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miércoles, 1 de octubre de 2014

La artesana del vidrio - Petra Durst-Benning


Título: La artesana del vidrio
Autora: Petra Durst-Benning
Publicación: Maeva, septiembre de 2014
Páginas: 480
Tras la muerte inesperada de su padre, soplador de vidrio, las tres hermanas Johanna, Ruth y Marie no saben cómo se las arreglarán, pues el oficio de artesano del vidrio está vetado a las mujeres y ellas solo eran ayudantes. Un artesano rival les ofrece trabajo en su taller, pero no lo aceptan y pronto empiezan las dificultades. Johanna es acosada por su jefe en su empleo en una botica, Ruth se casa con un hombre violento, y Marie, que tiene un gran talento elaborando preciosos objetos de cristal, siente que nadie aprecia sus diseños. Finalmente, el providencial encuentro con un comerciante americano dará salida a las hermosas creaciones de Marie, pero tendrán que luchar contra las muchas adversidades que se presentan para cumplir su sueño de independencia y libertad.

Mis impresiones

No sé que tienen las ediciones de Maeva que tanto me llaman la atención. Bueno en realidad sí que lo sé. Sus portadas me resultan tremendamente evocadoras y si, como en esta ocasión se acompañan de tan sugerentes sinopsis, no puedo quitármelas de cabeza. Así que os podéis imaginar cuando vi esta novela entre las novedades, sabía que tenía que leerla y no me he equivocado con ella en absoluto. Ha sido una de las lecturas que más he disfrutado últimamente.

La artesana del vidrio me ha resultado una lectura completamente cautivadora no solo porque la autora ha conseguido arrastrarme e introducirme por completo en su historia sino porque además me costaba despegarme de ella. Es de esas novelas que una vez cierras el libro siguen rondándote los personajes dentro de la cabeza y estas deseando continuar con su historia. Se trata de una saga familiar que se desarrolla en un contexto histórico que me ha resultado tan atractivo como interesante.

La historia comienza en el otoño del año 1980 en un pequeño pueblo alemán llamado Lauscha en donde la mayoría de las familias viven del soplado de vidrio.  Entre ellos nos encontramos con la familia Steinmann que siguiendo la tradición del lugar trabaja el cristal de forma artesanal obteniendo resultados de muy alta calidad. Hace más de una década que Joost enviudó de forma prematura y es él quien se ha encargado de criar a sus tres hijas Ruth, Johanna y Marie.

La placentera y feliz vida de las tres hermanas se acaba de forma repentina cuando su padre muere de forma inesperada durante la noche. A partir de ese momento Ruth, Johanna y Marie se quedan solas y sin dinero de forma que no tienen otra opción que aceptar un empleo en el taller de otro artesano en condiciones muy precarias, con un escaso sueldo que apenas les da para mantenerse tras largas horas de trabajo.

A medida que el tiempo pasa cada una de ellas irá eligiendo su propio camino y viéndose obligadas a superar de forma independiente sus propios problemas y dificultades sin llegar a perder nunca el vínculo tan especial que existe entre las tres hermanas y que en ocasiones les será de mucha ayuda.

Si hay algo que me ha gustado mucho en la novela, a parte de la historia que nos cuenta, son los tres personajes que la protagonizan. Pocas páginas después de comenzar La artesana del vidrio me sentí vinculada a las tres hermanas pasando a formar parte de ese  grupo de  personajes de los que te cuesta despedirte tras cerrar sus  páginas. Ruth, Johanna y Marie están muy bien definidas en la historia. No son caracteres atormentados ni psicológicamente enrevesados. Son tres muchachas normales pero con formas de ser muy distintas entre ellas de forma que el lector mientras más las conoce más llega a quererlas con sus particularidades, sus sueños, deseos y manías.

Ruth tiene un carácter soñador y muy romántico aunque también aspira a conseguir una vida más estable donde no tenga que padecer los apuros y estrecheces económicas con los que se encuentra al morir su padre. Por ello decide encontrar un buen esposo que le ofrezca la tranquilidad que ella necesita. Johanna en cambio es mucho más práctica, responsable, independiente y resuelta que sus otras dos hermanas. Cansada de los abusos y el mar humor de su jefe decide ir a la ciudad de Sonneberg y trabajar para un avispado comerciante que le enseñará todos secretos del negocio. Marie es la menor de las tres y aunque en principio pueda parecer la más frágil pronto dará muestras de una gran faceta suya artística que será de importancia vital para las tres hermanas.

Alrededor de ellas los papeles masculinos no llegan a estar tan bien dibujados pero hay diferentes personalidades que actúan en correspondencia con ellas. Si las hermanas fueron criadas por un hombre totalmente respetuoso con el sexo femenino no todos los hombres compartirán este punto de vista encontrándose las hermanas con hombres rudos que se intentan aprovechar de ellas y que no les conceden demasiado valor por el simple hecho de ser mujer.

Y es que uno de los grandes temas de la novela es el papel que ha venido desempeñando la mujer tradicionalmente en la historia (y esto dará lugar a momentos muy duros). Considerada como un ciudadano de segunda siempre ha tenido que recurrir a una figura masculina para protegerse o sobrevivir. Pero la novela también nos habla de mujeres valientes y emprendedoras que en su momento quisieron cambiar el curso lógico de los acontecimientos, ser independientes y las dueñas de sus propias vidas. Además estas tres hermanas nos enseñan la importancia de los vínculos familiares, de tener siempre un hogar al que acudir cuando todo se vuelve negro.

La acción transcurre, como ya he dicho, a finales del siglo XIX en un pequeño pueblo del este de Alemania llamado Lauscha (en Turingia) cuyos vecinos siempre han vivido de trabajar el vidrio. Actualmente este lugar sigue siendo conocido por ser donde se crearon originalmente los adornos de cristal ideados para el árbol de Navidad, que hoy  en día se venden en los tradicionales mercados alemanes. La autora crea una ambientación inmejorable para que el lector se sienta entre el gremio de los sopladores de vidrio, las dificultadas con las que se encontraban, como se originaban los nuevos diseños, las rivalidades entre una y otra familia artesana y muchos otros detalles que hacen palpable esta historia. Además para darle mayor verosimilitud emplea algún que otro personaje real como  Franklyn Woolworth, un comerciante que hizo toda una fortuna de la nada y que comenzó a exportarlas a América haciéndose famosas en el mundo entero.

Petra Durst-Benning cuenta con un estilo envolvente y cercano al lector de forma que a las pocas páginas es capaz de arrastrarle hacia el interior de la historia. La voz narrativa es una tercera persona omnisciente que se desenvuelve a la perfección cuidando los detalles al máximo pero sin perder el ritmo ágil en ningún momento. La artesana del vidrio se estructura en dos partes y un número total de treinta y tres capítulos de corta extensión que acaban en un reconfortante final tras un desarrollo muy poco predecible que me ha sorprendido en ciertos momentos.

Conclusión

Creo que es evidente que La artesana del vidrio me ha entusiasmado. He disfrutado muchísimo de esta historia tanto por su historia en si como sus personajes o la cuidada ambientación y contexto histórico que en ella se nos presenta. Realmente deliciosa.


Calificación: