domingo, 22 de abril de 2012

Los puentes de Madison - Robert J. Waller

Es 1987, el día del cumpleaños de Francesca y sus hijos no han podido venir a verla y celebrar junto a ella su cumpleaños, aunque realmente a ella no le importa demasiado porque aprovecha para rememorar viejos recuerdos, y es su mente quien sembrada de añoranza le lleva a agosto de 1965 cuando conoció a Robert Kincaid y quedó impresionada para siempre por él.
Robert buscaba los puentes cubiertos que existían en la región de Madison County en su camioneta llamada Harry cuando el destino y la costumbre de preguntar tres veces lo mismo le lleva hasta la casa de Francesca, quien pasará unos días sola mientras su marido y sus hijos están en una feria de ganado en Illinois.



Personajes
En este libro solamente aparecen dos personajes en escena:

Robert Kincaid es un hombre inteligente e imaginativo que vive en un mundo propio inventado por el mismo.

Vive en Washington y fue el único hijo para sus padres antes de que estos murieran. Se dedica a la fotografía y hace más de nueve años que se ha separado de su mujer. En el momento que transcurre la historia tiene 52 años y el pelo blanco pero aún conserva el cuerpo en buena forma y resulta atractivo.

Robert nunca fue a la universidad, en parte porque no tenía dinero aunque nunca quiso hacerlo. Se alistó en el ejército durante cuatro años para conseguir mantener a su madre y le destinaron a la fotografía. Comenzó sin ni siquiera saber poner un carrete en una cámara. Cuando abandonó el ejército comenzó su carrera profesional como fotógrafo que le llevaría a viajar por todo el país buscando los mejores encuadres. Esta situación degeneró su matrimonio después de cinco años y terminó separado.
Francesca Johnson, es una mujer que ya ha cumplido los cuarenta. Está casada y tiene dos hijos adolescentes Carolyn y Michael. Llegó desde Nápoles a Madison County con Richard, su marido, a quien conoció después de la guerra cuando contaba con tan solo 24 años y ella se dedicaba a enseñar en una escuela de niñas.
Se casó porque tocaba, no porque estuviese enamorada ni mucho menos, sino porque Richard le ofrecía cierta estabilidad.
Francesca es una mujer inteligente y sensible atrapada en un matrimonio convencional y aburrido.

Una historia real
Según cuenta el autor en el libro esta historia ocurrió en realidad. Fueron los hijos de Francesca, Carolyn y Michael quien propusieron al autor escribir la obra y le proporcionaron el material disponible.
Cuando Francesca Johnson murió en 1989, encontraron un sobre donde atesoraba lo que tenía de Robert Kincaid. Había guardado con tesón los reportajes que él escribió durante años en la revista National Geographic, para la que Kincaid trabajaba, siguiendo así la mayoría de sus viajes por el mundo. También encontraron cuatro cuadernos en los que Francesca se había obsesionado por plasmar la historia de amor entre los dos.
Cuando Robert murió, lo poco que tenía fue enviado a Francesca de forma que ella conservara lo último que él había poseído en vida.
Fueron estas cosas las que llevaron a Waller a componer la historia, se ocupó de investigar los lugares que había visitado llegando a sentir el mismo gran admiración por el fotógrafo, leyó los cuadernos y toda serie de reportajes, incluso habló con ancianos que conocieron al fotógrafo. Aun así es inevitable y como el mismo reconoce que existen lagunas en la historia imposibles de recomponer y se ha permitido ciertas licencias poéticas.

La novela


Cuando un extraño fotógrafo con el pelo largo y apariencia dura llega a su granja, Francesca sumida en una vida rutinaria y aburrida, inmediatamente se siente atraída por aquel extraño de pantalones ajustados y músculos marcados. Robert supone un soplo de aire fresco en su vida. Sus ideas novedosas, su trato amable, su caballerosidad hacen que ella se estremezca y toda su vida anterior pierda sentido.

Robert supone todo lo contrario que su marido, supone beber coñac, charlar, reír, bailar a la luz de las velas en la cocina y hacer el amor como jamás había hecho con su marido. Este nuevo incentivo en su vida supone volver a sentirse deseada y de nuevo como una mujer frente al convencionalismo y la frialdad de su esposo.

Robert tiene una forma peculiar de pensar, muy inteligente y liberal. Se nos muestra como un hombre que conoce la evolución y sospecha que la revolución tecnológica no tardará en llegar, donde las máquinas sustituirán al hombre y representarán una amenaza para la sociedad.
Francesca vuelve a vivir el sexo como una mujer, a experimentar deseos, a tener orgasmos después de muchos años en que ya no sentía nada, se encontraba sumergida en una vida sexual insulsa y desabrida.

Su amor no resultara fácil pues Francesca tiene una vida ya, una familia a quien cuidar y aunque la vida no le haya proporcionado aquello que le hubiese gustado en el fondo sabe que su familia no podría sobrevivir sin ella. Pero que está dispuesta a sacrificar Francesca por amor? Ella ama a sus hijos sobre todas las cosas y también a su marido aunque de otra forma, pero está profundamente enamorada del fotógrafo.

Desde un principio ambos sienten que existe entre ellos cierta intimidad y una conexión especial.
Es una historia que resulta inolvidable, un amor inmenso y enorme que llega, cala la piel y penetra hasta los huesos. Un amor de esos que llega a tu vida de forma espontánea sin que lo esperes y te sacude y te estremece hasta poner en peligro todos los cimientos de tu existencia. Pero también un amor que llega en un momento que no es el adecuado porque ya tenemos otros compromisos y es que a veces uno se equivoca y el amor no tiene edad ni razón de ser, simplemente ocurre porque si.
La acción trascurre en los cuatro días en que el fotógrafo permanece en esa región del sur de Iowa, que para el que sea escéptico quizá piense que no se puede consagrar un amor tan grande en tan poco tiempo, pero en el libro se entiende y se ve perfectamente porque para Francesca, Robert supone la vida llena de esperanza, supone la ilusión, el magnetismo, algo que ya ha perdido o mejor dicho, que nunca llegó a tener porque se casó sin estar enamorada.

Francesca se casó porque los tiempos eran difíciles porque en esa época una mujer sola no tenía ni futuro ni posibilidades y Richard le ofreció algo estable y seguro. Tan seguro que Francesca termina por contentarse con lo que tiene y teme cambiar su vida abandonar todo lo conseguido hasta el momento y enfrentarse a la vida. Ella ha enraizado en la granja, en Madison County tanto que ni siquiera piensa volver a Nápoles.

Es un libro que merece la pena leer, además casi se lee en una tarde porque sus 199 páginas pasan volando, la sencilla narrativa del autor hace que la lectura sea ágil y entretenida.

El final es sorprendente y resulta mucho mas intenso en la película aún que en el libro que desgarra mas si cabe. Me encantaría comentarlo aquí pero no pretendo estropear parte del encanto de la historia.


9 comentarios:

  1. Anda, pues no sabía yo que fuera una historia real...

    ResponderEliminar
  2. No he leído la novela, sólo he visto su versión cinematográfica... y tampoco sabía que hubiera una base real detrás.

    besosss

    ResponderEliminar
  3. Vi la película hasta la mitad, me pareció bastante lenta. Quizá le libro me guste más, puede que algún día le dé una oportunidad.
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Tampoco sabía que esta historia fuera real. La peli la he visto varias veces que me encanta, así que me da un poco de pereza ponerme ahora con el libro, pero por lo que cuentas, creo que voy a tener que abandonar mi flojera, que parece merecer mucho la pena.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  5. Pues la peli no la soporto... y el libro me encantó!!!
    De hecho fue de las pocas veces que lo leí después de ver la peli primero y lo disfruté muchísimo!! =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  6. No sabía que era una historia real!!! Me encantó la película, el libro no lo he leido, a ver si me animo y lo leo pronto.

    Besos!!

    ResponderEliminar
  7. La película me enamoró hasta el punto de convertirse en una de mis 2 favoritas, ahora busco para descargarme en el e-book el libro pero no lo encuentro y me estoy volviendo loca, quiero leerlo, tiene que ser precioso. Aiss, voy a seguir buscando.

    Besis.

    ResponderEliminar
  8. leer la novela es mucho mejor, no se le escapa ningun detalle. se los recomiendo

    ResponderEliminar
  9. Es la historia más dolorosamente hermosa que he leído.el sueño de amor de cualquier ser humano y escrito magistralmente y tanto así que no se sienten sus casi 300 páginas.maravilloso.

    ResponderEliminar

¡Gracias por comentar!