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sábado, 9 de julio de 2011

Donde el corazón te lleve - Susana Tamaro


Olga  es una anciana que siente que su vida se va apangando poco a poco y las sospechas de que su existencia está llegando a su fin ponen en evidencia la necesidad de reconciliarse con su pasado.
Con este objetivo comienza a escribir un larga misiva a su nieta quien se ha ido a estudiar a América, huyendo probablemente tanto de la mala relación que últimamente mantiene con su abuela como de sí misma.
A través de esta larga carta, descubriremos como ha sido la vida de Olga, un recorrido aparentemente tranquillo pero que esconde profundos secretos, numerosos varapalos y algún que otro desengaño. Poco a poco Olga nos muestra como ha pasado de puntillas por este mucho y nos narrará cuidadosamente la relación con sus padres, su matrimonio, la muerte de su única hija, las mentiras que tuvo que contar para salvar su existencia y como ve todo ello ahora que la edad es más que un numero.
La vida de Olga
La indiscutible protagonista de esta novela es Olga, y a través de ella vamos conociendo a los distintos personajes que surcan la novela.
Como está escrita a modo epistolar, los personajes no se definen por si mismos sino que la visión que tenemos de ellos es a través de la protagonista y sus impresiones. De estos personajes solo conoceremos la parte en la cual también Olga está implicada por lo tanto desconoceremos otros aspectos de su vida.  Se trata de un relato unidireccional y subjetivo.
Olga es una mujer que siempre ha pasado de puntillas por la vida, para no levantar revuelo y para que su existencia se notara lo menos posible. A pesar de todo es una mujer inteligente  y con una sensibilidad extrema que creció en el aislamiento y por ello nunca ha tenido demasiado claras las cosas. Sus padres nunca la comprendieron ni mostraron el mínimo afecto por ella. Creció en un ambiente opresivo, donde no importaban los sentimientos y las apariencias eran lo importante, así el amor no importaba porque para sus padres el educar a los hijos era una obligación mundana y no un acto de cariño. Tal era el aislamiento de Olga que llegó a odiar a su madre.
A pesar de haber sido bonita e inteligente no consiguió casarse por amor. Su marido, Augusto, un hombre de campo, estaba más entusiasmado por la entomología que por ella misma. Días y días se pasaba observando bichos y no le quedaba tiempo para su esposa, así los hijos tardaban en llegar. Olga se sentía una vez más, sola y abandonada, sin motivos para vivir porque no había nadie en el mundo que llegara a comprenderla.
Nunca logró formar una gran familia, pero tampoco la deseaba. Únicamente tuvo una hija, Ilaria, concebida del amor, una hija que ocupó un gran espacio en su vida, pero Olga se equivocó con ella y el fruto de ese traspié no fue sino la creación de un abismo entre ellas mismas. Una fisura acabó con la confianza entre madre e hija y la distancia se hizo habitual entre ellas. Pero Ilaria murió un trágico día,  poco después de que Olga le confesara su secreto mejor guardado. Tenía 33 años y dejaba  una niña pequeña a su cargo.
Parece que el destino le daba otra oportunidad, y ahora tenía un nuevo ser con el que expiar todos aquellos pecados cometidos con su hija,  y durante unos cuantos años se mantuvo activa y la cosa con la pequeña iba bien. Pero la adolescencia es una fase difícil donde se definen muchas cosas, y una vez más la historia se repetía y en este periodo es cuando ambas mujeres se distanciaron y su nieta tuvo la necesidad de huir, de escapar de ese pequeño mundo que ambas habían creado y buscar su propio espacio.
Pero si he dicho que no se casó por amor pero su hija sí que fue concebida en el más puro amor ¿cómo ha sido posible? Eso lo tendréis que descubrir vosotros mismos si leéis la novela.
Mis sensaciones
Esta novela me ha dado mucho que pensar y reflexionar. En algunos momentos me he visto reflejada en partes del relato, la protagonista toca muchos temas y algunos me han parecido muy acertados.
Encontramos como una anciana que ha perdido a casi todo el mundo que la rodeaba vuelve la vista atrás para contarle a su nieta, que parece ser la única pariente viva, toda su existencia, así como los secretos que han marcado su vida. Olga se siente cada vez más débil y temerosa de desaparecer desea dejarle a la única persona que le queda en el mundo un testimonio escrito.
Nos explica cómo se forjó su personalidad hasta que puntos sus padres influyeron en ella de forma negativa para convertirse en una mujer apocada y temerosa. A veces no nos damos cuenta como influimos en los demás, pero lo hacemos de una manera u otra y a veces con nuestro comportamiento influimos de muchas formas a los que nos rodean.
Olga hace un profundo análisis de las relaciones que mantuvo con los demás, la que tenía con sus padres, un vinculo frío y superficial, con su marido, unión vacua y tediosa y también con su hija. Olga analiza porque a veces surge esta separación entre madres e hijas que suele producirse durante la adolescencia. Es curioso que el vínculo entre madres e hijas sea tan fuerte pero a la vez tan frágil. Que llegue un momento en que se cuestionen los sentimientos y lo que era evidente pasa a no serlo tanto, porque la relación natural entre madre e hija puede complicarse de muchas maneras.
Intentando parecerse lo más mínimo a sus padres  se equivocó educando a su hija, procuró no establecer normas ni disciplina y dejarle libertad para elegir, no señaló nunca sus errores y no le advirtió de los peligros que acechan a cualquiera de nosotros. Aún así no consiguió lo que esperaba y su hija y ella no llegaron a entenderse.
Esta situación la revivió con su nieta quien también una vez llegada a adolescencia se alejó de ella. Establece un paralelismo entre madre  e hija.
En esta novela también hay un hueco para el amor, porque el amor puede ser muchas cosas, y existen muchos tipos de amor, porque uno puede enamorarse locamente o puede querer de forma fraternal por ejemplo a un marido. De todas maneras el amor no siempre es puntual y llega con hora cuando se le requiere, más bien aparece cuando uno menos se lo espera de forma repentina y violenta.
Durante este camino Olga recuerda momentos duros de su vida, pero también aquellos más dulces, los momentos que pasó al lado de las personas a las que quiso de verdad. Es una meditación sobre el paso de los años y como el tiempo va haciendo mella en nosotros haciéndonos entender algunas cosas, confirmarnos nuestros errores o simplemente mostrarnos como puede ser la vida.
Conclusión
Aunque cuando comencé a leer esta novela dudaba de que me fuera a gustar, ha superado mis expectativas con creces (claro que no estaban muy altas). Es una novela que uno debe leer poco a poco, tranquilamente digiriendo cada palabra, y el texto te invita a releer alguna frase porque muchas de ellas merece la pena irlas anotando.
Es una historia triste  que en algunos momentos me ha sentirme triste pero cuando terminé de leerla me sentí así sino en paz, porque aquí se explican muchas de las cosas que yo no he sabido nunca explicar y le pone palabras a muchos sentimientos difíciles de nombrar.
Esta mañana misma, antes de ponerme a escribir la reseña me he enterado de que hay una segunda parte que me imagino por donde va, e intentaré leerla.
Algunas frases….
Os dejo estas frases que me son las que más me han llamado la atención, claro que el libro tiene bastantes más que merecen la pena recordar.

 
Los muertos pesan, no tanto por su ausencia, como por lo que entre nosotros y ellos no ha sido dicho”
"Antes de juzgar a una persona, camina durante tres lunas con sus mocasines"
"Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cual recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con la que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve a donde é te lleve".