lunes, 12 de octubre de 2020

El bosque de los cuatro vientos - María Oruña



Desde que María Oruña se estrenó con Puerto escondido he seguido muy de cerca todas sus publicaciones y hoy os voy a hablar del último de los libros que ha publicado. 

Esta historia se desarrolla a través de dos líneas temporales en un mismo contexto espacial. Una de ellas está ubicada en la actualidad y está protagonizada por el antropólogo Jon Bécquer que curiosamente trabaja en el mundo del arte. Junto con su socio es una especie de "detective del arte" que busca tesoros perdidos o intenta descubrir falsificaciones e impostores. Su aventura comienza cuando alguien le habla de unos misteriosos anillos que se han convertido en leyenda en el Parador de San Estevo, en donde va a pasar un par de días. La historia despierta su interés y se convierte en su nuevo objetivo. Su investigación se entrecruzará con la aparición de un cadáver. ¿Tendrán alguna relación ambos hechos?

Para situarnos en la acción del segundo hilo argumental viajamos en el tiempo hasta los inicios del siglo XIX. En el año 1830, Marina tiene diecisiete años y es una joven que llega desde Valladolid a un monasterio en Ourense, el de San Estevo, junto a su padre en donde este será el nuevo médico. La joven es inteligente y despierta y siente verdadero interés por el mundo de la medicina. El que ha aprendido de su padre. Sin embargo es un puerta que no le está permitida cruzar.

Tenemos una historia que reúne misterio, un poco de historia, tramas más personales, una muerte y un secreto ancestral. Ingredientes muy atractivos para elegir esta novela y que son justo aquellos los que la hacen muy entretenida. Los dos hilos argumentales que se van alternando ofrecen cierto dinamismo al relato  dentro de que no es una novela que se caracterice por su acción, a la vez que la intriga se desdoble en dos. Como digo, no es una novela en la que destaque la acción ni que se acerque al género negro, aunque de primeras nos topemos cara a cara con un muerto. 

Aunque hay que reconocer que los personajes son bastante arquetipos también es cierto que funcionan a la perfección en la historia. De cara al argumento, a lo que la autora quiere que representen y de cara al lector, porque es fácil que este conecte y simpatice con ellos. Marina es la típica joven adelantada a su tiempo que tiene en la cabeza cosas muy diferentes a las demás chicas de su edad. Es inteligente y con un carácter muy marcado. Jon me ha despertado simpatía por su forma de ser, un poco histriónica. Se toma su trabajo muy en serio pero a veces es demasiado crédulo. 

Cuando en las novelas hay dos tramas diferentes es habitual que una de ellas nos llame más la atención o nos guste más y en este caso ha sido la protagonizada por Marina la que más me ha gustado y también la más corta. Me hubiese gustado que hubiesen estado más compensados en cuanto a extensión. 

Si en sus novelas anteriores, mirábamos paisajes cántabros en esta ocasión nos traslada a Galicia con unos escenarios muy bien descritos que no cuesta visualizar. Un entorno campestre, solitario y tranquilo, con sus mitos y sus leyendas que me han parecido muy atractivas. Perfecto para esconder secretos...Es cierto que en algunos momentos se ralentiza la acción al darnos detalles muy concretos sobre los lugares que transitan sus personajes junto a los datos históricos que nos narra. Esto ya es muy personal hay gente a la que le gusta y gente a la que no. La parte histórica también ha despertado mi interés y me ha gustado. 

En definitva, he disfrutado con la lectura de El bosque de los cuatro vientos, una novela muy entretenida, con buenos personajes, con intriga, una pequeña dosis de historia pero con un ritmo un pelín lento que puede desesperar al lector que busque lo contrario.