martes, 2 de agosto de 2016

Ganadores del sorteo de Corazones de hierro de Javier Santolobo

Antes de nada pediros disculpas por la tardanza en resolver el sorteo. Estoy fuera de casa y los momentos en los que dispongo de red son muy limitados así que se me fue el santo al cielo.

Así que no me enrollo más y os doy los datos:

a Rafflecopter giveaway


Ya sabéis que para reclamarlos solo tenéis que enviarme un eMail con vuestros datos completos. GRacias por vuestra paciencia


Amor en minúscula - Fransesc Miralles



Título: Amor en minúscula
Autor: Fransesc Miralles
Publicación: Suma, junio de 2016
Páginas: 295

Cuando Samuel, un solitario profesor de lingüística, se despierta el día de Año Nuevo está convencido de que este solo le traerá verbos pasivos y no demasiados momentos en cursiva, hasta que un visitante inesperado se cuela en su apartamento de Barcelona y se niega a salir. La aparición de Mishima, un gato callejero, se convierte en el catalizados que hace viajar a Samuel desde la comodidad de sus libros favoritos, sus películas extranjeras y su música clásica hasta lugares en los que nunca ha estado (como la casa de al lado) y hasta gente que nunca pensaría haber conocido (como un vecino con el que no había intercambio ni una palabra). Pero aún hay más: el gato lo reencontrará de nuevo con una misteriosa mujer de su pasado. Gabriela, a quien no tenía esperanzas de volver a ver.

Una inteligente, divertida y tierna historia que conmoverá al lector y le desvelará que los mínimos detalles son el mayor secretos de la felicidad.

Mis impresiones

Amor en minúsculas fue publicada por primera vez hace diez años y para su autor supuso la obra con que se estrenaría en el mundo de la literatura para adultos. La novela fue todo un éxito de ventas convertida en todo un best-seller, llegando además a traducirse a 23 idiomas. La novela tiene una continuación que se titula Wabi-Sabi y que estoy deseando leer.

“Faltaba un suspiro para que se acabara un año y empezara otro. Inventos humanos para vender calendarios. A fin de cuentas, nosotros hemos decidido arbitrariamente cuando empiezan los años, los meses, incluso las horas. Ordenamos el mundo a nuestra mediad y eso nos tranquiliza. Quizá, bajo el aparente caos, el universo tenga un orden después de todo, Pero sin duda no será el nuestro.”

A sus treinta y siete años Samuel, el protagonista de esta historia, es una persona con una vida simple y anodina. Es profesor de lingüística, vive solo en su apartamento y apenas tiene vida social más allá de lo imprescindible. Cuando se despierta el día de Año Nuevo y en contra de todo lo que Samuel puede imaginar, sucede un pequeño acontecimiento que va a trastocar toda su vida. Y es que cuando Mishima, un gato callejo, se cuela en su apartamento comenzarán a sucederse una serie de acontecimientos que le llevarán a entablar una relación con Titus, un vecino con el que hasta ahora no había conocido, a reencontrarse con una mujer del pasado y a conocer a Valdemar, un físico lunático.

Imaginaba que Amor en minúscula iba a ser ese tipo de historias ligeras que en verano nos ayudan a relajarnos y por las que pasamos sin más pero la verdad es que ha sido una gran sorpresa encontrarme con esta novela en la que he encontrado mucho más de lo que esperaba. Quizás por su título pensaba que esta novela sería otra historia más de amor pero aunque es cierto que esta forma parte de ella sin ser el principal objetivo. Su título hace referencia a todas aquellas pequeñas cosas o actos que sin darnos cuenta pueden cambiar nuestras vidas y llevarnos por diferentes caminos. No solo los grandes acontecimientos pueden dejar huella y transformarnos.

Esta es una novela que ha supuesto un soplo de aire fresco en mis lecturas. Me ha resultado una historia sencilla (no tiene una gran trama) pero muy ingeniosa, tierna y entretenida que me ha encantado leer. Además te ofrece la posibilidad de reflexionar sobre aspectos esenciales de la vida. Nuestros objetivos, sobre las personas que nos rodean, sobre que es importante ir a buscar lo que uno necesita porque si tomamos una actitud pasiva nunca lo conseguiremos. Esta novela nos invita a examinar lo que tenemos, a mirar lo que hay ahí fuera y comenzar a buscar el camino que nos lleve a la felicidad. Y aunque pudiera parecer este no un libro de autoayuda a pesar del mensaje que esconde. Sino una historia de amor, amistad, de valentía, sobre el destino o las casualidades.

“Una vez oí decir que cuando te enamoras de alguien, en realidad no estás enamorado de esa persona, sino de la vida a través de ella.”
(Página 240)

Es lo que le ocurre a Samuel, un profesor de filología alemana que tiene treinta y siete años, que pasa demasiado tiempo encerrado en casa y cuando no lo dedica a leer o escuchar música está completamente imbuido en su trabajo. Nunca se relaciona con nadie hasta que sucede un pequeño acontecimiento que le impulsa a salir de casa y ver el mundo exterior así como conocer o reencontrarse a ciertas personas que le influirán mucho. Por ejemplo, Titus, el vecino de arriba con el que nunca se había relacionado y ahora este le pedirá un gran favor. O Gabriela una mujer a la que conoció siendo ambos tan solo unos niños y con quien ha vuelto a reencontrarse (pero ¿se acordará ella de él?) o Valdemar un misterioso hombre embarcado en la escritura de un extraño manuscrito. Son todos ellos personajes con los que el lector puede simpatizar y que no es necesario que el autor retrate con profundidad para ello ni que el lector se sienta identificado con ellos. DE hecho no me siento particularmente conectada con el estilo de vida de Samuel.

“¿Por qué existe el término «huérfano» para un niño que pierde a su madre, y no hay término para la madre que pierde a su hijo? ¿Es que sufre menos?”
(Página 218)

La novela está narrada en primera persona por Samuel, su protagonista, a través de un estilo desenfadado, y a la vez cercano y pulcro pero también muy personal; podríamos incluso pensar que es una historia intimista donde las reflexiones son abundantes y muchas frases para llevarse y apuntar que están cargadas de significado. Y a pesar de ello no pierde agilidad en ningún momento. En la novela está muy presente la literatura así como la música a través de muchas alusiones que hace el personaje a libros, a frases de escritores o poetas, canciones de música clásica.

Conclusión

Amor en minúscula es una historia muy personal, peculiar e ingeniosa que nos habla de cómo una cosa tan pequeña como un simple platito de leche puede cambiar nuestra propia vida. Novela fresca, de ágil lectura pero con contenido profundo del que cualquier lector encontrará un mensaje claro.



 

lunes, 1 de agosto de 2016

Lolly Willowes - Sylvia Townsed Warner



Título: Lolly Willowes
Publicación: Siruela, 2016
Páginas: 209

Lolly Willowes, de veintiocho años, está aún soltera cuando tras la muerte de su adorado padre pasa a depender de sus hermanos. Tras ocuparse de todo durante demasiado tiempo, decide escapar de su constreñida existencia y se traslada a una pequeña aldea en Bedfordshire. Allí, feliz y sin trabas, no tardará en descubrir su verdadera vocación: la brujería. Y junto a su gato y al más inesperado de los aliados, Lolly será, por fin, libre.

Publicada en 1926 con un éxito inmediato, Lolly Willowes es la primera y más mágica creación de su autora. Deliciosamente irónica y sugerente, la obra supuso un corrosivo alegato a favor de la independencia de las mujeres, tema que, con una serena inteligencia y un genio subversivo, anticipó el tratamiento que de él harían más tarde escritoras modernas como Angela Carter o Jeanette Winterson.

Mis impresiones

Con esta sugerente y sencilla portada en la que solo aparece un gato y la sinopsis de esta novela, publicada por Siruela hace unas semanas, me llamó muchísimo la atención. Su autora, Sylvia Townsend Warner fue una de las figuras indispensables de la disidencia literaria anglosajona del siglo XX. Lolly Willowes fue su primera novela publicada en 1926 y obtuvo un éxito inmediato.

Laura Willowes es una joven de veintiocho años, soltera y que ha pasado toda su vida en Lady Place, la finca rural de la familia en Somerset. Siempre ha tenido una relación muy estrecha con su padre y cuando este muere, debido a las costumbres conservadoras de los Willowes, se sobreentiende que tendrá que pasar a depender de uno de sus dos hermanos. De esta forma se muda a Londres para vivir con Henry y su esposa Caroline, que la reciben afectuosamente. Pero a pesar de que no le disgusta la vida en Londres siente que su lugar no está allí. Se encuentra encorsetada en la rutina familiar y el cuidado de sus sobrinos que la han convertido en la tía Lolly.

Unos años después, cansada de todo, toma una decisión que sorprenderá a la familia y se traslada a vivir a las colinas de Chiltren en Bedfordshire. Allí por fin encontrará la ansiada libertad y hallará por fin su verdadera vocación....

Podríamos considerar que Lolly Willowes es una novela corta que pertenece al género de la comedia y que además tiene una parte crítica contra la sociedad que vivió Sylvia Townsend Warner, muy evidente en esta historia. En ella su autora hace hincapié en la situación de la mujer en la sociedad de primeros del siglo XX. Con sentido del humor y mucha ironía propone y reclama la independencia de la mujer en contra de la subordinación a un hombre que le imponía en aquel momento. Porque una mujer no podía trabajar libremente, no podía llevar las riendas del negocio familiar, porque los herederos naturales eran los hombres y en definitiva, casi no podía elegir por ella misma. Pero ello no quiere decir que todas las mujeres estuvieran contentas en este papel de esposas y madres. Siempre existieron las pioneras que quisieron estudiar, investigar, descubrir o ser parte de la historia.

Esta novela ha resultado ser una lectura muy agradable y en la que vemos como su protagonista quiere ser independiente, dedicarse a sí misma y hacer lo que le apetezca. Laura ha vivido siempre muy cerca de Everard, su padre, sin encontrar una buena posibilidad de establecer un matrimonio. En realidad Laura tampoco es una solterona; su soltería es más bien un deseo que una privación forzada porque ha rechazado cualquier pretendiente que se acercara a ella. Aunque en aquel momento el matrimonio representaba la única vía de futuro para cualquier mujer Lolly nunca quiso encadenarse a ningún hombre. Y al morir su padre, que le dejó una renta suficiente para vivir con dignidad, se ve anclada a la familia de su hermano. Con ellos sus obligaciones se doblan, se ve forzada a llevar ciertos asuntos de la casa, a atender a sus sobrinos, a viajar justo en el momento en que ellos lo hacen. Algo que termina cansándola. De fondo también podemos ver las costumbres de la sociedad en que a Lolly le ha tocado vivir. Una sociedad cargada de normas y leyes no escritas.

Si en los dos terceros iniciales de la novela podemos ver una obra casi costumbrista en la que conoceremos la forma de vida y usanzas de la familia Willowes y en la que además se reflejará la forma de vida y las costumbres de la sociedad burguesa en Inglaterra a principios del XX, la última parte nos reserva una gran sorpresa porque su autora inunda de magia la historia al encontrar Lolly Willowes su verdadera vocación, que es la brujería. Pero de esto no os voy a contar nada más. Pero quizás sea la parte más divertida de la novela en que la autora hace uso de la fantasía proponiendo a Lolly un camino inesperado y acompañado de un personaje muy especial.

En cuanto al desarrollo no se puede decir que sea una novela en la que ocurren muchísimas cosas, sino que su estilo es pausado y se trata más bien de retratar a la familia que la protagoniza y contarnos como su protagonista se libera del yugo que ejercen sobre ella. Se puede disfrutar de ella plácidamente ya que el estilo narrativo de la autora es maravilloso. Elegante y a la par cargado de ironía e ingenio.

Conclusión

Lolly Willowes es una novela para recrearse en una lectura tranquila y sin grandes sobresaltos pero a la vez te hace disfrutar con la sencillez de su historia. Una novela donde el sentido del humor y la ironía contrastan con el mensaje tan crítico que esconde.