Título: El futuro tiene tu nombre
Autora: Brenna Watson
Publicación: Ediciones B, septiembre de 2017
Páginas: 313
Cuando el barón
Hamilton fallece de forma inesperada, su viuda, la joven Marian Fillmore, cree
que por fin se verá libre de un esposo abusivo y maltratador. Sin embargo, las
condiciones que establece en su testamento la obligan a permanecer atada a un
lugar al que odia y a su cuñada, tan cruel y déspota como su hermano.
La llegada del hijo
del barón, procedente de América, será la única luz de esperanza en el porvenir
de Marian. Solo él será capaz de cambiar su destino y el de las personas a las
que ama, aunque el precio a pagar será demasiado alto.
Porque, ¿hasta
dónde es lícito sentirse atraída por el hijo de su difunto marido?
Mis impresiones
Tengo una idea erróneamente preconcebida de las novelas
que, en general, se catalogan dentro del género romántico y tiendo a pensar en
historias muy rosas. Aunque no todas ellas lo son. Yo imagino amores
impetuosos, irreales, extremadamente emocionales y recargadas y quizás por ello
es un género que toco poco. Pero El
futuro tiene tu nombre me dio buenas vibraciones desde el principio además
de que la época y el lugar en que se desarrollan son mis favoritos. No me he
equivocado con su lectura ya que se aleja de todos esos conceptos que me vienen
a la mente cuando se menciona el género.
“«Ojalá se
caiga del caballo y se rompa el cuello – pensó Marian-. Ojalá le alcance un
rayo y lo parta por la mitad». Se odiaba a sí misma por tener ese tipo de
pensamientos, que seguro la conducirían derecha al infierno en cuanto sus días
en la Tierra hubieran concluido. Al paso que iba, eso no iba a tardar mucho en
suceder”
Con este pensamiento conocemos a la baronesa de Hartford
o a Marian, una joven casada con un hombre despreciable. Lleva seis años
atrapada en un matrimonio con un hombre mucho mayor, repulsivo y violento que
descarga su furia en ella. Marian aguanta sus envistes como puede y odia todo
lo que le rodea. No solo a su marido William Hamilton, sino a su déspota y amargada
cuñada, Lady Hamilton y la casa en la que se encuentra encerrada.
Pero por casualidades del destino ese pensamiento con el
comienza la novela se cumple y el barón muere tras sufrir un accidente. Y
Marian respira aliviada pensando en que su futuro puede cambiar. Sin embargo la
esperanza dura muy poco cuando al leer el testamento del difunto la joven queda
ligada para siempre a la casa Hartford y la compañía de lady Hamilton, su
cuñada.
También estas últimas voluntades son una sorpresa para
Derek Hamilton, el hijo del barón que se había marchado a América hacer muchos
años y ha regresado para una estancia de unos meses en Inglaterra, el tiempo
que le ocupe solucionar ciertos asuntos comerciales. Lo único que conservará de
la familia es el título de barón. Algo que no le importa tanto como la joven
esposa de su padre por quien siente una profunda lástima. Conocedor del
carácter de su padre y su tía puede imaginar cómo ha sido su pasado y cómo será
su futuro.
Este es el punto de partida de una historia que va a
narrarnos una historia de amor, pero no de esas que se desarrollan con
estridencias y de forma artificial. Al contrario, nos vamos a encontrar una
relación que se va forjando poco a poco, y en la que los dos protagonistas se
van conociendo y estableciendo vínculos afectivos de forma paulatina, lo que en
mi opinión la hace mucho más creíble y natural.
Pero El futuro
tiene tu nombre no es solo una novela romántica porque además nos habla del
sacrificio, de voluntad, de defender las ideas y de la lucha del bien contra el
mal. Porque en ciertas ocasiones algunas personas pueden curar heridas que han infligido
otras.
La novela se sitúa en Inglaterra a principios del
siglo XX, y aunque la autora no íncide especialmente en recrear ese periodo
histórico sí que vemos pinceladas de cómo se desarrollaba la vida en la época. Los detalles están muy imbricados dentro de la historia. Veremos como la aristocracia manejaba a su antojo a los demás, conoceremos la
hipocresía, la rigidez de las normas sociales y las ansias de guardar las
apariencias. Y también como una joven podría ser obligada a casarse sin su
consentimiento, porque en aquella época la mujer no tenía ningún control sobre
su vida.
Eso es lo que le ocurrió a Marian, que con diecisiete
años fue entregada a un hombre muchos años mayor que ella que convertiría su
vida en un infierno. Intentó escapar de allí, pero la obligaron a volver y la
chantajearon con el futuro de su hermano pequeño. Es un personaje por el que es
imposible no sentir compasión. Una mujer sin armas para defenderse que ha
tenido que aprender a ser sumisa y dócil.
El otro protagonista de la novela es Derek Hamilton, hijo
del primer matrimonio del barón. Un muchacho que encarna todo lo opuesto a su
padre. Nunca soportó su carácter ni la forma en que hacía las cosas. Por eso
terminó marchándose a América, para desvincularse de todo lo que había vivido
en Inglaterra. Es un joven de buen corazón que hará lo posible por ayudar a
Marian. Pero ese sentimiento de compasión se irá convirtiendo poco en algo más
fuerte e intenso.
La historia está marcada por la sencillez, tanto en su
argumento como en la forma en que está narrada. No cuesta entrar en la historia
y no cuesta nada leerla porque la autora no se pierde en descripciones innecesarias,
lo relata de forma fresca, ligera y con mucha fluidez. Siendo una de esas
novelas cuya lectura resulta muy agradable y que no te cansa de leer.
Conclusión
He disfrutado mucho con la lectura de esta novela. Me han gustado
sus personajes y su desarrollo siendo una lectura muy agradable y que te deja
muy buen sabor de boca.