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lunes, 10 de agosto de 2020

Malasangre _ Helena Tur



La novela se desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX. Henar Expósito es una joven huérfana que hasta el momento ha trabajado como asistente de una señora impedida que la acostumbró a una vida cómoda. Tras la muerte de esta Henar se queda en la calle. En el convento donde fue abandonada al nacer no pueden seguir manteniéndola y ella es consciente de que no tiene vocación para permanecer allí como monja más. 

A la desesperada decide viajar hacia la zona leonesa de El bierzo en donde sabe que un granjero busca a una joven para que ayude en las tareas. Al llegar no encuentra muy buena predisposición en la familia para acogerla pero consigue convencerlos para que le den una oportunidad. Así comienza a trabajar en casa del señor Hurtado, el propietario de una granja de abejas, intentando enseñar a hablar y escribir a su única hija, Lúa, que es sorda. 

Poco antes de la llegada de Henar a la zona han comenzado a producirse una serie de asesinatos a niñas pequeñas a quienes su verdugo desangra. Hay quien dice que es el mismísimo sacamantecas. Mientras La Guardia Civil investiga, Henar intentará también encontrar al culpable por sus propios medios. Pero ¿Puede encontrarse en peligro?

Malasangre en mi opinión reúne varios elementos de diferentes géneros sin llegar a decantarse hacia ninguno en concreto. La historia se desarrolla mientras en España la situación política es delicada: carlistas e isabelinos se disputan el poder del reino. Estos apuntes más otros (como el  que cuenta la historia del Sacahuntos o Sacamantecas que es como llamaron a Manuel Blanco Romasanta, un delincuente que existió en realidad) aportan un toque histórico, una historia de amor algo de romance (este aspecto es el quizás resalte más) y unos cadáveres al género de intriga. 

Al final el resultado de esa mezcla es una novela entretenida y de fácil lectura que en estos momentos en que estamos de vacaciones o a punto de irnos nos sienta tan bien. Una novela sin demasiadas complicaciones y pero que cumple con su objetivo. 

La narración de la autora es funcional y es cierto que no cuesta demasiado entrar en la novela. Sin embargo también hay algunos momentos en los que resulta demasiado cadenciosa o explicativa esa narración. Demasiados detalles históricos que juegan en contra de la tensión argumental que podría haber conseguido enfatizando un poco más la trama que hace referencia a los asesinatos. 

Henar es un personaje prototipo de este tipo de novelas. Una joven que aunque su destino no es el más prometedor consigue salir siempre adelante. Una muchacha inteligente y despierta que llega a un destino no muy halagüeño. Un personaje bien construido y consecuente aunque no excesivamente carismático. En las antípodas se encuentran tres figuras que nos resultarán misteriosas durante toda la novela por diferentes razones. Faustino Aliaga, un hombre adinerado cuya mujer esta enferma, Hurtado, el granjero malhumorad y Juan, un contrabandista que como imaginamos se dedica a negocios ilícitos. Con este trío de ases la autora juega a despistar al lector aunque su argumento me ha resultado predecible en algunos aspectos y no tanto en otros. 

Una de las cosas que tengo que resaltar es la ambientación de la novela, que nos transmite esa sensación de inquietud e intranquilidad que siente la protagonista. En un lugar como El Bierzo, un entorno rural complicado (el frío, el agua, etc...) en el que el bosque permite que se escondan leyendas y mitos, rodeada de gente que no conoce y sin saber en quien confiar cualquiera de nosotros nos sentiríamos en constante alerta. Como le ocurre a la protagonista. 

En definitiva, Malasangre quizás no sea una novela redonda. Tiene aspectos o detalles que no me han convencido por completo pero se lee con facilidad y resulta entretenida.