Título: Pactos y
señales
Autor: J.J. Benítez
Publicación:
Planeta, febrero de 2015
Páginas: 816
Pactos y señales
prosigue la titánica senda investigadora que J. J. Benítez emprendió hace
más de cuatro décadas: probar la existencia del más allá. A partir de los
pactos establecidos en vida entre dos personas, y la muestra explícita en
forma de señales que nos llegan a través del universo, y que uno de los
dos, ya en el más allá, manifiesta al otro como prueba irrefutable de que
hay vida después de la muerte.
Cada capítulo está dedicado a exponer un caso que, como es habitual en las obras de J. J. Benítez, se basa en sorprendentes testimonios. Más de doscientas pruebas de personas que han recibido y sabido interpretar estas señales y que nos enseñan a reconocerlas para dar sentido a nuestras vidas. Así, veremos que las señales son muy diversas tanto como su significado, y que cada persona alberga el poder para interpretarlas de manera correcta. Estos mensajes nos alertan de peligros o nos encaminan hacia una dirección correcta. En definitiva, un libro que nos ofrece las claves para interpretar los mensajes que nos llegan constantemente y que nos indican cómo seguir en la senda de la felicidad y la plenitud.
La última novedad de J. J. Benítez es el resultado de su compromiso personal con los lectores, de ahí que el propio autor haya querido mostrar sus experiencias más personales con el más allá, detallando sus propios pactos y señales establecidos con diferentes personas.
Mis impresiones
“Hay
otra realidad, no sujeta al tiempo ni al espacio, que nos contempla, divertida.”
(J. J. Benítez)
¿Hay vida después de la muerte? ¿Existe el más
allá? ¿Es posible con la comunicación con ese otro lado?
Estas son preguntas a las que cada uno de uno nosotros podremos
responder de forma muy personal y subjetiva dependiendo de las experiencias o
creencias que cada uno tenga. Quien lo tiene muy claro es J. J. Benítez, el
conocido autor de la exitosa saga Caballo
de Troya que además cuenta con otros sesenta y un títulos a sus espaldas.
No solo ha dedicado gran parte de su vida a investigar y probar la existencia
del más allá sino que además quiere compartirlo con todos sus lectores. El año
pasado publicó Estoy bien, obra que
recopilaba casos de apariciones de “resucitados” (como Benítez los llama) y
también consiguió un éxito considerable, ahora continua esta labor con el título
que hoy os traigo.
En realidad podríamos considerar Pactos y señales como un cuaderno de campo en el que durante años
ha ido anotando todas las experiencias relacionadas con los ovnis y la vida
después de la muerte que de alguna manera ha escuchado o vivido en primera
persona. En la misma encontramos muy diversos emplazamientos producto de sus
viajes por todo el mundo. Desde donde se encuentra su hogar actual en Barbate,
Málaga, Guipúzcoa o Albacete hasta Tokio, Egipto o Estocolmo.
La obra recoge más de doscientos casos, a través de
testimonios ajenos o sus propias vivencias, que nos pueden llegar a convencer
de que hay algo más de lo que vemos y percibimos la mayoría. A mí es un tema
que siempre me ha interesado y me ha resultado atractivo y Pactos y señales me ha parecido una obra curiosa, inquietante e
incluso estremecedora en algunos momentos. Incluso en algún momento me ha
tocado algún tema muy personal que he vivido de cerca. Yo creo que las señales
están ahí, tan solo hay que saber observarlas e interpretarlas. No tienen por
qué ser grandes actos porque a veces son pequeños indicios que varían nuestro
camino y nos hacen que tomemos una decisión u otra.
El autor no pretende convencer a nadie. Él expone su
experiencia y cada uno debe sacar sus propias conclusiones. Pero ¿Que son realmente
los pactos y señales? La respuesta es
sencilla. No es más que un juego el que dos personas pactan que el primero que
muera debe enviar desde donde se encuentre una señal al otro, que puede ser más
o menos concreta según lo acordado entre ambas partes. A veces se cumple otras no
llega lo esperado. Sinceramente en algunos casos lo he visto claro y me he
sorprendido muchísimo pero en otros me parece que hay un gran componente
sugestivo y muchas ganas de que ocurra. Pero además hay otras señales divinas
que proceden del Padre Azul, como lo
llama J. J. Benítez, y que no pueden ser producto de simples casualidades. Algunas
presagian el futuro con una claridad asombrosa, nos avisan de ciertos peligros
o nos indican cual es el mejor camino a escoger.
Hay algunos relatos que hacen que te plantees muchas
cosas. Y a mí personalmente los que más me han llamado la atención son aquellos
en que los protagonistas de estas historias han contactado de una u otra forma
con sus seres queridos. Especialmente sobrecogedora es la historia de Jesús, un
niño que desde que cumplió los tres años comenzó a presagiar su propia muerte,
la de Mariquita y un muñeco al que llamaban “el Negrito” y que se negaba a
desvincularse de la familia o lo que vivieron los padres de Alba y una
purpurina de color salmón que llevaba la muñeca favorita de su hija antes de que
ella se marchara. Muchas de estas historias son tristes porque nos hablan de
perdidas o ausencias pero a la vez llegan a reconfortarnos, a hacernos pensar
que puede que no todo este perdido.
Hay también casos que hacen referencias a los misterios
vividos por el propio autor, familia o amigos íntimos además de los numerosos
pactos que ha realizado con muchos de ellos y como le han llegado y ha
interpretado ciertas señales. Desde la que le indicó el problema que tuvo de
corazón (mostrando una calavera en su pie) hasta el tumor en la cabeza de su
propia hija que fue anunciado años antes al revelar una fotografía. Claro que
en ese momento nadie lo asoció ni lo imaginó por anticipado.
En este libro vamos a encontrar historias de lápidas que
vuelan, cielos que se abren y cuyas nubes adoptan formas curiosas, cadáveres incorruptos,
objetos que aparecen en lugares extraños, misteriosos avistamientos en el
desierto, presencia de ovnis y seres que habitan otras galaxias, círculos en
las cosechas, encuentros imposibles, anillos con características especiales, mensajes
en los números (especialmente el 101) o mascotas que avisan y previenen de
grandes desgracias.
La edición de este libro es muy completa y cuenta con gran
cantidad de detalles. Los casos se nos presentan numerados del uno a cien.
Algunos, lo que corresponden a su propia experiencia, están narrados por él
mismo. En otros en cambio solo hace una breve introducción para ceder la
narración al verdadero protagonista de la historia que lo hará en primera
persona. Nos encontraremos con nombres (algunos reales y otros modificados por
razones de seguridad), fotografías, diagramas o dibujos, rutas, itinerarios de
forma que es un narración que cuenta con muchos elementos atractivos al lector.
Conclusión
Pactos y señales
es una obra muy cuidada y trabajada en la que hay mucho del autor. Entiendo que
esta lectura se corresponde a un gusto muy personal y que el tema debe atraer
de alguna manera. Si es así os lo recomiendo, creáis o no creáis que exista
algo más allá de lo que vemos. Si sois de aquellos que buscan las señales o prefieren
ignorarlas.Y sobre todo para los que busquen respuestas.