquiera la maternidad le ha hecho emocionarse de forma que no le ha podido procurar a su hija el calor de una madre. Tanto su hija Munia como ella llevaban las caras cubiertas por lo que muy pocos habían podido ver la deformidad de una y la extraordinaria belleza de la otra. Un personaje que encuentra la horma de sus zapatos en la reina Juana Enríquez que está empeñada en que la corona caiga en manos de su hijo y hará lo posible por conseguirlo. Por ello no tardará en abrigar bajo su protección a Jordana y su hija.  En la novela se mezclan personajes históricos reales, como, este con los de ficción creados por su propia autora (al inicio de la novela se nos aclara su procedencia).

A pesar de que estos tres personajes principales, Jordana, Juana y Munia, están bien construidos y ensamblados en la historia quizás no están diseñados para que el lector empatice al completo con ellos porque de algún modo me han resultado algo lejanas  a pesar de que sus vidas han sido lo suficientemente duras como para que despierten nuestra compasión.

Un aspecto en el que he vuelto a encontrar a la escritora que me conquistó con Itahisa es en su estilo narrativo, que en esta ocasión vuelve a ser impecable. De nuevo la sencillez, que no simpleza, combinada con la pulcritud son el gran baluarte de la escritora. Veneno para la corona cuenta con un narrador en tercera persona que intercala ficción y realidad pero que no consigue establecer una relación adecuada entre ambos a la vez que se producen constantes perdidas de ritmo que ralentizan una historia que ya de por sí no tiene demasiada acción.

También hay que destacar la excelente ambientación y recreación del mundo medieval. En los años en que se desarrolla la historia,  desde 1452 a 1479, conocemos los tejemanejes de los palacios, los entramados que se montan en relación a las herencias y la sucesión de los tronos así como las conspiraciones y alianzas que se forman en torno a reyes y dirigentes. No solo viajaremos por los reino de Navarra y Aragón sino también por Cataluña, Nápoles o Sicilia por donde sus personajes viajan.

Conclusión

Veneno para la corona es una novela de intrigas palaciegas, la historia de una venganza y una ambición ambientada en el siglo XV a la que desde mi punto de vista le falta algo de acción y cierta emoción a sus personajes.