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jueves, 17 de septiembre de 2015

Ni naranja ni lila - Teresa Sabaté / Carmen Solá



Título: Ni naranja ni lila
Autora: Teresa Sabaté
Ilustradora: Carme Solà
Publicación: Salvatella, 2002
Páginas: 36
Edad: +7 años
Ficha en Boolino

En un tranquilo pueblo, situado en un valle entre dos colinas, vivía José. No había más niños en el pueblo, y José no tenía amigos de su edad. En las cimas de las colinas vecinas había dos pueblos en los que vivían muchos niños, y José los visitaba de vez en cuando para jugar con ellos. Pero los niños de las dos colinas estaban enfrentados y siempre creían que José hacía de espía para los otros. Por eso no querían jugar con él.

Mis impresiones

Creo que muchas veces damos por hecho que ciertas barreras raciales, religiosas o culturales están superadas pero en la realidad solo hay que mirar un poco a nuestro alrededor para darnos cuenta que aún queda mucho por conseguir. Y la mejor manera de concienciar a la sociedad comienza desde sus cimientos, las generaciones venideras que aún tienen las ideas moldeables en plena formación.

Para ello el sello editorial Salvatella ha publicado la colección “Los derechos de los niños” que, dirigida a los pequeños de infantil y primaria, comprenden temas relacionados con los principios de la Declaración de los Derechos de los niños aprobada por la ONU en 1959. Hay un total de diez libros en los que se abordan temas como la igualdad racial, sexual, política o religiosa, las deficiencias, las condiciones sanitarias, de educación y económicas, ser cuidado y protegido para asegurar una vida digna a cualquier niño independientemente de su condición.


Ni naranja ni lila es el último tomo de esta colección. En él se nos narra la historia de José, un niño que vive en un pequeño pueblo entre dos colinas. Se siente solo porque no tiene amigos ya que es el único niño que vive en el pueblo. Algunos días José subía a los pueblos situados en las dos colinas que flanqueaban el suyo. Pero allí tampoco conseguía jugar con nadie. En la colina de la izquierda estaba el pueblo naranja y allí le rechazaban por ser diferente. Y a la derecha, en el pueblo de los lilas le ocurría algo parecido. 



Un día mientras jugaba solo en un estanque vio como una anciana subía pesarosamente la cuesta cargada con las compras. El niño se ofreció a ayudarla y la anciana le premió con la posibilidad de pedir un deseo. José solo quería tener amigos y así se lo transmitió a la anciana. Ella le entregó una capa que le hacía invisible a ojos de los demás. Lo que ocurrió a partir de entonces no le gustó nada a José….

Este es un bonito cuento que nos enseña que somos diferentes pero que esto no es un hándicap a la hora de relacionarnos unos con otros. A veces nos fijamos demasiado en las apariencias, juzgamos y rechazamos lo diferente cuando solo hay que acercarse un poco para ver que no hay nada que temer, que lo distinto no tiene por qué resultar una amenaza. En esta historia se utilizan como metáforas los colores para que los niños comprendan la diferencia y esencia de la historia pero es algo extrapolable a cualquier otro aspecto de la condición humana. Solo hay que ahondar en la superficie para encontrar un punto de encuentro y comprender que seres humanos diferentes somos iguales por dentro.

Creo que las ilustraciones son muy realistas y significativas de forma que reflejan muy bien lo que el texto quiere contar. Nos muestra con claridad y sencillez lo que los niños de esta historia sienten. La rabia y el enfado de los que están enfrentados y con ganas de pelear, la tristeza de José al verse sin amigos o la alegría que supone resolver un conflicto.

En conclusión, Ni naranja ni lila me parece una bonita forma de transmitir a los niños un principio básico para la convivencia en la sociedad. Nos habla de la igualdad, del respeto a los demás, de que los enfrentamientos no sirven para nada de forma que incluso les servirá este aprendizaje para aplicar en otros ámbitos de su vida.